De galán de novelas a constructor: Sebastián Estevanez dejó la actuación y hasta le hizo la casa a Marley

Redacción Cuyo News
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Después de años como uno de los rostros reconocidos de la televisión argentina, Sebastián Estevanez decidió alejarse de las cámaras y concentrarse en una actividad que lo acompañaba desde mucho antes: la construcción y los negocios inmobiliarios. A los 55 años, el actor trabaja en reformas de viviendas y coordina equipos de profesionales, proveedores y trabajadores especializados.

El cambio representa una nueva etapa profesional para el exprotagonista de Dulce amor, aunque no se trata de una decisión improvisada. Estevanez llevaba años interesado en las propiedades y las refacciones, incluso mientras desarrollaba su carrera como actor.

“Estoy dedicado a la construcción. No soy obrero, pero me encantaría serlo”, sostuvo durante una entrevista con Todo pasa, el programa conducido por Matías Martin.

Al explicar cómo desarrolla actualmente la actividad, señaló que para llevar adelante las obras necesita conformar equipos integrados por arquitectos, ingenieros, electricistas, plomeros y albañiles.

El particular trabajo que hizo para Marley

Entre las personas a las que asesoró aparece Alejandro Wiebe, conocido popularmente como Marley, quien recurrió a Estevanez durante la construcción de su vivienda.

“Lo ayudé a Marley a que haga su casa”, reveló.

Su intervención consistió principalmente en orientarlo para conseguir insumos y seleccionar a los profesionales necesarios para avanzar con los trabajos.

“Le fui armando los equipos de laburo. Es una especie de producción general lo que hago”.

Estevanez define su función como una suerte de coordinador general de las obras. Mantiene contacto con proveedores, consigue profesionales para diferentes tareas y organiza los equipos encargados de las reformas.

El propio actor encontró una comparación con la industria que conoce desde hace décadas. “Me llaman de obras con las que no tengo nada que ver para pedirme contactos: ‘Se me tapó la rejilla de la cocina, ¿tenés a alguien?’. Si lo pensás como en una telenovela, mi rol sería el del productor”.

Una actividad que comenzó mucho antes de dejar la televisión

Aunque su alejamiento de la actuación hizo más visible esta nueva faceta, el vínculo de Estevanez con las propiedades comenzó cuando era joven y se desarrolló durante aproximadamente dos décadas en paralelo con su carrera artística.

En junio de 2025 recordó cómo realizó una de sus primeras operaciones inmobiliarias: “Mi primera casa se la compré a mi mamá, que justo se acababa de separar de mi viejo. La reformé toda y la vendí. Después compré una casa en Vicente López, la refaccioné y la volví a vender. Con el tiempo empecé a ayudar a mis amigos con las reformas y así seguí durante veinte años, y lo hice a la par de la actuación. La verdad es que siempre me gustó todo lo que tiene que ver con negocios inmobiliarios y es lo que hago hoy”.

De esa manera, las reformas dejaron progresivamente de ser una actividad secundaria. La experiencia acumulada comprando, remodelando y vendiendo propiedades, sumada a la red de profesionales y proveedores que fue construyendo, terminó convirtiéndose en el eje de su presente laboral.

Por qué se alejó de la actuación

El cambio de actividad no significa que Estevanez haya perdido interés por su profesión anterior. Por el contrario, reconoció que extraña “muchísimo” la actuación.

Sin embargo, considera que sostener simultáneamente las grabaciones y el trabajo relacionado con las obras sería “muy difícil” debido al tiempo que requiere cada actividad.

La construcción, además, representa la concreción de un interés que mantuvo durante buena parte de su vida adulta. Su intención es desarrollar los proyectos de manera que quienes contraten sus servicios queden conformes y posteriormente recomienden su trabajo.

Así, después de una extensa trayectoria asociada a las ficciones televisivas, Estevanez trasladó parte de la lógica de producción que conoció frente a las cámaras hacia las obras: reunir especialistas, coordinar tareas, solucionar problemas y conseguir que cada parte llegue a tiempo.

Por ahora, su presente está lejos de los estudios de televisión y mucho más cerca de arquitectos, proveedores y reformas. La actuación permanece como una actividad que extraña, mientras la construcción ocupa el centro de una etapa profesional que, en realidad, comenzó a levantar muchos años antes de que decidiera abandonar las cámaras.

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