Una mujer embarazada denunció a su pareja por violencia de género tras lograr, de acuerdo con su testimonio, escapar de la casa que comparten en la zona oeste de Rosario. Aseguró que el hombre la encerraba, la vigilaba mediante cámaras de seguridad y además la golpeaba.
Fuentes policiales informaron que la denunciante tiene 29 años y cursa un embarazo de dos meses. Vive en inmediaciones de Donado al 1200 bis y, según relató, decidió abandonar la vivienda cuando su pareja salió a hacer compras.
“Yo ya tenía los bolsos preparados y cuando vi que llegó a la esquina y dobló, salí y me fui por Juan B. Justo hasta Provincias Unidas, llame al Teléfono Verde y me dijeron que venga a hacer la denuncia”, declaró la mujer.
La denuncia por violencia y control
La presentación fue radicada en la comisaría 20ª. Allí, la mujer señaló a su pareja, identificado como A.L., y relató que la situación de violencia se había agravado durante los últimos dos meses.
Según consta en su denuncia, “empezó a ponerse más violento conmigo, él se iba los fines de semana y me dejaba encerrada en casa y me controlaba por la cámara, me hacía dormir en el piso, no me dejaba comer, y ayer él se puso muy agresivo”.
La mujer también aseguró que durante ese episodio el hombre la agarró de los pelos, la tiró sobre la cama y la amenazó: “si yo me iba que me iba a encontrar y me iba a matar”.
Escapó de la vivienda y pidió ayuda
Ante el agravamiento de la situación, la mujer optó por dejar la casa y denunciar a su pareja. Según su relato, aprovechó que el hombre había salido para concretar la huida.
La denunciante aseguró que no se encontraba lesionada al momento de realizar la presentación. También advirtió sobre la presencia de cámaras de seguridad internas y externas en la vivienda, que, según su testimonio, eran utilizadas por su pareja para vigilarla.
Una mujer de 29 años, embarazada de dos meses, denunció a su pareja por violencia de género luego de escapar de la vivienda que compartían en la zona oeste de Rosario. Según su denuncia, el hombre la golpeaba, la encerraba, controlaba sus movimientos mediante cámaras de seguridad y la amenazó de muerte.
Se fue cuando él salió a comprar. Tenía los bolsos preparados, esperó que doblara en la esquina y salió de la casa para pedir ayuda. Después denunció que la encerraba, la vigilaba por cámaras, le impedía comer y la había golpeado.
La tecnología, que alguna vez llegó para pedir un auto o saber dónde está el delivery, en esta historia aparece con otro papel: según la denuncia, también era utilizada para controlar a una mujer dentro de su propia casa. El hogar, en lugar de ser refugio, terminó funcionando como una especie de central de monitoreo con una sola persona autorizada a salir.
La denunciante tiene 29 años, cursa un embarazo de dos meses y vive en inmediaciones de Donado al 1200 bis. Relató que su pareja se ausentaba los fines de semana y la dejaba encerrada, mientras controlaba lo que ocurría mediante cámaras instaladas dentro y fuera de la vivienda.
Según su declaración, la situación se agravó el día anterior a la denuncia. Aseguró que el hombre la agarró de los pelos, la tiró sobre la cama y la amenazó con encontrarla y matarla si abandonaba la casa.
Esta vez, sin embargo, ella consiguió salir. Caminó hasta Provincias Unidas, se comunicó con el Teléfono Verde y luego se presentó en la comisaría 20ª para realizar la denuncia.
La mujer manifestó que no tenía lesiones y advirtió sobre la existencia de las cámaras de seguridad. Los bolsos estaban listos; faltaba solamente encontrar una salida.