El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría sido trasladado en secreto de un Air Force One hacia otro avión militar después de abandonar Turquía el 8 de julio, en medio de una posible amenaza iraní contra su aeronave, según reportaron medios estadounidenses.
La operación habría incluido una maniobra particularmente reservada: Trump habría sido trasladado con ayuda de un contenedor utilizado para el servicio de catering, mientras periodistas y algunos integrantes del personal de la Casa Blanca permanecían sin conocimiento del cambio de aeronave.
Funcionarios estadounidenses indicaron que se había detectado una amenaza considerada creíble sobre la posibilidad de que Irán lanzara un misil contra el avión presidencial.
Sin embargo, la Casa Blanca no confirmó que el intercambio secreto de aeronaves haya ocurrido.
Cómo habría sido el operativo para trasladar a Trump
Trump había señalado previamente durante la cumbre de Ankara que era el “objetivo número uno” de Irán. La supuesta maniobra ocurrió además un día después de que Estados Unidos reanudara ataques militares contra ese país tras el fracaso de las negociaciones entre Washington y Teherán para terminar con la guerra.
El mandatario había llegado a Turquía a bordo del Boeing 747-8 entregado por Qatar, pero había anunciado que partiría en el antiguo Air Force One “por los viejos tiempos”.
El 8 de julio fue visto públicamente subiendo a esa aeronave en el aeropuerto de Ankara. Posteriormente, y fuera de la vista de las cámaras, habría sido trasladado hacia un C-32A, un Boeing 757 modificado utilizado habitualmente por el vicepresidente y otros altos funcionarios estadounidenses.
Para realizar el movimiento, habría sido utilizado un contenedor de catering elevado hasta las puertas del Air Force One ubicadas en el sector opuesto al utilizado por Trump para abordar públicamente.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, habría ingresado por separado al C-32A utilizando unas escaleras, con el objetivo de que el vuelo de esa aeronave pareciera una operación habitual.
Los periodistas viajaron sin saber que Trump no estaba a bordo
Los periodistas y algunos integrantes del personal de la Casa Blanca abordaron el antiguo Air Force One sin saber que Trump habría sido trasladado a otra aeronave.
Durante el vuelo ocurrió una situación que llamó la atención del grupo de prensa: se les solicitó mantener cerradas las persianas de las ventanas.
Un fotógrafo abrió brevemente una de ellas y recibió inmediatamente la indicación de volver a cerrarla. Según se explicó entonces, la orden provenía del Servicio Secreto.
Un productor que viajaba con la prensa también señaló posteriormente que había observado dos contenedores de catering tanto en la parte delantera como en la trasera del avión cuando los periodistas llegaron.
Además, indicó que el vehículo encargado de transportar a los periodistas había quedado demasiado retrasado dentro de la caravana en el aeropuerto como para que pudieran fotografiar correctamente a Trump mientras abordaba la aeronave.
Un avión voló como Air Force One sin Trump
Air Force One no es técnicamente el nombre de un avión específico, sino el indicativo utilizado por una aeronave de la Fuerza Aérea estadounidense cuando transporta al presidente.
Durante la presunta operación, el C-32A que llevaba a Trump habría utilizado el indicativo Reach 18, mientras que la aeronave donde permanecían los periodistas habría continuado utilizando AF1 como parte de la maniobra.
Trump viajó desde Turquía hasta Reino Unido durante su regreso hacia Estados Unidos. Allí volvió a abordar el antiguo Air Force One y posteriormente fue visto descendiendo de esa aeronave después de aterrizar en la base de la Real Fuerza Aérea británica de Mildenhall.
No está claro cómo se habría concretado el traslado de Trump desde el C-32A nuevamente hacia el Air Force One.
Después, el mandatario continuó su viaje hacia Washington en el nuevo Boeing 747-8 entregado por Qatar.
Trump habló sobre las amenazas de Irán
Durante el último tramo del viaje, Trump conversó con los periodistas y se refirió a las amenazas procedentes de Irán, aunque no mencionó directamente el supuesto intercambio secreto de aeronaves.
Consultado sobre el motivo por el que los periodistas habían recibido instrucciones de mantener cerradas las persianas durante el vuelo desde Turquía, respondió: «Porque probablemente estén en un vuelo peligroso debido a los canallas con los que tenemos que lidiar».
Trump sostuvo además que su vida estaba «en peligro todo el tiempo» y afirmó que era el «número uno» en la «lista» de Irán.
El mandatario incluso bromeó con los periodistas que viajaban junto a él: «Pero si yo me voy, ustedes también se van, ¿verdad?», y agregó: «Quizás algún día quieran cambiar de profesión».
