La Sala Acusadora de la Cámara de Diputados de San Juan rechazó este miércoles, por unanimidad, el pedido de juicio político presentado contra el ministro de la Corte de Justicia Marcelo Lima.
Con la decisión legislativa quedó cerrado el procedimiento iniciado a partir de una denuncia del abogado Nicolás Fiorentino, quien había cuestionado la participación de Lima en un Jurado de Enjuiciamiento relacionado con el camarista civil Sergio Rodríguez.
La presentación se sustentaba en la existencia de una supuesta “amistad íntima” entre Lima y Rodríguez. Según el denunciante, esa relación debía haber llevado al integrante de la Corte a excusarse de intervenir como presidente del Jury.
La investigación no acreditó la relación denunciada
La Comisión Investigadora creada para analizar el planteo revisó los antecedentes presentados y concluyó que no existían elementos suficientes para demostrar la relación personal señalada en la denuncia.
El dictamen de la comisión fue aprobado por unanimidad y posteriormente recibió el mismo respaldo dentro de la Sala Acusadora, que resolvió no avanzar hacia una instancia de acusación contra Lima.
Uno de los aspectos analizados fue la coincidencia de Lima y Rodríguez en distintos períodos dentro de la función pública.
Entre 2003 y 2007, Lima se desempeñó como vicegobernador de San Juan y presidente de la Cámara de Diputados, mientras Rodríguez ocupaba el cargo de secretario Administrativo del cuerpo legislativo.
También coincidieron posteriormente durante la gestión de Lima como intendente de la Capital, etapa en la que Rodríguez cumplió funciones dentro de la Secretaría de Gobierno y luego como asesor municipal.
Para los legisladores, esas coincidencias laborales no resultaron suficientes para probar una amistad íntima ni una relación personal que obligara al cortista a apartarse del Jurado de Enjuiciamiento.
El origen del pedido de juicio político
La denuncia contra Lima tuvo origen en otro expediente tramitado previamente ante el Jurado de Enjuiciamiento.
Fiorentino había solicitado la destitución de los camaristas Sergio Rodríguez y Juan Carlos Pérez, además de la titular del fuero Contencioso Administrativo, Adriana Tettamanti.
Esos planteos fueron rechazados por unanimidad por el Jurado de Enjuiciamiento, que estaba presidido por Lima.
Después de esa resolución, Fiorentino cuestionó que el ministro de la Corte no se hubiera excusado de intervenir por su presunto vínculo con Rodríguez.
A partir de ese argumento promovió un pedido de juicio político contra Lima por supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La presentación ingresó a la Legislatura a fines de julio y fue remitida a una Comisión Investigadora, que contaba con un plazo de 40 días para reunir antecedentes, analizar las pruebas y emitir una conclusión.
El proceso quedó cerrado
Luego del análisis de la documentación y los antecedentes laborales de los involucrados, la comisión entendió que no había pruebas suficientes para sostener la causal invocada por el denunciante.
Ese criterio fue respaldado posteriormente por todos los integrantes de la Sala Acusadora.
Con la votación por unanimidad, el pedido de juicio político contra Marcelo Lima quedó definitivamente desestimado en el ámbito legislativo y no avanzará hacia una instancia de acusación o eventual destitución.
La Sala Acusadora de la Cámara de Diputados de San Juan rechazó por unanimidad el pedido de juicio político contra el ministro de la Corte Marcelo Lima. La denuncia sostenía que debía haberse apartado de un Jurado de Enjuiciamiento por una presunta “amistad íntima” con el camarista Sergio Rodríguez, pero la investigación legislativa no encontró elementos suficientes para acreditar ese vínculo.
Un pedido de juicio político, una supuesta “amistad íntima” y un rechazo por unanimidad. La Cámara de Diputados de San Juan cerró el expediente contra Marcelo Lima después de investigar si compartir años de función pública con Sergio Rodríguez alcanzaba para convertir una relación laboral en causal de apartamiento. La política descubrió, una vez más, que haber compartido oficina no equivale automáticamente a compartir asado los domingos.
La denuncia sostenía que Lima debía excusarse de presidir un Jury en el que se analizaba una presentación contra Rodríguez. El problema fue conseguir pruebas de esa cercanía personal: la Comisión Investigadora revisó antecedentes, coincidencias laborales y cargos compartidos, pero no encontró elementos suficientes para acreditar la “amistad íntima”. Mucho currículum cruzado, poca evidencia de sobremesa.
Lima y Rodríguez coincidieron en distintos períodos de la administración pública, primero en la Legislatura y después en la Municipalidad de la Capital. Para los diputados, esas coincidencias demostraban una relación funcional, no necesariamente una amistad capaz de alterar la imparcialidad del cortista. Porque si trabajar juntos alcanzara para probar intimidad, media administración pública debería declarar parentesco en Recursos Humanos.
El expediente tuvo además una arquitectura institucional bastante completa: primero hubo denuncias contra magistrados, después un Jury que las rechazó, luego un cuestionamiento contra quien presidió ese Jury y finalmente una comisión legislativa para analizar el cuestionamiento. El Estado puede tardar, pero cuando encuentra un expediente capaz de generar otro expediente despliega todo su potencial reproductivo.
La Sala Acusadora terminó votando por unanimidad y no habrá proceso de destitución contra Lima. La denuncia quedó archivada porque el vínculo denunciado no pudo acreditarse en los términos planteados.
El juicio político necesitaba una amistad íntima. Encontraron compañeros de trabajo.