Un incendio de grandes dimensiones generó momentos de tensión este miércoles en Pocito, donde vecinos y bomberos trabajaron durante varias horas para contener las llamas que afectaron un corralón y una maderera ubicados en el interior del barrio Palmeras II.
El siniestro comenzó pasadas las 13 en una propiedad situada sobre Calle 11, entre Ruta 40 y Alfonso XIII.
De acuerdo con las primeras versiones, el fuego habría comenzado a partir de chispas provenientes de las inmediaciones, aunque las causas deberán ser establecidas a través de las pericias correspondientes.
La emergencia obligó a los vecinos del sector a organizarse rápidamente para evitar que las llamas alcanzaran sus viviendas y otras propiedades cercanas.
Vecinos evacuaron animales y retiraron pertenencias
Durante los momentos de mayor tensión, varias personas intentaron poner a salvo animales que se encontraban en propiedades cercanas.
Algunos pudieron ser evacuados, aunque otros ejemplares fueron alcanzados por las llamas y murieron.
En paralelo, otros vecinos realizaron corridas para retirar objetos de valor y bienes materiales antes de que el fuego avanzara sobre las construcciones. Entre los elementos que lograron sacar del lugar hubo motos y heladeras.
El viento Zonda complicó el combate contra el fuego
Uno de los principales factores que dificultó el trabajo de los equipos de emergencia fue el fuerte viento Zonda que afectó la zona durante el incendio.
Las ráfagas reavivaban de manera constante distintos focos y favorecían la propagación de las llamas, lo que obligó a bomberos y vecinos a redoblar los esfuerzos para intentar controlar el avance del fuego.
Hasta el momento, no se reportaron personas heridas como consecuencia directa del incendio.
Sin embargo, un integrante de Bomberos Voluntarios de Pocito sufrió una intoxicación por inhalación de humo y debió recibir asistencia durante el operativo.
Un incendio de grandes dimensiones afectó este miércoles un corralón y una maderera en el barrio Palmeras II, en Pocito. El fuego comenzó pasadas las 13 sobre Calle 11 y el viento Zonda dificultó las tareas de contención. Vecinos evacuaron animales y retiraron pertenencias. No hubo personas heridas, aunque un bombero sufrió intoxicación por humo.
El miércoles en Pocito tuvo uno de esos episodios en los que el viento Zonda decide que no le alcanza con levantar tierra, secar gargantas y convertir cualquier puerta mal cerrada en un instrumento de percusión. Esta vez, el fuego encontró ráfagas dispuestas a darle una ayuda que nadie había solicitado. Un incendio de grandes dimensiones alcanzó un corralón y una maderera en el barrio Palmeras II, mientras vecinos y bomberos intentaban contener una situación que cambiaba de intensidad a cada golpe de viento.
El siniestro comenzó pasadas las 13 sobre Calle 11, entre Ruta 40 y Alfonso XIII. Las primeras versiones apuntan a chispas provenientes de las inmediaciones, aunque serán las pericias las que deberán determinar cómo se originó realmente el fuego. Hasta entonces, cualquier explicación definitiva pertenece al terreno de esa ciencia nacional conocida como “me dijeron que”.
La emergencia obligó a los vecinos a improvisar una logística de rescate a toda velocidad. Hubo corridas para sacar animales, motos, heladeras y todo aquello que pudiera abandonar la zona antes de que las llamas decidieran incorporarlo al inventario de pérdidas. Algunos animales lograron ser evacuados, aunque otros fueron alcanzados por el fuego y murieron, uno de los saldos más duros de la jornada.
El Zonda complicó cada intento de controlar los focos, reavivando las llamas y favoreciendo su propagación. Los equipos tuvieron que redoblar esfuerzos mientras el viento parecía empeñado en demostrar por qué su nombre aparece cada vez que una emergencia necesita un antagonista extra. No se reportaron personas heridas, aunque un bombero voluntario sufrió intoxicación por inhalación de humo y debió recibir asistencia.