Cada 23 de septiembre se celebra el Día Mundial del Perro Adoptado, una fecha destinada a promover la adopción responsable y visibilizar la situación de los animales que todavía esperan encontrar una familia.

La jornada busca poner en primer plano la importancia de brindar un hogar a perros abandonados o en situación de calle, pero también remarcar que la adopción supone un compromiso sostenido con su alimentación, salud, bienestar y cuidados.

La adopción tiene un fuerte peso en los hogares argentinos

Según un relevamiento de Kantar, el 80% de los hogares de Argentina convive con animales de compañía, lo que refleja la fuerte presencia de mascotas dentro de las familias del país.

El mismo estudio señala que el 62% de las personas que tienen una mascota llegaron a ella mediante la adopción, una modalidad que representa una porción significativa de la incorporación de animales a los hogares.

Los datos muestran la extensión de esta práctica, aunque la cantidad de perros que permanecen fuera de un hogar continúa siendo elevada.

Millones de perros siguen viviendo en la calle

Una estimación difundida en enero de 2025 por el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires indicó que alrededor de 20 millones de perros viven en situación de calle en Argentina.

La cifra representaría casi la mitad de la población canina del país. Dentro de ese universo, solo uno de cada diez perros consigue ser adoptado, de acuerdo con la estimación difundida por la entidad.

En ese contexto, el Día Mundial del Perro Adoptado busca recordar que la incorporación de un animal a una familia debe realizarse de manera consciente y responsable, teniendo en cuenta que se trata de una decisión que implica cuidados y obligaciones durante toda su vida.