La comuna chilena de La Serena, en la Región de Coquimbo, atraviesa una situación crítica debido al sistema frontal que afecta la zona, con inundaciones, desbordes de ríos, cortes de rutas y comunidades aisladas.
La alcaldesa Daniela Norambuena solicitó al Gobierno nacional declarar la zona de catástrofe y disponer el despliegue de las Fuerzas Armadas para reforzar las tareas de rescate y asistencia a los habitantes afectados.
Once desaparecidos y más de un centenar de aislados
Según informó la jefa comunal, 11 personas permanecen desaparecidas tras perderse el contacto con vecinos de los sectores Almirante Latorre, Chacay Alto y El Hinojal durante el avance del temporal.
Además, indicó que 135 personas se encuentran aisladas, aunque permanecen en buen estado, en zonas como Lambert, Chacay, Islón, Quebrada Lambert y Quebrada La Cachina.
El temporal también provocó evacuaciones y dejó varios sectores completamente incomunicados debido al desborde de cursos de agua y deslizamientos de tierra.
Un carro de Bomberos quedó atrapado durante un rescate
Uno de los episodios más complejos ocurrió en El Hinojal, donde un carro de Bomberos quedó atrapado luego de que el río y un canal cercano desbordaran.
«El carro de bombas está inundado porque finalmente el río los tomó», explicó Norambuena al referirse al operativo.
La alcaldesa señaló además que, según la información preliminar disponible durante la entrevista, uno de los voluntarios no había podido ser ubicado, aunque aclaró que esa situación todavía no había sido confirmada oficialmente.
Familias atrapadas y rutas bloqueadas
En declaraciones a Radio Bío Bío, Norambuena afirmó que la situación escaló desde una emergencia climática hacia un escenario de catástrofe.
«Pasó de la emergencia a la catástrofe. Es una situación grave la que hoy día está viviendo la comuna de La Serena», expresó.
Uno de los puntos más afectados es El Hinojal, ubicado en cercanías de la Ruta 41, donde el avance del agua dejó a familias atrapadas dentro de sus viviendas.
«Las personas se están ya subiendo al techo porque los brazos de los ríos ya han llegado a sus hogares sin poder salir. La Ruta 41 está cortada», relató la alcaldesa.
En Islón también se registraron problemas por la activación de quebradas que permanecían sin funcionamiento desde hacía años, generando movimientos de tierra y daños en estructuras de contención. En ese sector fueron trasladadas unas 90 personas a albergues.
Pedido de apoyo militar y declaración de catástrofe
Ante la magnitud del fenómeno, Norambuena aseguró que el municipio utilizó todos los recursos disponibles para enfrentar la emergencia.
«Hemos hecho todo: la parte preventiva, la parte de urgencia, con motoniveladoras, motobombas y camiones aljibe. Pero ya el hecho de salvar vidas es una situación mayor», manifestó.
Por ese motivo pidió la intervención del Ejército y medios aéreos para llegar a las personas que continúan aisladas.
«Aquí necesitamos el Ejército, necesitamos las fuerzas especiales para poder rescatar a estas personas. Hay personas con riesgo vital», advirtió.
Cuestionamientos por la planificación
La alcaldesa también cuestionó la preparación previa de las autoridades nacionales y afirmó que el fenómeno había sido advertido con anticipación.
«Esta era una emergencia proyectada. Entonces la planificación era fundamental», sostuvo.
Mientras continúan las lluvias y los operativos de búsqueda y rescate, las autoridades mantienen el pedido a la población de evitar desplazamientos y permanecer en lugares seguros hasta que mejoren las condiciones meteorológicas.
La comuna chilena de La Serena enfrenta una emergencia por un sistema frontal que provocó inundaciones, cortes de rutas y aislamiento de comunidades. La alcaldesa Daniela Norambuena pidió declarar la zona de catástrofe y solicitar apoyo de las Fuerzas Armadas para reforzar los rescates. Hay 11 personas desaparecidas, 135 aisladas y decenas de evacuados.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un río salió de su cauce y dejó a familias mirando el agua desde los techos. En La Serena, el temporal pasó de problema meteorológico a operativo de rescate.
La postal parece de película de desastre, pero ocurre en tiempo real: caminos cortados, sectores incomunicados y equipos de emergencia que también terminan atrapados. Cuando hasta el que llega a salvar necesita ser rescatado, la alarma ya dejó de ser una luz amarilla.
La comuna chilena quedó golpeada por un sistema frontal que puso a prueba toda la capacidad de respuesta. La alcaldesa pidió ayuda militar porque las herramientas habituales ya no alcanzan. Las motoniveladoras, bombas y camiones aljibe hicieron lo posible, pero contra un río desbordado la naturaleza no suele aceptar negociaciones.
Entre los sectores afectados aparecen nombres que hasta hace pocos días eran puntos del mapa y hoy son zonas de búsqueda: Almirante Latorre, Chacay Alto, El Hinojal, Lambert e Islón. Lugares donde la rutina quedó reemplazada por evacuaciones, barro y vecinos esperando noticias.
La emergencia también dejó una discusión política abierta. La alcaldesa sostiene que el fenómeno había sido anticipado y que la planificación era clave. El temporal llegó con agua y barro, pero también con una pregunta incómoda: cuánto se preparan las ciudades cuando el pronóstico deja de ser advertencia y se convierte en realidad.
