San Juan comienza a mostrar señales de movimiento en el mercado inmobiliario, aunque todavía se encuentra lejos de atravesar un boom generalizado. Así lo describió Sebastián Sosa, presidente y confundador de RE/MAX Argentina y Uruguay, quien vinculó las expectativas del sector con las inversiones anunciadas para la provincia en minería y energía.

En diálogo con DIARIO HUARPE, Sosa explicó que el comportamiento actual del mercado todavía responde principalmente a las expectativas sobre el futuro de la actividad.

«Todavía no hay un boom inmobiliario generalizado, pero lo que sí estamos viendo es que empieza a haber un perfil distinto. Creo que hoy responde más bien a una expectativa», señaló.

La comparación con Vaca Muerta

El ejecutivo planteó que la eventual concreción de los proyectos mineros y energéticos podría modificar de manera significativa el escenario inmobiliario provincial. Para explicar ese posible proceso, tomó como referencia el impacto que tuvo el desarrollo de Vaca Muerta en Neuquén.

«Si esas inversiones se materializan y sigue el impacto, a largo plazo puede ser significativo. Si tomamos como referencia lo que está pasando en Vaca Muerta, el horizonte que tiene San Juan es realmente muy atractivo», afirmó.

En esa línea, agregó: «San Juan puede llegar a vivir una realidad paralela a la de Neuquén si lo que están diciendo empieza a suceder».

La hipótesis planteada está vinculada con la posibilidad de que el desarrollo de los proyectos mineros genere una llegada progresiva de trabajadores, profesionales y técnicos, además de una mayor actividad económica asociada a las inversiones.

Los alquileres serían los primeros en sentir el impacto

Ante una eventual llegada de población por motivos laborales, Sosa consideró que el mercado de alquileres sería uno de los primeros en recibir el impacto.

«Va a haber gente que compre, pero va a haber muchísima gente que alquile. El primer impacto se va a ver en los alquileres, principalmente con las empresas, los profesionales y los técnicos que muchas veces no compran», explicó.

Según el ejecutivo, la demanda podría concentrarse en casas de mediana y buena calidad para familias, además de departamentos y alojamientos corporativos destinados a trabajadores vinculados con las nuevas actividades.

El fenómeno, de concretarse, no se limitaría exclusivamente a la compra y venta de propiedades. El crecimiento de la demanda habitacional también podría modificar el funcionamiento del mercado de alquileres y generar nuevas necesidades vinculadas con la infraestructura urbana.

La infraestructura, el principal desafío

Más allá de las oportunidades que Sosa observa para el sector inmobiliario, también advirtió sobre las dificultades que podría generar un crecimiento acelerado de la actividad económica y poblacional.

Para el ejecutivo, el principal límite no estaría en la capacidad de construir nuevas viviendas, sino en la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento.

«Lo más preocupante, lo más difícil, es la infraestructura de las provincias: rutas, caños, electricidad. Nadie quiere hacer la inversión; no la hace la provincia, no la hace la Nación», sostuvo.

En ese sentido, remarcó: «El desafío más grande que va a empezar a tener la Argentina es la infraestructura».

El análisis del presidente de RE/MAX parte de un escenario todavía incipiente: San Juan no atraviesa actualmente un boom inmobiliario generalizado, pero las expectativas asociadas al desarrollo minero y energético ya comienzan a ser consideradas por distintos sectores del mercado.