La causa que investiga presuntas irregularidades vinculadas con el Acueducto Gran Tulum sumó un nuevo capítulo con la realización de tres allanamientos en dependencias de la firma Krah, empresa encargada de proveer los caños utilizados en la megaobra actualmente paralizada.
Los procedimientos fueron realizados el lunes 7 de agosto y se desarrollaron de manera simultánea en distintos puntos vinculados con la compañía.
Uno de los allanamientos tuvo lugar en las oficinas administrativas ubicadas en Capital, mientras que los otros dos se llevaron adelante en Albardón, donde se encuentra emplazada la planta de fabricación de las cañerías bajo investigación.
Tres procedimientos en el marco de la investigación
Los operativos forman parte de las medidas impulsadas dentro del expediente judicial que analiza posibles irregularidades relacionadas con la obra.
Hasta el momento, la investigación continúa en una instancia preliminar y desde la Justicia habían mantenido una postura cautelosa ante las consultas sobre el avance del expediente: «Se está investigando».
La realización de los allanamientos representa ahora un avance concreto en la recolección de elementos que podrían ser incorporados a la causa.
En caso de que la Fiscalía determine que la prueba obtenida durante los procedimientos genera nuevos interrogantes o elementos de relevancia, el próximo paso podría ser la convocatoria a una audiencia de formalización.
La Fiscalía obtuvo otros 90 días para investigar
Los allanamientos se produjeron después de que la jueza de Garantías Mónica Lucero aceptara un pedido del Ministerio Público Fiscal y otorgara una extensión de 90 días para continuar con la investigación.
La solicitud fue fundamentada en la complejidad técnica del caso y en el volumen de los expedientes y documentación vinculados con los procesos de contratación que deben ser analizados.
La causa busca determinar si existieron irregularidades en torno al Acueducto Gran Tulum, una obra proyectada para abastecer de agua al denominado San Juan del millón de habitantes y que actualmente permanece paralizada.
Revés judicial para planteos vinculados con OSSE
En paralelo, la magistrada rechazó los planteos presentados por los abogados de dos actores vinculados con OSSE, quienes pretendían intervenir activamente en la investigación.
La decisión se sustentó en que, hasta el momento, no existe una formalización de la investigación ni una imputación formal, por lo que las defensas todavía no se encuentran legitimadas para participar de esa etapa preliminar del expediente.
Con el nuevo plazo concedido y los elementos recolectados durante los tres allanamientos, la Fiscalía continuará analizando la documentación y las pruebas antes de definir si corresponde avanzar hacia una instancia de formalización.
La investigación judicial por el Acueducto Gran Tulum sumó tres allanamientos en dependencias de la firma Krah, proveedora de los caños de la obra paralizada. Los procedimientos se realizaron en oficinas de Capital y en la planta de Albardón, mientras la Fiscalía cuenta con 90 días adicionales para analizar posibles irregularidades en las contrataciones.
Tres allanamientos, 90 días extra de investigación y una megaobra paralizada: la causa del Acueducto Gran Tulum volvió a moverse. La Justicia puso la lupa sobre Krah, la empresa proveedora de los caños, y desplegó procedimientos tanto en sus oficinas de Capital como en la planta ubicada en Albardón.
El expediente parece haber entrado en esa etapa en la que el clásico «Se está investigando» empieza a venir acompañado de órdenes judiciales y maquinaria procesal. Una especie de trámite administrativo, pero con allanamientos en lugar de sellos y una obra destinada al San Juan del millón de habitantes esperando que alguien encuentre el caño correcto del expediente.
La Fiscalía obtuvo además 90 días adicionales para continuar con el análisis de las presuntas irregularidades. La complejidad técnica y el volumen de la documentación contractual aparecen como los principales motivos para extender una investigación que todavía no llegó a la instancia de formalización.
Las defensas de dos actores vinculados a OSSE intentaron intervenir en esta etapa, pero la jueza de Garantías Mónica Lucero rechazó los planteos porque todavía no existe una imputación formal. Primero la investigación, después la pelea procesal: incluso los expedientes tienen fila.
Ahora el foco estará puesto en la documentación y los elementos obtenidos durante los procedimientos. Si ese material genera nuevas dudas para la Fiscalía, el próximo movimiento podría ser una audiencia de formalización.
El acueducto sigue detenido; la causa, claramente, no.