El Gobierno de La Rioja prepara su estrategia judicial ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, luego de que el máximo tribunal diera curso a una demanda presentada por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA). La empresa busca que se declare inconstitucional el decreto provincial 370, mediante el cual se suspendió la aplicación de los aumentos en las tarifas eléctricas establecidos por la Secretaría de Energía de la Nación.
El asesor general de Gobierno, Pedro Goyochea, confirmó que el equipo jurídico provincial trabaja en la contestación de la demanda y defendió la decisión de evitar que los incrementos nacionales se trasladaran directamente a las facturas de los usuarios riojanos. Asimismo, aclaró que la intervención de la Corte no implica modificaciones inmediatas en el esquema tarifario vigente.
“Tomó estado público la decisión de la Corte de dar curso a una demanda de CAMMESA contra La Rioja. Pide la inconstitucionalidad de un decreto del Gobierno provincial a través del cual se determinó suspender el cuadro tarifario que la Secretaría de Energía de la Nación determinó aplicar. La Provincia suspendió la aplicación, no desconoció la competencia nacional”, sostuvo el funcionario.
La Rioja asegura que compensó los aumentos con recursos propios
Uno de los principales argumentos de la defensa provincial será que el Gobierno riojano asumió el costo económico de la suspensión de los incrementos nacionales. Según explicó Goyochea, las diferencias generadas por la medida fueron cubiertas mediante un fondo compensador financiado con recursos propios de la Provincia.
Desde el Ejecutivo sostienen que la decisión no implicó desconocer las atribuciones de la Nación en materia energética, sino evitar que las actualizaciones tarifarias impactaran directamente sobre los hogares y otros usuarios alcanzados por la medida.
El asesor general de Gobierno también cuestionó el procedimiento judicial elegido por CAMMESA, que presentó una acción declarativa de inconstitucionalidad contra el decreto 370 y acudió directamente a la Corte Suprema.
En ese sentido, Goyochea consideró llamativa la admisión del planteo sin que, según su interpretación, existiera previamente una controversia concreta judicializada. “Es curioso que le hagan lugar”, expresó, al referirse al criterio que, a su entender, suele aplicar el máximo tribunal para admitir este tipo de acciones.
Qué pasará con las facturas de electricidad y cuánto podrían aumentar
Frente a la preocupación por las posibles consecuencias del conflicto judicial, Goyochea aseguró que las facturas de electricidad no tendrán modificaciones inmediatas como resultado de la demanda.
“Por ahora este cuadro tarifario está suspendido por el Gobierno provincial”, afirmó el funcionario, al ratificar que continuará vigente la decisión adoptada por la administración riojana.
Para dimensionar el impacto de las actualizaciones nacionales, recordó que el esquema tarifario aplicado desde enero de 2024 representó un incremento del 374% para los hogares de menores recursos.
Además, advirtió sobre los valores que podrían alcanzar las boletas si la Provincia debiera aplicar el cuadro tarifario nacional. Como referencia, señaló que los usuarios de categoría N3, correspondiente a ingresos medios, podrían recibir facturas de entre 800.000 y 1.200.000 pesos, de acuerdo con comparaciones realizadas con montos registrados en otras jurisdicciones.
Estas cifras fueron planteadas por el asesor general de Gobierno como una referencia del posible impacto económico y no como importes ya establecidos para los usuarios riojanos.
La defensa ante la Corte Suprema y los próximos pasos judiciales
En relación con el avance del expediente, Goyochea indicó que, al momento de sus declaraciones, La Rioja todavía no había recibido la notificación oficial de la Corte Suprema, aunque estimaba que llegaría el lunes mediante correo electrónico.
Sin embargo, aseguró que los equipos jurídicos provinciales ya se encontraban trabajando en la respuesta a la demanda y explicó que la causa continuará conforme a los plazos correspondientes a un trámite judicial ordinario.
La controversia tendrá como puntos centrales la constitucionalidad del decreto 370, las facultades de la Provincia frente a las disposiciones tarifarias nacionales y las consecuencias económicas de su eventual aplicación.
El planteo de CAMMESA busca que el máximo tribunal determine la validez constitucional de la suspensión dispuesta por el Ejecutivo riojano, mientras que la Provincia sostiene que su intervención estuvo orientada a proteger a los usuarios del traslado directo de los incrementos.
En ese marco, el Gobierno de La Rioja anticipó que mantendrá la suspensión de los aumentos mientras prepara su defensa judicial, con el argumento de que las diferencias económicas fueron afrontadas con fondos provinciales y sin desconocer las competencias nacionales sobre la regulación del mercado eléctrico.
Por el momento, el esquema tarifario provincial permanece vigente y la disputa continuará en el ámbito de la Corte Suprema, donde deberá resolverse el cuestionamiento constitucional presentado contra el decreto.
El Gobierno de La Rioja prepara su defensa ante la Corte Suprema tras una demanda de CAMMESA contra el decreto provincial 370, que suspendió la aplicación de aumentos nacionales en las tarifas eléctricas. La Provincia sostiene que compensó las diferencias con recursos propios y aseguró que, mientras avanza el proceso judicial, las facturas de los usuarios no sufrirán modificaciones.
En Argentina, la electricidad ya no solo sirve para iluminar una habitación: también permite descubrir cuánto puede resistir el sistema nervioso de una familia frente a una factura. Pero La Rioja decidió interrumpir ese experimento nacional y ahora deberá explicar ante la Corte Suprema por qué consideró conveniente que sus habitantes pudieran seguir utilizando electrodomésticos sin necesidad de consultar previamente a un asesor financiero.
La protagonista de esta nueva temporada de la serie judicial argentina es CAMMESA, que presentó una demanda para declarar inconstitucional el decreto con el que la Provincia suspendió los aumentos tarifarios nacionales. El conflicto tiene todos los ingredientes de una superproducción: Nación, Provincia, millones de pesos, jueces y una población que, mientras tanto, conserva la extravagante costumbre de querer encender la luz sin hipotecar el futuro.
El asesor general de Gobierno, Pedro Goyochea, explicó que La Rioja no desconoció las facultades nacionales, sino que suspendió la aplicación de los incrementos y cubrió las diferencias mediante un fondo compensador. Es decir, la Provincia asegura que pagó la cuenta, pero igualmente deberá presentarse ante la Justicia para discutir si podía impedir que esa cuenta terminara directamente en el domicilio de los usuarios. Una sofisticación institucional que demuestra que, en materia energética, pagar no necesariamente significa haber terminado de discutir.
El dato más impactante aparece cuando se abandona el terreno jurídico y se ingresa al género del terror económico: según Goyochea, aplicar el esquema nacional podría llevar las facturas de determinados usuarios de ingresos medios a valores de entre 800.000 y 1.200.000 pesos, tomando como referencia otras jurisdicciones. A semejantes cifras, el interruptor de luz deja de ser un dispositivo doméstico para convertirse en una decisión patrimonial que merece una reunión familiar extraordinaria.
Por ahora, el Gobierno riojano sostiene que las tarifas continuarán bajo el esquema vigente. La Corte deberá tramitar una controversia sobre competencias, decretos y regulación energética, mientras los usuarios esperan conocer el desenlace de una discusión que podría resumirse en una pregunta bastante menos sofisticada que cualquier expediente judicial: ¿cuánto cuesta tener electricidad sin que la factura parezca el presupuesto de una obra pública?
