Uber acordó la compra de la alemana Delivery Hero por u$s14.800 millones, la adquisición más importante en la historia de la compañía. La operación incorpora a su estructura a PedidosYa, empresa que lidera el mercado argentino de reparto de comida desde hace una década, y consolida un gigante global del delivery con presencia en 99 países.
El objetivo de la fusión es conformar el mayor grupo de reparto fuera de China y fortalecer la competencia frente a actores internacionales como DoorDash y Just Eat. Según informaron ambas empresas en un comunicado conjunto, la plataforma combinada proyecta un valor bruto de mercancía (GMV) de u$s236.000 millones para 2025.
Esa cifra la ubicaría apenas por debajo del grupo chino Meituan, que el año pasado registró un GMV equivalente a u$s246.500 millones.
Qué cambia para el mercado argentino
En Argentina, la operación modifica el escenario competitivo del sector. Delivery Hero desembarcó en el país en 2014 mediante la compra de la uruguaya PedidosYa, plataforma que desde entonces mantiene una posición dominante en el mercado local.
Uber lanzó su servicio de reparto en 2018, aunque decidió retirarlo en 2020. En marzo de este año retomó la actividad comenzando por Córdoba, con planes de expansión hacia otras ciudades del interior y posteriormente Buenos Aires.
Con la adquisición, Uber recupera presencia directa en un mercado que había abandonado y pasa a controlar la principal plataforma de delivery del país, con la posibilidad de integrarla a su negocio de transporte.
Los motivos detrás de la operación
«Juntos, casi duplicaremos el número de mercados en los que ofrecemos servicios tanto de movilidad como de reparto», afirmó Dara Khosrowshahi, CEO de Uber, en el comunicado conjunto.
La oferta asciende a 41,50 euros por acción, lo que representa una prima del 34% respecto del precio promedio ponderado de los últimos tres meses y un 9% por encima del valor de cierre del miércoles. Tomando como referencia el precio previo al inicio de las negociaciones, la prima ronda el 40%.
Uber ya era accionista de Delivery Hero y ahora busca obtener el control total de la compañía, condicionado a la aceptación de al menos el 50% más una acción.
La operación deberá superar procesos regulatorios en múltiples jurisdicciones y se espera que quede completada durante la segunda mitad del próximo año.
Con la compra, Uber incorpora alrededor de 60 millones de usuarios activos mensuales, principalmente en mercados de Asia, Medio Oriente y América Latina donde su presencia era reducida. Además, amplía su red de reparto de 50 a 99 mercados y suma un negocio que generó u$s42.000 millones en reservas brutas durante el último año.
Un mercado cada vez más concentrado
La industria global del delivery atravesó un fuerte proceso de consolidación tras el auge registrado durante la pandemia. La desaceleración de los pedidos y la presión por mejorar la rentabilidad impulsaron una serie de adquisiciones entre los principales actores del sector.
En los últimos años, Uber compró Postmates; DoorDash incorporó Wolt y Deliveroo; Just Eat se fusionó con Takeaway.com y adquirió Grubhub, mientras que Delivery Hero expandió su presencia mediante operaciones como Glovo y foodpanda.
Según destacó Adam Ballantyne, analista de Cambiar Investors, la operación fortalece la presencia de Uber en regiones donde históricamente encontró mayores dificultades para competir con empresas locales consolidadas.
Los desafíos regulatorios
La fusión será analizada por organismos de defensa de la competencia en numerosos países debido a la dimensión que alcanzará el nuevo grupo.
Como parte del proceso, Delivery Hero acordó vender sus operaciones en 14 mercados a la firma estadounidense SSW Partners por 1.400 millones de euros. Además, Prosus, principal accionista de la compañía con casi el 17% del capital, aceptó desprenderse de su participación.
El acuerdo cuenta con el respaldo de la dirección y del Consejo de Supervisión de Delivery Hero, que anteriormente había rechazado una propuesta de Uber valuada en 10.000 millones de euros.
