El Gobierno prohibió en todo el país la importación, fabricación, comercialización y almacenamiento de juguetes blandos conocidos como “squishy” o “squeeze toy”, debido a posibles riesgos para la salud vinculados con la presencia de sustancias químicas tóxicas.

La medida alcanza a diferentes figuras plásticas de este tipo, entre ellas los “Dumpling Squishy” y otros productos de características similares.

La decisión fue adoptada luego de denuncias y antecedentes relacionados con la posible presencia de benceno, ftalatos y otros compuestos químicos en concentraciones superiores a los límites permitidos.

Qué riesgos presentan estos juguetes

Según lo establecido en la norma, algunas de las sustancias detectadas o asociadas a estos productos pueden tener efectos cancerígenos o mutagénicos.

Además, se advierte que la exposición podría generar riesgos para la salud tanto por contacto directo con la piel como por inhalación.

Por ese motivo, la prohibición no se limita únicamente a la venta al público, sino que también comprende la importación, producción y almacenamiento de los juguetes alcanzados.

Qué pasará con los productos que ya están almacenados

Los fabricantes, importadores y comercios que actualmente tengan este tipo de juguetes en sus depósitos deberán destruirlos o descartarlos mediante procedimientos seguros.

La medida busca impedir que los productos potencialmente riesgosos permanezcan dentro del circuito comercial o puedan volver a ofrecerse al público.

La prohibición rige para todo el territorio nacional y abarca tanto a los “squishy” identificados específicamente como a otros juguetes blandos de características similares que puedan presentar los mismos riesgos químicos.