Las revalorizaciones de los sectores de finanzas, consumo y bienes raíces impulsaron una fuerte jornada alcista en el mercado brasileño.
Al cierre de la sesión en São Paulo, el Bovespa avanzó 7,70% y alcanzó un nuevo máximo histórico.
Las acciones que lideraron las subas
El mejor desempeño dentro del Bovespa correspondió a Magazine Luiza, que avanzó 24,18%, equivalente a 1,84 puntos, para finalizar en 9,41.
Por detrás se ubicó Cosan, con una suba del 23,79%, hasta 5,12, mientras que B3 SA Brasil Bolsa Balcao ganó 22,63%, equivalente a 4,30 puntos, y cerró la rueda en 23,30.
Los títulos de B3 SA Brasil Bolsa Balcao profundizaron sus ganancias hasta alcanzar su mayor nivel histórico.
En el conjunto del mercado, los papeles en terreno positivo superaron a los que terminaron con pérdidas por 552 contra 484, mientras que 33 valores finalizaron sin cambios.
Las principales caídas de la jornada
Entre los retrocesos, Suzano Papel e Celulose cayó 5,39%, equivalente a 2,39 puntos, para cerrar en 41,99.
Por su parte, Embraer perdió 3,31%, hasta 95,00, mientras que SLC Agrícola retrocedió 1,63%, equivalente a 0,28 puntos, y terminó en 17,03.
El índice CBOE Brazil ETF Volatility, que mide la volatilidad de las opciones del Bovespa, avanzó 0,37%, hasta 52,10, y alcanzó un nuevo máximo de tres años.
El real brasileño y las materias primas
En el mercado cambiario, el USD/BRL retrocedió 4,24%, hasta 4,99, mientras que el EUR/BRL cayó 4,51%, hasta 5,60.
El índice dólar cerró sin cambios, en 101,93.
En el mercado de materias primas, los futuros del oro para entrega en diciembre avanzaron 0,28%, equivalente a 11,45 dólares, hasta 4.168,25 dólares por onza troy.
Los futuros del petróleo crudo para entrega en noviembre retrocedieron 0,25%, equivalente a 0,22 dólares, hasta 89,21 dólares por barril.
Por su parte, los futuros del café C de Estados Unidos para entrega en diciembre subieron 1,59%, equivalente a 4,60 dólares, hasta 293,35.
La Bolsa de São Paulo cerró con una fuerte suba y el Bovespa avanzó 7,70% hasta alcanzar un nuevo máximo histórico, impulsado principalmente por acciones de los sectores financiero, consumo y bienes raíces. Magazine Luiza, Cosan y B3 lideraron las ganancias, mientras el real brasileño también se fortaleció frente al dólar y al euro.
La Bolsa brasileña vivió una de esas jornadas en las que los números parecen haber tomado café doble antes de la apertura. El Bovespa terminó con una suba del 7,70% y marcó un nuevo máximo histórico, empujado por los sectores financiero, consumo y bienes raíces. En términos menos ceremoniosos: hubo una cantidad considerable de flechas verdes y suficientes porcentajes de dos dígitos como para que más de un operador mirara dos veces la pantalla por si el sistema había decidido festejar algo por su cuenta.
Magazine Luiza encabezó la fiesta con un avance superior al 24%, seguida por Cosan y B3, que también superaron cómodamente el 20%. Una sesión de esas que convierten cualquier gráfico financiero en una representación bastante convincente de una montaña rusa, aunque esta vez buena parte del recorrido fue hacia arriba. B3 incluso alcanzó un máximo histórico, lo que probablemente dejó al mercado con esa mezcla tan característica de euforia, cautela y gente explicando retrospectivamente que “era evidente”.
No todos recibieron invitación al festejo. Suzano, Embraer y SLC Agrícola terminaron en rojo, recordando una regla básica del mercado: incluso cuando el índice rompe récords, siempre hay alguien mirando cómo el resto descorcha mientras revisa por qué su pantalla tiene otro color. En la Bolsa B3, los papeles que subieron fueron más que los que bajaron, aunque la diferencia estuvo lejos de ser una unanimidad revolucionaria.
El real también aprovechó la jornada y ganó terreno frente al dólar y al euro, mientras el oro, el petróleo y el café mostraron movimientos más moderados. El resultado dejó una fotografía difícil de ignorar: acciones brasileñas disparadas, moneda fortalecida y volatilidad elevada. Una combinación capaz de entusiasmar a los optimistas y de garantizar que los prudentes sigan durmiendo con una terminal financiera abierta al lado de la cama.