«Unir fuerzas ahora con un socio sólido es la decisión acertada para que Delivery Hero garantice de la mejor manera posible su competitividad futura», afirmó Kristin Skogen Lund, presidenta del Consejo de Supervisión.
Fundada en Berlín en 2011, Delivery Hero creció mediante adquisiciones internacionales y en los últimos años redujo su presencia en algunos mercados para priorizar la rentabilidad. La operación marca un nuevo capítulo en la consolidación del negocio global del delivery.
El Mundial impulsa el consumo por delivery en Argentina
En paralelo a este escenario empresarial, el Mundial 2026 impulsó la demanda de servicios de delivery en Argentina. De acuerdo con datos de PedidosYa, durante los cinco partidos disputados por la Selección Argentina las ventas crecieron en promedio un 60% en las horas previas a cada encuentro.
El partido frente a Egipto por los octavos de final fue uno de los de mayor actividad, con un incremento del 115% en los pedidos durante las cuatro horas anteriores al inicio.
Entre los productos más solicitados se ubicaron hamburguesas, pizzas, empanadas y helados. En bebidas y acompañamientos lideraron las gaseosas, cervezas, snacks y fiambres.
El comportamiento de los consumidores también varía según el horario de los partidos. Los encuentros de la tarde impulsan la compra de picadas y bebidas para compartir; los de almuerzo y cena favorecen las comidas preparadas; mientras que en los partidos nocturnos aumentan especialmente los pedidos de cervezas y helados.
Los comercios de cercanía también registraron un fuerte crecimiento, con aumentos de entre 70% y 170% en las ventas de quesos, embutidos y snacks durante las semanas del torneo.
Uber acordó la compra de Delivery Hero por u$s14.800 millones, en la mayor adquisición de su historia. La operación incorpora a PedidosYa, líder del mercado argentino, y da origen a uno de los mayores grupos globales de delivery, con presencia proyectada en 99 países y un fuerte impacto sobre la competencia del sector.
u$s14.800 millones para comprar una aplicación de delivery. Mientras algunos todavía discuten quién paga el envío de una pizza, otros directamente compran la empresa que la lleva. Así de sencilla quedó la conversación.
La jugada deja a Uber con PedidosYa bajo el mismo techo y un mapa de 99 países pintado de un solo color. Es como descubrir que el almacén del barrio, la rotisería y el remisero ahora pertenecen al mismo dueño, pero con abogados en tres continentes y balances que parecen números de teléfono.
El delivery dejó hace tiempo de ser una competencia por quién llega primero con una hamburguesa caliente. Ahora la carrera pasa por quién acumula más usuarios, más mercados y más capacidad para negociar con restaurantes, comercios y reguladores. La pandemia aceleró esa transformación y el sector pasó de multiplicar aplicaciones a multiplicar fusiones.
En Argentina, la operación tiene un condimento particular. Uber había intentado instalar su servicio de reparto, se retiró y este año inició el regreso desde Córdoba. Ahora vuelve con la llave de la plataforma que domina el mercado local desde hace una década. A veces el camino más corto no era competir: era comprar la cancha.
La escala se convirtió en la nueva moneda de cambio. Cuantos más mercados, más repartidores, más comercios y más usuarios, mejor posición para enfrentar a rivales como DoorDash o Just Eat. El problema es que ese mismo tamaño también despierta la atención de los organismos de competencia, que suelen entusiasmarse bastante menos que los inversores cuando alguien empieza a quedarse con casi todo.
Mientras tanto, millones de pedidos seguirán llegando con la misma naturalidad de siempre. El cliente tocará un botón, el repartidor saldrá a la calle y detrás de esa escena cotidiana habrá una operación financiera de miles de millones de dólares. El delivery ya no reparte solamente comida. También reparte poder.
El menú cambia de dueño. La propina sigue siendo opcional.