El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, recibió este viernes a representantes de asociaciones de productores yerbateros y tareferos, quienes le entregaron un proyecto de ley para declarar la emergencia yerbatera en la provincia y crear un régimen extraordinario que contemple un Precio Mínimo Sostén para la hoja verde.
La iniciativa busca dar respuesta a la profunda crisis que atraviesa el sector, una situación que, según los impulsores, dejó de ser un problema exclusivo de la actividad para transformarse en un riesgo para la economía provincial.
Reclamo por un precio sostén
El abogado de las asociaciones de productores y tareferos, Federico Padolsky, explicó que durante el encuentro se planteó la necesidad de avanzar con la declaración de la emergencia. «Le presentamos un proyecto de ley de emergencia. Entendemos que se tiene que decretar la emergencia yerbatera en la provincia de Misiones. El gobernador nos escuchó y nos dijo que estaba totalmente de acuerdo con lo que le comentaron tanto tareferos como productores», señaló.
Como resultado de la reunión, se acordó conformar una mesa de trabajo para revisar la iniciativa y elaborar un texto definitivo antes de enviarlo a la Cámara de Representantes de Misiones para su tratamiento.
Participaron del encuentro el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, representantes de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), cooperativas, organizaciones rurales y sindicatos de trabajadores del sector.
Los productores sostienen que el precio de la hoja verde debería ubicarse entre 325 y 350 pesos por kilo, aunque estiman que el costo de producción ronda actualmente los 700 pesos por kilo. Sin embargo, afirman que hoy reciben entre 200 y 220 pesos por kilo, con pagos mediante cheques posdatados de hasta 180 días.
El respaldo de Passalacqua
Tras el encuentro, el Gobierno provincial informó que Passalacqua propuso avanzar con una mesa de diálogo para profundizar el análisis de la situación y expresó su respaldo al reclamo de los productores. «Siempre estoy del lado de aquellos que producen», afirmó.
El mandatario también reiteró su apoyo para que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) recupere sus facultades regulatorias. «No voy a parar de luchar para que el instituto recupere sus facultades. Acá no hay cuestiones partidarias», sostuvo.
Además, señaló que las reglas del mercado no alcanzan por sí solas para resolver todos los problemas económicos y advirtió que la crisis yerbatera afecta las condiciones de vida de toda la provincia.
El apoyo de la Iglesia
El reclamo de los productores también recibió el respaldo del obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, quien calificó la situación como «una verdadera emergencia social» luego de reunirse con representantes del sector.
El religioso explicó que el encuentro permitió escuchar de manera directa a quienes representan a miles de pequeños productores y tareferos. «Ellos representan a miles de familias. En Misiones hablamos de pequeños productores y tareferos, gente humilde que hoy padece circuitos de injusticia y que no logra sostener su actividad», expresó.
Martínez advirtió que la caída de la actividad repercute sobre toda la economía regional. Según indicó, cuando los productores pierden ingresos también se resienten los comercios, los supermercados y el empleo, generando un efecto que impacta en numerosas localidades de la provincia.
Asimismo, confirmó que durante la reunión surgió la propuesta de conformar una mesa de emergencia para abordar la problemática de manera conjunta y recordó el trabajo realizado por la Comisión de Justicia y Paz de la Diócesis de Posadas durante la crisis de 2001.
Finalmente, el obispo sostuvo que «toda política económica debe medirse por su impacto sobre las personas» y afirmó que «todo proyecto económico que no incluye a la gente no nos sirve». También convocó a los productores a mantenerse unidos, fortalecer la organización comunitaria y sostener la esperanza frente a la crisis que atraviesa el sector.
Productores yerbateros y tareferos de Misiones presentaron un proyecto para declarar la emergencia en el sector y establecer un precio mínimo sostén para la hoja verde. El gobernador Hugo Passalacqua respaldó la iniciativa y propuso una mesa de trabajo, mientras que la Iglesia Católica local también expresó su apoyo al reclamo por la crisis que atraviesa la actividad.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Te pagan entre 200 y 220 pesos por un kilo de hoja verde que producir cuesta cerca de 700. Ni la matemática más creativa consigue que esa cuenta cierre. Es como vender un tanque lleno de nafta al precio de una botella de agua y agradecer que el cheque llegue dentro de seis meses.
La yerba mate es uno de los símbolos nacionales, pero para miles de productores la tradición dejó de ser negocio hace rato. Mientras el mate sigue pasando de mano en mano, los números parecen escritos por alguien que nunca pisó un yerbal. La inflación podrá cambiar de ritmo, pero el productor sigue haciendo equilibrio sobre una rama cada vez más fina.
Por eso las asociaciones yerbateras llevaron a la Casa de Gobierno de Misiones un proyecto para declarar la emergencia y fijar un precio mínimo sostén. El gobernador acompañó el planteo y prometió impulsar una mesa de trabajo, mientras el reclamo sumó un respaldo poco habitual: el de la Iglesia Católica.
El obispo de Posadas describió la situación como una verdadera emergencia social y advirtió que cuando el productor deja de cobrar también se apagan los comercios, cae el empleo y se resiente la economía de los pueblos. Porque el problema nunca queda encerrado entre los surcos; siempre termina golpeando la puerta del almacén de la esquina.