En La Serena, por ahora, la prioridad es encontrar a quienes faltan y sacar del aislamiento a quienes esperan ayuda. El clima hizo su parte. Ahora empieza la carrera contra el tiempo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La comuna chilena de La Serena, en la Región de Coquimbo, atraviesa una situación crítica debido al sistema frontal que afecta la zona, con inundaciones, desbordes de ríos, cortes de rutas y comunidades aisladas.
La alcaldesa Daniela Norambuena solicitó al Gobierno nacional declarar la zona de catástrofe y disponer el despliegue de las Fuerzas Armadas para reforzar las tareas de rescate y asistencia a los habitantes afectados.
Once desaparecidos y más de un centenar de aislados
Según informó la jefa comunal, 11 personas permanecen desaparecidas tras perderse el contacto con vecinos de los sectores Almirante Latorre, Chacay Alto y El Hinojal durante el avance del temporal.
Además, indicó que 135 personas se encuentran aisladas, aunque permanecen en buen estado, en zonas como Lambert, Chacay, Islón, Quebrada Lambert y Quebrada La Cachina.
El temporal también provocó evacuaciones y dejó varios sectores completamente incomunicados debido al desborde de cursos de agua y deslizamientos de tierra.
Un carro de Bomberos quedó atrapado durante un rescate
Uno de los episodios más complejos ocurrió en El Hinojal, donde un carro de Bomberos quedó atrapado luego de que el río y un canal cercano desbordaran.
«El carro de bombas está inundado porque finalmente el río los tomó», explicó Norambuena al referirse al operativo.
La alcaldesa señaló además que, según la información preliminar disponible durante la entrevista, uno de los voluntarios no había podido ser ubicado, aunque aclaró que esa situación todavía no había sido confirmada oficialmente.
Familias atrapadas y rutas bloqueadas
En declaraciones a Radio Bío Bío, Norambuena afirmó que la situación escaló desde una emergencia climática hacia un escenario de catástrofe.
«Pasó de la emergencia a la catástrofe. Es una situación grave la que hoy día está viviendo la comuna de La Serena», expresó.
Uno de los puntos más afectados es El Hinojal, ubicado en cercanías de la Ruta 41, donde el avance del agua dejó a familias atrapadas dentro de sus viviendas.
«Las personas se están ya subiendo al techo porque los brazos de los ríos ya han llegado a sus hogares sin poder salir. La Ruta 41 está cortada», relató la alcaldesa.
En Islón también se registraron problemas por la activación de quebradas que permanecían sin funcionamiento desde hacía años, generando movimientos de tierra y daños en estructuras de contención. En ese sector fueron trasladadas unas 90 personas a albergues.
Pedido de apoyo militar y declaración de catástrofe
Ante la magnitud del fenómeno, Norambuena aseguró que el municipio utilizó todos los recursos disponibles para enfrentar la emergencia.
«Hemos hecho todo: la parte preventiva, la parte de urgencia, con motoniveladoras, motobombas y camiones aljibe. Pero ya el hecho de salvar vidas es una situación mayor», manifestó.
Por ese motivo pidió la intervención del Ejército y medios aéreos para llegar a las personas que continúan aisladas.
«Aquí necesitamos el Ejército, necesitamos las fuerzas especiales para poder rescatar a estas personas. Hay personas con riesgo vital», advirtió.
Cuestionamientos por la planificación
La alcaldesa también cuestionó la preparación previa de las autoridades nacionales y afirmó que el fenómeno había sido advertido con anticipación.
«Esta era una emergencia proyectada. Entonces la planificación era fundamental», sostuvo.
Mientras continúan las lluvias y los operativos de búsqueda y rescate, las autoridades mantienen el pedido a la población de evitar desplazamientos y permanecer en lugares seguros hasta que mejoren las condiciones meteorológicas.
La comuna chilena de La Serena enfrenta una emergencia por un sistema frontal que provocó inundaciones, cortes de rutas y aislamiento de comunidades. La alcaldesa Daniela Norambuena pidió declarar la zona de catástrofe y solicitar apoyo de las Fuerzas Armadas para reforzar los rescates. Hay 11 personas desaparecidas, 135 aisladas y decenas de evacuados.
Un río salió de su cauce y dejó a familias mirando el agua desde los techos. En La Serena, el temporal pasó de problema meteorológico a operativo de rescate.
La postal parece de película de desastre, pero ocurre en tiempo real: caminos cortados, sectores incomunicados y equipos de emergencia que también terminan atrapados. Cuando hasta el que llega a salvar necesita ser rescatado, la alarma ya dejó de ser una luz amarilla.
La comuna chilena quedó golpeada por un sistema frontal que puso a prueba toda la capacidad de respuesta. La alcaldesa pidió ayuda militar porque las herramientas habituales ya no alcanzan. Las motoniveladoras, bombas y camiones aljibe hicieron lo posible, pero contra un río desbordado la naturaleza no suele aceptar negociaciones.
Entre los sectores afectados aparecen nombres que hasta hace pocos días eran puntos del mapa y hoy son zonas de búsqueda: Almirante Latorre, Chacay Alto, El Hinojal, Lambert e Islón. Lugares donde la rutina quedó reemplazada por evacuaciones, barro y vecinos esperando noticias.
La emergencia también dejó una discusión política abierta. La alcaldesa sostiene que el fenómeno había sido anticipado y que la planificación era clave. El temporal llegó con agua y barro, pero también con una pregunta incómoda: cuánto se preparan las ciudades cuando el pronóstico deja de ser advertencia y se convierte en realidad.
En La Serena, por ahora, la prioridad es encontrar a quienes faltan y sacar del aislamiento a quienes esperan ayuda. El clima hizo su parte. Ahora empieza la carrera contra el tiempo.