La agenda política y económica quedó atravesada por las negociaciones que el Gobierno busca acelerar después del cierre de la Argentina Week en París, el reconocimiento de un menor ritmo de crecimiento por parte del ministro Luis Caputo y nuevas señales de tensión financiera, con el riesgo país en su nivel más alto del año.
El viaje encabezado por Javier Milei reunió a empresarios, inversores y gobernadores aliados. Tras la gira, el oficialismo busca avanzar en acuerdos con las provincias que permitan fortalecer su posición política y conseguir respaldo para proyectos centrales de su agenda legislativa.
Milei negocia con gobernadores y Caputo reconoce menor crecimiento
Entre los objetivos inmediatos aparece la construcción de acuerdos con gobernadores aliados para avanzar en cuestiones electorales y en la aprobación del Presupuesto. La gira produjo señales de distensión entre la Casa Rosada y algunos mandatarios provinciales que venían reclamando una nueva dinámica de negociación.
En paralelo, Luis Caputo reconoció que la economía registra un crecimiento menor y vinculó parte de esa desaceleración con la incertidumbre política y con los shocks externos. El ministro sostuvo, sin embargo, que el país se encuentra lejos de una recesión.
El frente financiero también sumó presión. El riesgo país alcanzó los 655 puntos, después de subir 48 unidades durante los primeros días de octubre y marcar su máximo del año. La evolución del indicador quedó nuevamente en el centro de la atención de inversores y del equipo económico.
En el sector empresario, además, crecieron las discusiones sobre las perspectivas de actividad, inflación, reservas y sostenibilidad del programa económico. Parte del denominado círculo rojo comenzó a mostrar inquietud respecto del escenario político hacia 2027.
La Corte, la Ley de Tierras y una nueva batalla en el Congreso
Otro de los principales focos quedó en la Corte Suprema, después de una decisión que dejó en pie la derogación de la normativa que limitaba la compra de tierras rurales por parte de extranjeros.
La resolución modificó rápidamente la agenda legislativa. Sectores opositores comenzaron a trabajar para intentar revertir la medida y promovieron una sesión especial en la Cámara de Diputados con el objetivo de avanzar sobre el decreto relacionado con la derogación.
El Congreso también quedó atravesado por la discusión sobre el proyecto oficial para otorgar ciudadanía argentina por inversión. La iniciativa contempla mecanismos basados en aportes económicos o inversiones, mientras distintos bloques opositores comenzaron a presentar iniciativas para impedir su implementación.
La AFA bajo la lupa y una multitud en Luján
En otro frente, la Asociación del Fútbol Argentino quedó nuevamente bajo observación luego de conocerse modificaciones en las instrucciones utilizadas para el cobro de ingresos internacionales de la entidad.
La información señala que la conducción encabezada por Claudio «Chiqui» Tapia derivó ingresos hacia una firma ubicada en Dubái, en medio de cuestionamientos y antecedentes judiciales que volvieron a colocar la administración financiera de la AFA en el centro de la escena.
En el plano social y religioso, una multitud participó de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján. La movilización partió desde el Santuario de San Cayetano, en Liniers, con destino a la Basílica de Luján y se desarrolló a pocas semanas de la prevista llegada del Papa León XIV a la Argentina.
El escenario internacional también concentra atención regional, con Brasil como uno de los ejes políticos centrales y una fuerte polarización entre los espacios encabezados por Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
De esta manera, la agenda combina negociaciones políticas, incertidumbre económica, disputas legislativas y judiciales, interrogantes sobre la administración de la AFA y una intensa actividad regional y social, con el Gobierno enfocado en reforzar acuerdos que le permitan sostener su programa durante los próximos meses.
La agenda política y económica quedó marcada por el cierre de la Argentina Week en París, las negociaciones del Gobierno con gobernadores aliados y la advertencia de Luis Caputo sobre un menor crecimiento. A esto se sumaron un riesgo país de 655 puntos, la controversia por la Ley de Tierras, movimientos bajo la lupa en la AFA, iniciativas opositoras en el Congreso y la masiva Peregrinación a Luján.
El Gobierno terminó la Argentina Week en París con gobernadores, empresarios y una cantidad de conversaciones políticas suficiente como para que el viaje pareciera combinar foro de inversiones, reunión de consorcio y terapia de pareja federal. Javier Milei volvió con la tarea de cerrar acuerdos con mandatarios provinciales, avanzar con el Presupuesto y resolver una agenda legislativa que exige una virtud que la política argentina suele reservar para ocasiones especiales: conseguir que varias personas quieran lo mismo durante más de quince minutos.
Mientras la comitiva intentaba exhibir confianza, Luis Caputo reconoció que la economía crece menos y el riesgo país decidió aportar ambientación dramática alcanzando los 655 puntos, máximo anual. Los mercados, siempre comprometidos con mantener la presión arterial de los funcionarios dentro de valores creativos, volvieron a colocar la lupa sobre la marcha del programa económico.
El Congreso tampoco encontró motivos para aburrirse. El fallo de la Corte Suprema que dejó en pie la eliminación de límites a la compra de tierras rurales por extranjeros reactivó la ofensiva opositora, que busca avanzar contra el decreto relacionado. Paralelamente, legisladores comenzaron a resistir el programa de ciudadanía argentina por inversión. Entre tierras y pasaportes, la política nacional parece haber descubierto que buena parte de octubre puede discutirse bajo una misma pregunta: qué cosas del país pueden venderse y cuáles requieren, al menos, una reunión de comisión.
La AFA aportó su propio capítulo internacional con modificaciones en el destino de determinados ingresos hacia una firma radicada en Dubái, mientras Claudio «Chiqui» Tapia volvió al centro de los interrogantes. Y cuando parecía que la agenda ya había agotado continentes, una multitud participó de la 52ª Peregrinación a Luján, a un mes de la prevista llegada del Papa León XIV. Economía, Justicia, fútbol, religión y política exterior antes del desayuno: Argentina continúa negándose firmemente a producir mañanas tranquilas.