En la tierra donde el mate nunca falta, lo que empieza a escasear es la rentabilidad para quien lo produce.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, recibió este viernes a representantes de asociaciones de productores yerbateros y tareferos, quienes le entregaron un proyecto de ley para declarar la emergencia yerbatera en la provincia y crear un régimen extraordinario que contemple un Precio Mínimo Sostén para la hoja verde.
La iniciativa busca dar respuesta a la profunda crisis que atraviesa el sector, una situación que, según los impulsores, dejó de ser un problema exclusivo de la actividad para transformarse en un riesgo para la economía provincial.
Reclamo por un precio sostén
El abogado de las asociaciones de productores y tareferos, Federico Padolsky, explicó que durante el encuentro se planteó la necesidad de avanzar con la declaración de la emergencia. «Le presentamos un proyecto de ley de emergencia. Entendemos que se tiene que decretar la emergencia yerbatera en la provincia de Misiones. El gobernador nos escuchó y nos dijo que estaba totalmente de acuerdo con lo que le comentaron tanto tareferos como productores», señaló.
Como resultado de la reunión, se acordó conformar una mesa de trabajo para revisar la iniciativa y elaborar un texto definitivo antes de enviarlo a la Cámara de Representantes de Misiones para su tratamiento.
Participaron del encuentro el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, representantes de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), cooperativas, organizaciones rurales y sindicatos de trabajadores del sector.
Los productores sostienen que el precio de la hoja verde debería ubicarse entre 325 y 350 pesos por kilo, aunque estiman que el costo de producción ronda actualmente los 700 pesos por kilo. Sin embargo, afirman que hoy reciben entre 200 y 220 pesos por kilo, con pagos mediante cheques posdatados de hasta 180 días.
El respaldo de Passalacqua
Tras el encuentro, el Gobierno provincial informó que Passalacqua propuso avanzar con una mesa de diálogo para profundizar el análisis de la situación y expresó su respaldo al reclamo de los productores. «Siempre estoy del lado de aquellos que producen», afirmó.
El mandatario también reiteró su apoyo para que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) recupere sus facultades regulatorias. «No voy a parar de luchar para que el instituto recupere sus facultades. Acá no hay cuestiones partidarias», sostuvo.
Además, señaló que las reglas del mercado no alcanzan por sí solas para resolver todos los problemas económicos y advirtió que la crisis yerbatera afecta las condiciones de vida de toda la provincia.
El apoyo de la Iglesia
El reclamo de los productores también recibió el respaldo del obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, quien calificó la situación como «una verdadera emergencia social» luego de reunirse con representantes del sector.
El religioso explicó que el encuentro permitió escuchar de manera directa a quienes representan a miles de pequeños productores y tareferos. «Ellos representan a miles de familias. En Misiones hablamos de pequeños productores y tareferos, gente humilde que hoy padece circuitos de injusticia y que no logra sostener su actividad», expresó.
Martínez advirtió que la caída de la actividad repercute sobre toda la economía regional. Según indicó, cuando los productores pierden ingresos también se resienten los comercios, los supermercados y el empleo, generando un efecto que impacta en numerosas localidades de la provincia.
Asimismo, confirmó que durante la reunión surgió la propuesta de conformar una mesa de emergencia para abordar la problemática de manera conjunta y recordó el trabajo realizado por la Comisión de Justicia y Paz de la Diócesis de Posadas durante la crisis de 2001.
Finalmente, el obispo sostuvo que «toda política económica debe medirse por su impacto sobre las personas» y afirmó que «todo proyecto económico que no incluye a la gente no nos sirve». También convocó a los productores a mantenerse unidos, fortalecer la organización comunitaria y sostener la esperanza frente a la crisis que atraviesa el sector.
Productores yerbateros y tareferos de Misiones presentaron un proyecto para declarar la emergencia en el sector y establecer un precio mínimo sostén para la hoja verde. El gobernador Hugo Passalacqua respaldó la iniciativa y propuso una mesa de trabajo, mientras que la Iglesia Católica local también expresó su apoyo al reclamo por la crisis que atraviesa la actividad.
Te pagan entre 200 y 220 pesos por un kilo de hoja verde que producir cuesta cerca de 700. Ni la matemática más creativa consigue que esa cuenta cierre. Es como vender un tanque lleno de nafta al precio de una botella de agua y agradecer que el cheque llegue dentro de seis meses.
La yerba mate es uno de los símbolos nacionales, pero para miles de productores la tradición dejó de ser negocio hace rato. Mientras el mate sigue pasando de mano en mano, los números parecen escritos por alguien que nunca pisó un yerbal. La inflación podrá cambiar de ritmo, pero el productor sigue haciendo equilibrio sobre una rama cada vez más fina.
Por eso las asociaciones yerbateras llevaron a la Casa de Gobierno de Misiones un proyecto para declarar la emergencia y fijar un precio mínimo sostén. El gobernador acompañó el planteo y prometió impulsar una mesa de trabajo, mientras el reclamo sumó un respaldo poco habitual: el de la Iglesia Católica.
El obispo de Posadas describió la situación como una verdadera emergencia social y advirtió que cuando el productor deja de cobrar también se apagan los comercios, cae el empleo y se resiente la economía de los pueblos. Porque el problema nunca queda encerrado entre los surcos; siempre termina golpeando la puerta del almacén de la esquina.
En la tierra donde el mate nunca falta, lo que empieza a escasear es la rentabilidad para quien lo produce.