La Selección argentina ajustó su planificación para el partido frente a Jordania y realizará el último entrenamiento previo al encuentro en Kansas, antes de viajar hacia Dallas, donde se disputará el compromiso correspondiente a la tercera fecha del Grupo J.
La decisión fue tomada por el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni, que optó por mantener la metodología utilizada desde el inicio del certamen y evitar cambios en la rutina diaria del plantel.
Se mantiene la base de operaciones en Kansas
Inicialmente, el cronograma contemplaba que la delegación viajara durante la mañana del viernes hacia Dallas y desarrollara allí la práctica previa al encuentro. Sin embargo, la planificación fue modificada para sostener el esquema de trabajo habitual.
Los futbolistas entrenarán en el predio del Sporting Kansas City, donde Argentina instaló su base de operaciones durante toda la competencia, y una vez finalizada la sesión abordarán el vuelo rumbo a Texas.
Al arribar a Dallas, la delegación cumplirá únicamente con las actividades protocolares organizadas por la FIFA, entre ellas la conferencia de prensa de Scaloni, antes de quedar concentrada para el partido del sábado.
Una fórmula que ya dio resultados
La decisión responde a una política sostenida por el cuerpo técnico desde el comienzo del Mundial: modificar lo menos posible los hábitos cotidianos del plantel para preservar la preparación física y mental de los futbolistas.
El antecedente inmediato fue el encuentro frente a Austria, cuando la Selección también completó su última práctica en Kansas antes de trasladarse a la ciudad donde disputó el partido.
Tras el duelo con Jordania, el seleccionado argentino viajará a Miami, donde afrontará los 16avos de final el próximo 3 de julio. En caso de avanzar, el siguiente compromiso será el 7 de julio en Atlanta, por lo que la delegación permanecería en Florida durante los días previos antes de trasladarse nuevamente.
Scaloni define el equipo
El entrenador terminará de definir este viernes la formación titular que enfrentará a Jordania. Entre las principales incógnitas aparece la presencia desde el arranque de Lionel Messi, aunque todo indica que el capitán tendrá minutos, ya sea como titular o ingresando desde el banco.
Emiliano «Dibu» Martínez buscaría conservar su lugar en el arco, mientras que en ofensiva aparecen como fijas las presencias de Julián Álvarez y Nicolás González.
La formación que se perfila es con Dibu Martínez; Gonzalo Montiel, Nicolás Otamendi, Marcos Senesi y Nicolás Tagliafico; Giovani Lo Celso, Giuliano Simeone y Leandro Paredes o Exequiel Palacios; Lionel Messi o Nico Paz; Julián Álvarez y Nicolás González.
Además, el cuerpo técnico analiza otorgar minutos a futbolistas que todavía no debutaron en el certamen, entre ellos Gerónimo Rulli, Juan Musso, Valentín «Colo» Barco y Flavio López, con el objetivo de ampliar la rotación del plantel antes de la etapa eliminatoria.
<p>La Selección argentina modificó la logística previa al partido frente a Jordania y realizará su último entrenamiento en Kansas antes de viajar a Dallas. Lionel Scaloni mantendrá la metodología aplicada durante todo el torneo, mientras define el equipo para el cierre de la fase de grupos, con Lionel Messi entre los convocados y posibilidades de sumar minutos.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Cambiar una rutina en plena Copa del Mundo, para Scaloni, parece tener el mismo nivel de riesgo que tocarle la receta a la abuela el día del asado. Si algo viene funcionando, no se mueve. Aunque haya que cruzar medio Estados Unidos, primero se entrena donde siempre y después se viaja. La cábala también usa GPS.
Mientras otros seleccionados cambian hoteles, horarios, esquemas tácticos y hasta peinados buscando una señal divina, Argentina decidió apostar por la vieja fórmula de no romper lo que anda. Kansas ya no es solamente una ciudad: es una oficina central donde se archivan las costumbres de un plantel que encontró en la normalidad una ventaja competitiva.
La agenda decía una cosa, pero el cuerpo técnico escribió otra. La práctica prevista en Dallas quedó descartada porque alterar los hábitos podía ser más peligroso que enfrentar un córner en el minuto noventa. El entrenamiento seguirá siendo en el predio habitual y recién después llegará el vuelo rumbo al estadio donde espera Jordania.
En paralelo aparece el otro tema que mantiene atentos a todos: Messi. Cada entrenamiento genera la misma expectativa que una preventa para ver a Los Piojos. Jugará, aunque todavía resta definir si será desde el inicio o ingresará desde el banco. Con solo aparecer en la planilla ya modifica el clima del partido y las pulsaciones de cualquier rival.
