El Gobierno nacional interrumpió desde enero de 2026 las transferencias a la Ciudad de Buenos Aires correspondientes a la medida cautelar de la Corte Suprema que ordenó restituir el 1,5% de la coparticipación federal retirado en 2020. De acuerdo con informes privados, esa decisión contribuyó a fortalecer el resultado fiscal de la primera parte del año.

Hasta 2025, esos recursos eran enviados mediante transferencias no automáticas, debido a que la resolución judicial aún no constituye un fallo definitivo. Sin embargo, el Ministerio de Economía dejó de realizar esos giros como parte de las medidas destinadas a cumplir con las metas de superávit fiscal acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Una deuda creciente y menor gasto registrado

Según un informe elaborado por la consultora LCG, el Tesoro comenzó en agosto de 2025 a efectuar transferencias parciales y desde enero de 2026 suspendió completamente los pagos, acumulando una deuda de $1,1 billones hasta mayo.

El estudio sostiene que ese menor nivel de gasto favoreció el resultado fiscal en un escenario marcado por la disminución de los ingresos. De acuerdo con sus estimaciones, el ahorro representó el 0,1% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que el superávit primario acumulado en los primeros cinco meses alcanzó el 0,7% del PBI, frente a una meta anual del 1,4%.

LCG advirtió además que el pago de esa deuda mediante títulos públicos debería registrarse como gasto del Tesoro. Sin embargo, señaló que esos movimientos no aparecen reflejados en las estadísticas abiertas del presupuesto que integran el esquema oficial de ahorro, inversión y financiamiento del sector público.

Bonos, deuda flotante e ingresos extraordinarios

El director de Politikon Chaco, Alejandro Pegoraro, explicó que la operatoria con la Ciudad involucró bonos y letras previamente emitidos que no habían sido colocados, entre ellos una Boncap.

El economista afirmó que «En términos de gasto financiero seguramente están contabilizados debajo de la línea, porque básicamente es el mismo mecanismo que se utiliza para todos los instrumentos de deuda capitalizables en pesos que están colocando, llámense Boncap o Lecap».

También señaló que «el gasto financiero del Estado nacional se va a dar cuando pague los vencimientos correspondientes de esos bonos». En ese sentido agregó: «Entiendo que el gasto financiero de ese pago de deuda por coparticipación va a estar debajo de la línea, porque básicamente se va a contabilizar como pago de intereses».

Pegoraro sostuvo además que «Caputo y su equipo tienen una creatividad financiera y contable enorme» para ampliar ingresos o reducir gastos dentro de las cuentas públicas.

Durante el primer semestre, el Gobierno incorporó más de $2 billones de ingresos extraordinarios, principalmente provenientes de rentas de la propiedad y de la privatización de las represas del Comahue.

Paralelamente, incrementó la denominada deuda flotante, mecanismo que consiste en postergar pagos de la administración central y que es aceptado por el FMI siempre que no supere el 10% del gasto primario. Entre febrero y abril, ese pasivo pasó de $2 billones a $4 billones.

Respecto de los ingresos extraordinarios, Pegoraro indicó que «técnicamente es correcto contabilizar como ingreso los recursos extraordinarios por privatizaciones, como ocurrió en los años 90, pero eso infla los ingresos para poder sostener el superávit fiscal».

La presión sobre las cuentas públicas

El director de LCG, Javier Okseniuk, sostuvo que «las cuentas fiscales evidentemente están bajo tensión y eso no es una novedad».

El economista explicó que «Los ingresos están cayendo un 7% anual en términos reales, incluyendo la baja de alícuotas de retenciones, pero también hay una reducción en la recaudación del IVA. Y con ese panorama cada vez cuesta más encontrar variables de compensación».

No obstante, aclaró que «que las cuentas estén bajo tensión no significa que existan dudas muy altas sobre la capacidad de mantener el superávit, porque todavía hay margen para acomodar algunas variables, por ejemplo, las tarifas».