El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció una actualización del Estatuto del Docente que comenzará a implementarse de manera gradual a partir de 2027. La reforma impulsada por el Ministerio de Educación porteño introduce modificaciones en los sistemas de ascensos, licencias, evaluación y puntaje con el objetivo de fortalecer la carrera docente y mejorar la continuidad pedagógica.

Desde la administración porteña señalaron que los cambios forman parte del Plan Buenos Aires Aprende y de la política Ser Docente, orientados a acompañar el desarrollo profesional de los maestros desde su ingreso al sistema hasta el acceso a cargos de conducción.

«Lo único que quedó estancado en el tiempo son los mecanismos y los procesos de enseñanza. Nosotros queremos poner mucho foco en el aprendizaje», afirmó el jefe de Gobierno, Jorge Macri.

Más estabilidad en las escuelas

Uno de los principales cambios establece que los docentes deberán contar con al menos dos años de antigüedad como titulares en una escuela antes de solicitar un traslado a otro establecimiento.

Además, quienes acumulen un mínimo de 12 meses de trabajo en una institución tendrán prioridad para acceder a nuevos cargos dentro de la misma escuela, tanto docentes como directivos. Los concursos para cubrir vacantes pasarán a realizarse cada dos años.

Cambios en los ascensos y la formación

La actualización incorpora como requisito para concursar a cargos de conducción la Licenciatura en Gestión Educativa, con el objetivo de fortalecer la preparación específica de quienes aspiren a dirigir instituciones escolares.

Según explicó el subsecretario de Planeamiento e Innovación Educativa, Oscar Guillione, la medida busca profesionalizar el rol directivo y brindar herramientas acordes a las responsabilidades de gestión.

Nuevo sistema de evaluación

La evaluación anual del desempeño docente también será modificada. El Gobierno porteño implementará una herramienta digital con nuevos indicadores basados en evidencia e incorporará el presentismo como uno de los criterios de calificación.

La nueva reglamentación establece que quienes no alcancen un 90% de asistencia no podrán obtener las calificaciones de «Muy bueno» o «Sobresaliente».

«No da lo mismo el docente que está constantemente solicitando licencias de todo tipo, que el docente que está en el aula cumpliendo con su tarea», sostuvo la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel.

Modificaciones en las licencias

El régimen de licencias también sufrirá cambios. Las ausencias justificadas por razones particulares pasarán a contabilizarse por docente y no por cargo, con un máximo de seis solicitudes por año.

Además, la licencia por examen para carreras terciarias o universitarias se reducirá de cinco a tres días hábiles consecutivos.

Desde el Gobierno sostuvieron que estas medidas permitirán mejorar la previsibilidad en las escuelas y reducir las interrupciones en el proceso de enseñanza.

Más peso para la formación

Otro de los ejes de la reforma será la modificación del sistema de puntaje docente. Aunque el total continuará siendo de 59 puntos, disminuirá el peso de la antigüedad y aumentará la valoración de los títulos de grado, posgrados, maestrías y otras instancias de formación académica.

La antigüedad pasará de representar nueve a seis puntos, mientras que la capacitación y la actualización profesional tendrán una mayor incidencia en el acceso a cargos y ascensos dentro del sistema educativo.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció una actualización del Estatuto del Docente que comenzará a implementarse de manera gradual a partir de 2027. La reforma impulsada por el Ministerio de Educación porteño introduce modificaciones en los sistemas de ascensos, licencias, evaluación y puntaje con el objetivo de fortalecer la carrera docente y mejorar la continuidad pedagógica.

Desde la administración porteña señalaron que los cambios forman parte del Plan Buenos Aires Aprende y de la política Ser Docente, orientados a acompañar el desarrollo profesional de los maestros desde su ingreso al sistema hasta el acceso a cargos de conducción.

«Lo único que quedó estancado en el tiempo son los mecanismos y los procesos de enseñanza. Nosotros queremos poner mucho foco en el aprendizaje», afirmó el jefe de Gobierno, Jorge Macri.

Más estabilidad en las escuelas

Uno de los principales cambios establece que los docentes deberán contar con al menos dos años de antigüedad como titulares en una escuela antes de solicitar un traslado a otro establecimiento.

Además, quienes acumulen un mínimo de 12 meses de trabajo en una institución tendrán prioridad para acceder a nuevos cargos dentro de la misma escuela, tanto docentes como directivos. Los concursos para cubrir vacantes pasarán a realizarse cada dos años.

Cambios en los ascensos y la formación

La actualización incorpora como requisito para concursar a cargos de conducción la Licenciatura en Gestión Educativa, con el objetivo de fortalecer la preparación específica de quienes aspiren a dirigir instituciones escolares.

Según explicó el subsecretario de Planeamiento e Innovación Educativa, Oscar Guillione, la medida busca profesionalizar el rol directivo y brindar herramientas acordes a las responsabilidades de gestión.

Nuevo sistema de evaluación

La evaluación anual del desempeño docente también será modificada. El Gobierno porteño implementará una herramienta digital con nuevos indicadores basados en evidencia e incorporará el presentismo como uno de los criterios de calificación.

La nueva reglamentación establece que quienes no alcancen un 90% de asistencia no podrán obtener las calificaciones de «Muy bueno» o «Sobresaliente».

«No da lo mismo el docente que está constantemente solicitando licencias de todo tipo, que el docente que está en el aula cumpliendo con su tarea», sostuvo la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel.

Modificaciones en las licencias

El régimen de licencias también sufrirá cambios. Las ausencias justificadas por razones particulares pasarán a contabilizarse por docente y no por cargo, con un máximo de seis solicitudes por año.

Además, la licencia por examen para carreras terciarias o universitarias se reducirá de cinco a tres días hábiles consecutivos.

Desde el Gobierno sostuvieron que estas medidas permitirán mejorar la previsibilidad en las escuelas y reducir las interrupciones en el proceso de enseñanza.

Más peso para la formación

Otro de los ejes de la reforma será la modificación del sistema de puntaje docente. Aunque el total continuará siendo de 59 puntos, disminuirá el peso de la antigüedad y aumentará la valoración de los títulos de grado, posgrados, maestrías y otras instancias de formación académica.

La antigüedad pasará de representar nueve a seis puntos, mientras que la capacitación y la actualización profesional tendrán una mayor incidencia en el acceso a cargos y ascensos dentro del sistema educativo.