Colombia intenta recuperarse del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó al país y dejó al menos 224 fallecidos, cientos de heridos y alrededor de 200 personas desaparecidas, de acuerdo con los datos consignados en el reporte.
El movimiento provocó daños y derrumbes en distintas ciudades, mientras continúan las tareas de rescate y asistencia. Muchas personas todavía no pudieron regresar a sus hogares debido a la magnitud de los destrozos y a los daños estructurales registrados en numerosos edificios.
El epicentro se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, en el oeste colombiano. Se trata de una región con dificultades de acceso que también sufrió daños en sus carreteras, según indicó la Cruz Roja Internacional.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el 7 de agosto, declaró el estado de emergencia y anunció una operación coordinada para atender las consecuencias del terremoto.
Rescates durante la noche
La periodista colombiana Julie Torres explicó que la situación continuaba siendo crítica en algunas de las ciudades más afectadas. Según su testimonio, había personas atrapadas en Cali y los equipos de rescate seguían trabajando durante la noche.
“Las cifras han aumentado muchísimo. Ya son 85 los fallecidos en Cali. 66 en Pereira. Ya son más de 150 personas las que han perdido la vida. Y hay más de 700 heridos”, señaló.
En su relato también indicó que había alrededor de 200 personas desaparecidas y describió la situación en distintos puntos del país.
“En este caso la onda se expandió a diferentes partes. En Bogotá se sintió muy fuerte, pero no se vieron daños como pasó en otras ciudades. Hay muchas personas en Cali que se encuentran atrapadas”.
Los equipos de emergencia continuaron las tareas de búsqueda durante la noche y lograron rescatar a personas con vida.
“Siguen trabajando los rescatistas. Durante la noche se realizaron rescates. Lograron encontrar personas con vida. Cada segundo cuenta en este momento con todo lo que se está haciendo”, afirmó Torres.
Restricciones para facilitar las tareas de emergencia
En las zonas más afectadas, el Gobierno estableció restricciones de circulación y un toque de queda para evitar el colapso de las vías y facilitar el desplazamiento de los equipos de rescate.
“Anoche hubo toque de queda desde las 5 de la tarde en varios sectores para evitar colapsos en las vías y que los rescatistas pudieran moverse”, explicó la periodista.
El objetivo también fue reducir las vibraciones y el ruido en las zonas donde se desarrollaban las búsquedas entre los escombros.
“Porque cada vibración, cada toque que alguien pueda hacer, cuenta mucho. Han rescatado animales y perritos”, relató Torres.
Alrededor de 200 desaparecidos
El embajador de Colombia en Argentina, José Roberto Acosta, también brindó detalles sobre la situación y sobre la cooperación internacional desplegada tras el terremoto.
“El Gobierno argentino fue bastante generoso. Ha tenido comunicación, especialmente entre los cancilleres, para ir coordinando las ayudas y las colaboraciones institucionales y técnicas especializadas”, señaló.
El diplomático confirmó además que hay alrededor de 200 personas desaparecidas y advirtió que todavía falta información de varias zonas rurales.
“Y eso que todavía falta recabar información de zonas rurales. Las comunicaciones en estos sectores se han visto afectadas. Todavía falta bastante información”, aclaró.
Acosta también destacó la magnitud del fenómeno y su alcance territorial.
“Sorprende esta magnitud. Es la más alta registrada desde hace más de 54 años. Y sobre todo por su extensión. Abarcó las tres cordilleras del país, afectando a ciudades bien alejadas de la costa”.
Viviendas dañadas y ayuda internacional
El impacto del terremoto también dejó numerosos edificios con daños estructurales. Algunas viviendas deberán ser demolidas debido a que ya no presentan condiciones para ser habitadas.
“Todavía no hay tiempos. Hay muchas viviendas que tendrán que ser demolidas. Porque su estructura se vio afectada de manera permanente y no es apta para seguir viviendo ahí”, explicó el embajador.
La emergencia también activó la cooperación internacional. Estados Unidos ofreció 15,5 millones de dólares para asistir a Colombia, mientras que la Unión Europea puso a disposición su servicio satelital.
Israel, México, Chile, Argentina y El Salvador también ofrecieron ayuda para las tareas de asistencia y recuperación.
Mientras continúan los operativos de búsqueda y rescate, las autoridades colombianas enfrentan además el desafío de relevar los daños en las zonas rurales, donde las comunicaciones permanecen afectadas y todavía no existe un panorama completo de las consecuencias del terremoto.
Colombia enfrenta las consecuencias de un terremoto de magnitud 7,4 que dejó al menos 224 fallecidos, cientos de heridos y alrededor de 200 desaparecidos, según los datos consignados en el reporte. Las tareas de rescate continúan en distintas ciudades, mientras las autoridades buscan asistir a las personas afectadas y relevar los daños en zonas urbanas y rurales.
Al menos 224 muertos, cientos de heridos y unos 200 desaparecidos: Colombia amaneció intentando reconstruir una jornada que dejó edificios dañados, carreteras destruidas y personas atrapadas bajo los escombros. El terremoto de 7,4 grados sacudió buena parte del país y convirtió la noche en una carrera contra el tiempo.
El epicentro estuvo cerca de San José del Palmar, en Chocó, una zona donde llegar ya era complicado antes de que la tierra decidiera agregarle otro obstáculo al mapa. En Cali y Pereira se concentran algunas de las escenas más graves, mientras Bogotá sintió el movimiento con fuerza pero registró daños menores en comparación con otras ciudades.
Los rescatistas trabajaron durante la noche y lograron encontrar personas con vida. Cada vibración importa: por eso se establecieron restricciones de circulación y un toque de queda en sectores afectados, con la intención de despejar las calles y permitir que los equipos puedan moverse y escuchar.
También aparecen las consecuencias que no entran en una cifra rápida: viviendas que deberán ser demolidas, comunidades rurales incomunicadas y familias que todavía no saben dónde están sus seres queridos. El embajador colombiano en Argentina advirtió que aún falta información de zonas rurales debido a los problemas de comunicación.
La respuesta internacional comenzó a desplegarse con ayuda de Argentina, Estados Unidos, la Unión Europea, Israel, México, Chile y El Salvador. Mientras llegan recursos, equipos y satélites, Colombia sigue buscando entre los escombros algo que todavía no puede medirse en estadísticas: la posibilidad de encontrar a alguien con vida.