La Casa Blanca no confirmó la maniobra
El director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, no confirmó ni desmintió directamente los reportes sobre el supuesto cambio secreto de aeronaves.
Cheung señaló que el nuevo Air Force One era una aeronave equipada con medidas destinadas a garantizar la seguridad del presidente y de su equipo.
Los servicios de inteligencia estadounidenses ya habían advertido previamente sobre una amenaza específica de un posible ataque contra Trump o su aeronave, de acuerdo con los reportes conocidos sobre el episodio.
También habían surgido anteriormente preocupaciones relacionadas con la seguridad del Boeing 747-8 entregado por Qatar y con la posibilidad de que el Servicio Secreto hubiera recomendado al mandatario cambiar de aeronave durante el regreso de la cumbre.
Estados Unidos dedicó meses a modernizar ese Boeing 747-8, valuado en aproximadamente US$400 millones, para acondicionarlo para su utilización presidencial.
Los Air Force One anteriores disponen de tecnología láser destinada a interferir con misiles que se aproximen. No se detalló qué sistemas específicos de protección posee actualmente la aeronave entregada por Qatar.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, sostuvo que «El nuevo Air Force One es perfectamente seguro para los viajes del presidente, pero recibirá mejoras y actualizaciones adicionales en otoño, las cuales tardarán aproximadamente un mes en completarse».
Así, mientras continúan sin existir confirmaciones oficiales sobre todos los detalles de la maniobra, los reportes describen una operación destinada a ocultar en qué aeronave viajaba Trump ante una posible amenaza iraní, incluyendo el presunto traslado mediante un contenedor de catering y el uso de diferentes indicativos de vuelo.
Medios estadounidenses reportaron que Donald Trump habría cambiado de avión en secreto tras dejar Turquía el 8 de julio, debido a una presunta amenaza iraní contra su aeronave. Según las versiones, el presidente fue trasladado mediante un contenedor de catering desde el Air Force One hacia un C-32A militar. La Casa Blanca no confirmó ni desmintió directamente la operación.
Un presidente, una amenaza de misil y un contenedor de catering. Donald Trump habría salido del Air Force One escondido mediante uno de esos carros utilizados para llevar comida a los aviones y terminó viajando en secreto en otra aeronave militar. La geopolítica mundial alcanzó oficialmente el punto en el que una operación presidencial puede parecer el método de ingreso de una bandeja de ravioles.
La maniobra habría ocurrido el 8 de julio, después de la cumbre de la OTAN en Ankara y en medio de advertencias sobre una posible amenaza iraní contra Trump o su avión. Ante las cámaras, el mandatario subió al viejo Air Force One como estaba previsto. Fuera de cámara, según los reportes, empezó Misión Imposible: Edición Catering.
Trump habría sido trasladado hasta un C-32A, un Boeing 757 modificado utilizado habitualmente por altos funcionarios. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, habría subido por separado mediante escaleras para que la salida pareciera un vuelo convencional. Cuando el objetivo es despistar a una eventual amenaza militar, hasta caminar normalmente puede formar parte del guion.
Mientras tanto, periodistas y algunos integrantes de la Casa Blanca permanecieron en el antiguo Air Force One sin saber que el presidente ya no estaba allí. Incluso recibieron instrucciones para mantener cerradas las persianas. Un fotógrafo intentó abrir una y rápidamente le pidieron que volviera a bajarla por orden del Servicio Secreto. Ventanilla: no. Preguntas: después.
El detalle más cinematográfico fue el indicativo de vuelo. Técnicamente, cualquier avión que transporta al presidente recibe la denominación Air Force One, pero el C-32A habría volado como Reach 18, mientras la aeronave con periodistas continuó utilizando AF1. Un avión tenía el nombre presidencial sin presidente; el otro tenía al presidente sin el nombre presidencial.
Trump reapareció posteriormente en el antiguo Air Force One durante una escala en Reino Unido. No está claro cómo habría realizado ese segundo intercambio. Luego continuó hacia Washington en el Boeing 747-8 entregado por Qatar y habló con periodistas sobre las amenazas iraníes sin mencionar directamente la presunta maniobra.
La Casa Blanca no confirmó ni desmintió el operativo. Trump sí reconoció durante aquel viaje que consideraba peligrosa la situación y sostuvo que era el “número uno” en la “lista” de Irán.
Décadas construyendo uno de los sistemas de transporte presidencial más sofisticados del planeta y, cuando apareció una amenaza, el elemento decisivo habría sido un contenedor de comida.