El Turismo Carretera desembarcará nuevamente en el Autódromo Rosendo Hernández durante el fin de semana para disputar la undécima competencia de la temporada 2026 y, al mismo tiempo, poner en marcha una nueva edición de la Copa de Oro.
La presentación marcará otro capítulo de una relación que comenzó en 2003. Desde entonces, el trazado de San Luis se consolidó como una de las escalas habituales de la categoría y, durante los últimos años, se transformó en uno de los escenarios elegidos para inaugurar la etapa decisiva del campeonato.
Ford domina el historial y Matías Rossi es el máximo ganador
A lo largo de las diferentes presentaciones del TC en San Luis, Ford se convirtió en la marca más exitosa del Rosendo Hernández con nueve victorias. Chevrolet aparece inmediatamente detrás con ocho triunfos, mientras Torino acumula tres.
Dodge, en cambio, continúa sin poder alcanzar una victoria en el circuito puntano.
Entre los pilotos, Matías Rossi encabeza la estadística con cuatro triunfos. El representante de Del Viso se impuso en las temporadas 2011, 2012, 2014 y 2016, siempre al volante de un Chevrolet.
La victoria conseguida en 2014 tuvo además un significado especial para Rossi, debido a que aquel año terminó consagrándose campeón del Turismo Carretera.
Dentro del historial de Ford también aparecen varios nombres destacados. Juan Manuel Silva obtuvo dos victorias durante 2008, mientras que Mariano Werner consiguió imponerse consecutivamente en 2021 y 2022.
Julián Santero repitió la fórmula durante las temporadas 2023 y 2024, cuando logró subir en ambas oportunidades a lo más alto del podio en San Luis.
Leonel Pernía también registra dos conquistas en el Rosendo Hernández. La primera ocurrió en 2015, cuando competía con Chevrolet, mientras que la segunda llegó tres años después al volante de un Torino.
El antecedente más reciente tiene como protagonista a Agustín Canapino. El arrecifeño ganó en septiembre de 2025 con un Chevrolet Camaro y alcanzó entonces su cuarto triunfo de aquella temporada.
Canapino, protagonista del último festejo en San Luis
La última presentación del Turismo Carretera en el escenario puntano tuvo a Canapino como una de las principales figuras. El piloto de Chevrolet llegó a San Luis después de terminar segundo en la Etapa Regular y comenzó la Copa de Oro en lo más alto gracias a las victorias que había conseguido previamente.
Durante la actividad del sábado mostró rápidamente su potencial. Fue el más veloz en el primer entrenamiento, terminó segundo en la siguiente tanda y quedó a solamente 11 milésimas de Julián Santero en la clasificación, donde el mendocino consiguió la pole position.
El domingo ambos mantuvieron el protagonismo. Santero y Canapino ganaron sus respectivas series, aunque el arrecifeño se quedó con la batería más rápida y obtuvo el mejor lugar de partida para la competencia principal.
La largada entregó una primera disputa entre el Chevrolet de Canapino y el Ford de Santero. El mendocino tuvo una buena reacción, pero el arrecifeño aprovechó la posición favorable de la cuerda y logró conservar el liderazgo.
Desde allí comenzó una lucha que se extendió durante buena parte de la competencia. Santero se mantuvo cerca del líder y evitó que Canapino pudiera establecer una diferencia amplia.
La aparición del auto de seguridad volvió a compactar el pelotón. En la vuelta 11 se produjo la relargada y Canapino consiguió sostener nuevamente la primera posición.
Con el paso de las vueltas, Santero perdió algo de terreno y comenzó también a sentir la presión de Otto Fritzler, quien se había acercado a los puestos de vanguardia.
La posibilidad de Fritzler de involucrarse definitivamente en la pelea se terminó en el giro 21, cuando protagonizó una salida de pista y perdió varias posiciones.
Sin mayores complicaciones durante el tramo final, Canapino recibió primero la bandera a cuadros, acompañado en el podio por Julián Santero y Santiago Mangoni.
San Luis vuelve a abrir la lucha por la Copa de Oro
Aquel resultado resultó determinante para Canapino en su camino hacia el título. Después del triunfo conseguido en San Luis, el arrecifeño volvió a ganar en San Nicolás y Paraná, terminó quinto en Toay y llegó a La Plata con una ventaja decisiva en el campeonato.
Incluso antes de disputar la última final ya había asegurado la corona y posteriormente cerró aquella temporada con otra victoria.
Ahora, un año después, el Turismo Carretera regresará al Rosendo Hernández para disputar la 11ª fecha de 2026 y comenzar una nueva Copa de Oro.
San Luis volverá así a transformarse en el punto de partida de la instancia definitiva del campeonato, con nuevos candidatos y una pelea por el título que comenzará a tomar forma durante el fin de semana.
El Turismo Carretera regresará este fin de semana al Autódromo Rosendo Hernández de San Luis para disputar la undécima fecha de la temporada 2026 y abrir la Copa de Oro. El circuito puntano recibirá por 21ª vez a la categoría, con Ford como la marca más ganadora y Matías Rossi como el piloto con más triunfos en el trazado.
El Turismo Carretera vuelve a San Luis y el Rosendo Hernández se prepara para cumplir nuevamente esa función que adoptó con los años: ser el lugar donde termina la parte relativamente tranquila del campeonato y comienzan las cuentas realizadas con calculadora, reglamento y niveles de ansiedad que deberían figurar en la telemetría. Este fin de semana se disputa la undécima fecha y comienza la Copa de Oro, momento en el que cada punto deja de ser un número y pasa a convertirse en patrimonio familiar.
El circuito puntano conoce bien este ritual. El TC llegó por primera vez en 2003 y desde entonces Ford construyó allí una pequeña administración territorial con nueve victorias. Chevrolet aparece apenas detrás, con ocho, mientras Torino suma tres. Dodge, en cambio, todavía busca su primer festejo en el Rosendo Hernández, una estadística que cada temporada regresa con la delicadeza de ese familiar que pregunta delante de todos cuándo piensa llegar finalmente el logro pendiente.
Entre los pilotos, Matías Rossi convirtió a San Luis en una extensión considerable de su domicilio deportivo: ganó cuatro veces, siempre con Chevrolet. Pero el recuerdo más reciente pertenece a Agustín Canapino, vencedor en 2025 después de una carrera en la que Julián Santero estuvo lo suficientemente cerca como para que nadie dentro del equipo Chevrolet pudiera considerar saludable el ritmo cardíaco durante demasiadas vueltas.
Aquel triunfo terminó siendo una pieza fundamental en el camino de Canapino hacia el campeonato. Un año después, el TC regresa al mismo escenario con otra Copa de Oro por delante y las estadísticas nuevamente sobre la mesa. San Luis volverá a entregar el primer capítulo de la definición, ese período del automovilismo argentino en el que una décima parece una tragedia griega, un abandono puede alterar un campeonato y cualquier piloto que diga que “va carrera a carrera” probablemente ya calculó los puntos de las próximas cinco.