Scaloni convirtió la rutina en una herramienta táctica. Mientras alrededor del Mundial todo cambia a velocidad de algoritmo, Argentina sigue haciendo lo mismo. Y por ahora, nadie encontró argumentos para decir que está equivocado.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Selección argentina ajustó su planificación para el partido frente a Jordania y realizará el último entrenamiento previo al encuentro en Kansas, antes de viajar hacia Dallas, donde se disputará el compromiso correspondiente a la tercera fecha del Grupo J.
La decisión fue tomada por el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni, que optó por mantener la metodología utilizada desde el inicio del certamen y evitar cambios en la rutina diaria del plantel.
Se mantiene la base de operaciones en Kansas
Inicialmente, el cronograma contemplaba que la delegación viajara durante la mañana del viernes hacia Dallas y desarrollara allí la práctica previa al encuentro. Sin embargo, la planificación fue modificada para sostener el esquema de trabajo habitual.
Los futbolistas entrenarán en el predio del Sporting Kansas City, donde Argentina instaló su base de operaciones durante toda la competencia, y una vez finalizada la sesión abordarán el vuelo rumbo a Texas.
Al arribar a Dallas, la delegación cumplirá únicamente con las actividades protocolares organizadas por la FIFA, entre ellas la conferencia de prensa de Scaloni, antes de quedar concentrada para el partido del sábado.
Una fórmula que ya dio resultados
La decisión responde a una política sostenida por el cuerpo técnico desde el comienzo del Mundial: modificar lo menos posible los hábitos cotidianos del plantel para preservar la preparación física y mental de los futbolistas.
El antecedente inmediato fue el encuentro frente a Austria, cuando la Selección también completó su última práctica en Kansas antes de trasladarse a la ciudad donde disputó el partido.
Tras el duelo con Jordania, el seleccionado argentino viajará a Miami, donde afrontará los 16avos de final el próximo 3 de julio. En caso de avanzar, el siguiente compromiso será el 7 de julio en Atlanta, por lo que la delegación permanecería en Florida durante los días previos antes de trasladarse nuevamente.
Scaloni define el equipo
El entrenador terminará de definir este viernes la formación titular que enfrentará a Jordania. Entre las principales incógnitas aparece la presencia desde el arranque de Lionel Messi, aunque todo indica que el capitán tendrá minutos, ya sea como titular o ingresando desde el banco.
Emiliano «Dibu» Martínez buscaría conservar su lugar en el arco, mientras que en ofensiva aparecen como fijas las presencias de Julián Álvarez y Nicolás González.
La formación que se perfila es con Dibu Martínez; Gonzalo Montiel, Nicolás Otamendi, Marcos Senesi y Nicolás Tagliafico; Giovani Lo Celso, Giuliano Simeone y Leandro Paredes o Exequiel Palacios; Lionel Messi o Nico Paz; Julián Álvarez y Nicolás González.
Además, el cuerpo técnico analiza otorgar minutos a futbolistas que todavía no debutaron en el certamen, entre ellos Gerónimo Rulli, Juan Musso, Valentín «Colo» Barco y Flavio López, con el objetivo de ampliar la rotación del plantel antes de la etapa eliminatoria.
Cambiar una rutina en plena Copa del Mundo, para Scaloni, parece tener el mismo nivel de riesgo que tocarle la receta a la abuela el día del asado. Si algo viene funcionando, no se mueve. Aunque haya que cruzar medio Estados Unidos, primero se entrena donde siempre y después se viaja. La cábala también usa GPS.
Mientras otros seleccionados cambian hoteles, horarios, esquemas tácticos y hasta peinados buscando una señal divina, Argentina decidió apostar por la vieja fórmula de no romper lo que anda. Kansas ya no es solamente una ciudad: es una oficina central donde se archivan las costumbres de un plantel que encontró en la normalidad una ventaja competitiva.
La agenda decía una cosa, pero el cuerpo técnico escribió otra. La práctica prevista en Dallas quedó descartada porque alterar los hábitos podía ser más peligroso que enfrentar un córner en el minuto noventa. El entrenamiento seguirá siendo en el predio habitual y recién después llegará el vuelo rumbo al estadio donde espera Jordania.
En paralelo aparece el otro tema que mantiene atentos a todos: Messi. Cada entrenamiento genera la misma expectativa que una preventa para ver a Los Piojos. Jugará, aunque todavía resta definir si será desde el inicio o ingresará desde el banco. Con solo aparecer en la planilla ya modifica el clima del partido y las pulsaciones de cualquier rival.
Scaloni convirtió la rutina en una herramienta táctica. Mientras alrededor del Mundial todo cambia a velocidad de algoritmo, Argentina sigue haciendo lo mismo. Y por ahora, nadie encontró argumentos para decir que está equivocado.