El presidente Javier Milei encabezó este lunes 31 de agosto la apertura del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) en Buenos Aires, en un contexto marcado por las expectativas sobre un eventual regreso de la Fórmula 1 y del Campeonato Mundial de Rally a la Argentina.
El encuentro se desarrolla hasta el miércoles 2 de septiembre y reúne a representantes de clubes miembros de la FIA provenientes de Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.
Entre las principales autoridades presentes se encuentra Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, quien participó de la apertura junto al mandatario argentino.
Milei pidió el regreso de la Fórmula 1 y el Rally
Durante su discurso, Milei sostuvo que el país reúne las condiciones necesarias para volver a formar parte de los principales calendarios internacionales del automovilismo.
«Me animo a invitarlos a soñar conmigo, la Argentina que vuelve a ser sede de la FIA tiene todas las condiciones para volver a recibir a la F-1 y al Rally mundial en su calendario», dijo el Presidente durante su intervención.
El mandatario vinculó esa posibilidad con la tradición automovilística argentina, la presencia de pilotos nacionales y las condiciones institucionales e infraestructura que, según destacó, necesita una competencia internacional.
El cierre de su discurso tuvo como protagonista a Franco Colapinto, actual representante argentino en la Fórmula 1.
«Avancemos juntos a toda velocidad para convertir este sueño en realidad. Queremos ver a Franco Colapinto en el país», agregó.
La posibilidad de recuperar una fecha de Fórmula 1 vuelve a instalarse después de una ausencia que se extiende desde 1998, año de la última edición del Gran Premio de Argentina.
El Congreso de la FIA vuelve a la Argentina
El Congreso Americano de la FIA regresó al país después de 15 años y concentra durante tres jornadas a dirigentes vinculados con el automovilismo y la movilidad en el continente.
Durante las reuniones se abordarán temas relacionados con seguridad vial, nuevas tecnologías, inteligencia artificial, movilidad sostenible y desarrollo del automovilismo deportivo.
La realización del encuentro también forma parte de los contactos entre las autoridades argentinas y la FIA para fortalecer la presencia del país dentro del escenario internacional del automovilismo.
Antes de la apertura, Milei y Ben Sulayem mantuvieron conversaciones sobre las posibilidades de ampliar la cooperación entre la Argentina y la federación, incluyendo el desarrollo de competencias internacionales.
Milei destacó las concesiones de rutas
Durante su exposición, el Presidente también se refirió al plan de infraestructura vial y destacó que el Gobierno ya licitó concesiones para la operación y mantenimiento de más de 9.000 kilómetros de corredores viales.
Sobre el esquema elegido para las obras, sostuvo: «Nuestro modelo pone el centro en el incentivo privado, asegura inversiones y no le cuesta un peso a la gente en impuestos o en emisión futura».
El Gobierno prevé además avanzar con nuevas licitaciones de corredores viales, dentro de una estrategia que busca ampliar la participación del sector privado en la infraestructura.
La apertura del Congreso dejó así nuevamente instalada la posibilidad de que Argentina vuelva a recibir competencias internacionales de máxima categoría, con la Fórmula 1 y el Rally Mundial como los principales objetivos mencionados por el Presidente.
Javier Milei abrió este lunes el Congreso Americano de la FIA en Buenos Aires y planteó el regreso de la Fórmula 1 y del Campeonato Mundial de Rally a la Argentina. Ante dirigentes del automovilismo continental y el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, el mandatario pidió avanzar en las gestiones y expresó su deseo de ver a Franco Colapinto competir en el país.
La Argentina volvió a recibir al Congreso Americano de la FIA y Javier Milei aprovechó la ocasión para poner sobre la mesa un sueño que provoca taquicardia incluso antes de escuchar un motor: que regresen la Fórmula 1 y el Rally Mundial. Después de años en los que el automovilismo internacional pasó por el país principalmente a través de recuerdos, videos de Fangio y discusiones familiares sobre quién fue mejor piloto, el Gobierno decidió que llegó la hora de volver a mirar el calendario mundial con intenciones concretas.
El Presidente eligió además el argumento emocional más difícil de neutralizar: Franco Colapinto. “Avancemos juntos a toda velocidad para convertir este sueño en realidad. Queremos ver a Franco Colapinto en el país”, afirmó. La frase consiguió condensar una estrategia internacional completa en algo perfectamente comprensible para cualquier argentino: queremos que el muchacho corra acá y después vemos dónde estacionamos a medio país.
Del otro lado estaba Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, acompañado por dirigentes de clubes automovilísticos de todo el continente. Una audiencia suficientemente especializada como para saber que traer una carrera de Fórmula 1 requiere bastante más que voluntad, entusiasmo y encontrar dónde guardar las vallas. Infraestructura, organización, contratos y estándares internacionales forman parte de una negociación que difícilmente se resuelva con una bandera argentina colgada sobre el autódromo.
Milei también vinculó el automovilismo con su modelo de infraestructura vial y destacó las concesiones para más de 9.000 kilómetros de corredores. En definitiva, el Gobierno quiere rutas gestionadas con participación privada, competencias internacionales y eventualmente a Colapinto acelerando frente al público argentino. Un proyecto donde la metáfora presidencial prácticamente se escribe sola: después de años discutiendo si el país iba en primera, segunda o marcha atrás, ahora la aspiración oficial es directamente volver a la Fórmula 1.