El cierre prolongado del Paso Internacional Cristo Redentor comenzó a generar consecuencias directas sobre los precios de frutas y verduras comercializadas en Mendoza. Comerciantes del Mercado Cooperativo señalaron que los productos importados desde Chile o transportados a través de ese país registraron incrementos de entre un 30% y un 40%.
Rodolfo Masso, encargado de varios locales del Mercado Cooperativo, explicó que la interrupción del tránsito internacional, extendida durante más de 20 días, afectó especialmente a los productos que utilizan el corredor trasandino como vía logística.
“El tema del Paso Cristo Redentor, al estirarse ya más de 20 días el corte, influyó en todos los artículos que se importan de Chile. Kiwi, palta y ahora también tomate y banana. La banana viene de Ecuador, pero ingresa por vía de Chile”, señaló.
De acuerdo con el comerciante, los aumentos ya fueron trasladados a los valores que encuentran los consumidores en los puntos de venta.
La banana, el producto más afectado
Marcelo Astudillo, vendedor del Mercado Cooperativo de Guaymallén, indicó que la banana ecuatoriana fue el producto que sufrió el mayor impacto por las dificultades para cruzar la cordillera.
“Empezaron a escasear las bananas ecuatorianas y eso hizo que subieran bastante de precio. Algunos camiones logran cruzar, pero deben hacerlo por rutas mucho más largas hacia el sur, lo que duplica el costo de los fletes y termina repercutiendo en el precio final”, explicó.
Además de la banana, se registraron subas en algunas variedades de palta y en el tomate. En este último caso, la disponibilidad de producción nacional permitió contener parcialmente los precios.
“El que realmente se ha notado mucho es el aumento de la banana. Una caja, que contiene entre 18 y 20 kilos, pasó de valer $30.000 a $50.000“, remarcó.
Fletes más caros y menor abastecimiento
La falta de tránsito por el principal corredor bioceánico obligó a numerosas cargas a buscar rutas alternativas. En algunos casos, los transportistas debieron desviarse hacia pasos ubicados más al sur, una modificación que llegó a duplicar el costo de los viajes.
El incremento de los gastos logísticos se trasladó a los distintos eslabones de la cadena comercial y terminó reflejándose en los precios finales. A la suba de los fletes se sumó una menor disponibilidad de mercadería, especialmente en aquellos productos que dependen del ingreso desde Chile.
Los comerciantes esperan que la reapertura del Paso Cristo Redentor permita normalizar el abastecimiento y estabilizar los valores. Sin embargo, advirtieron que la recuperación no será inmediata, debido a los costos acumulados durante las semanas de interrupción.
Pérdidas en el sector transportista
Las consecuencias del cierre también alcanzaron a las empresas de transporte. Carlos Messina, presidente de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza, aseguró que el sector atraviesa una situación compleja por la paralización de la actividad y la falta de rotación de las unidades.
Durante las semanas de cierre, las empresas dejaron de facturar y debieron afrontar gastos vinculados con el pago del personal, el mantenimiento de los camiones detenidos, el combustible y la espera de las cargas.
Según Messina, esta situación podría traducirse en un incremento de entre el 30% y el 35% respecto de los valores habituales de las operaciones de transporte.
El dirigente agregó que el sector trabaja actualmente con un horizonte de apenas tres días de pronóstico meteorológico para organizar la actividad. También remarcó que, a diferencia de temporadas anteriores, los cierres registrados responden exclusivamente a condiciones climáticas y no a restricciones preventivas.
El cierre prolongado del Paso Cristo Redentor encareció frutas y verduras comercializadas en Mendoza. Los aumentos, impulsados por la menor disponibilidad y el mayor costo de los fletes, alcanzaron entre un 30% y un 40%. La banana ecuatoriana fue el producto más afectado, mientras transportistas advirtieron sobre pérdidas y mayores gastos operativos.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El Paso Cristo Redentor permaneció cerrado durante más de 20 días y la economía mendocina volvió a confirmar una de sus leyes fundamentales: cuando la cordillera estornuda, la verdulería aumenta los precios. El fenómeno comenzó con el kiwi y la palta, avanzó sobre el tomate y finalmente encontró en la banana ecuatoriana a su protagonista dramática, obligada a recorrer medio continente como si estuviera participando en una competencia internacional de logística extrema.
La banana, que llega desde Ecuador pero utiliza Chile como vía de ingreso, pasó de ser una fruta cotidiana a convertirse en una inversión amarilla de alto riesgo. La caja de entre 18 y 20 kilos trepó de $30.000 a $50.000, una evolución que probablemente ya esté siendo estudiada por especialistas financieros que hasta ayer consideraban al dólar como la principal fuente de sobresaltos nacionales.
Con el corredor internacional bloqueado, algunos camiones debieron buscar pasos ubicados más al sur, una alternativa que duplica el costo del flete y transforma cada viaje en una expedición digna de un documental narrado con voz solemne. El transporte paga más combustible, acumula gastos y pierde rotación, mientras el consumidor contempla cómo una ensalada comienza a exigir una planificación presupuestaria semejante a la compra de un electrodoméstico.
Los comerciantes esperan que la reapertura normalice el abastecimiento, aunque reconocen que los precios no regresarán inmediatamente a su estado anterior. La cordillera podrá habilitarse en cuestión de horas, pero el bolsillo necesita procesos administrativos más complejos: suele aceptar los aumentos con velocidad supersónica y analizar las bajas con la paciencia de una comisión especial.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El cierre prolongado del Paso Internacional Cristo Redentor comenzó a generar consecuencias directas sobre los precios de frutas y verduras comercializadas en Mendoza. Comerciantes del Mercado Cooperativo señalaron que los productos importados desde Chile o transportados a través de ese país registraron incrementos de entre un 30% y un 40%.
Rodolfo Masso, encargado de varios locales del Mercado Cooperativo, explicó que la interrupción del tránsito internacional, extendida durante más de 20 días, afectó especialmente a los productos que utilizan el corredor trasandino como vía logística.
“El tema del Paso Cristo Redentor, al estirarse ya más de 20 días el corte, influyó en todos los artículos que se importan de Chile. Kiwi, palta y ahora también tomate y banana. La banana viene de Ecuador, pero ingresa por vía de Chile”, señaló.
De acuerdo con el comerciante, los aumentos ya fueron trasladados a los valores que encuentran los consumidores en los puntos de venta.
La banana, el producto más afectado
Marcelo Astudillo, vendedor del Mercado Cooperativo de Guaymallén, indicó que la banana ecuatoriana fue el producto que sufrió el mayor impacto por las dificultades para cruzar la cordillera.
“Empezaron a escasear las bananas ecuatorianas y eso hizo que subieran bastante de precio. Algunos camiones logran cruzar, pero deben hacerlo por rutas mucho más largas hacia el sur, lo que duplica el costo de los fletes y termina repercutiendo en el precio final”, explicó.
Además de la banana, se registraron subas en algunas variedades de palta y en el tomate. En este último caso, la disponibilidad de producción nacional permitió contener parcialmente los precios.
“El que realmente se ha notado mucho es el aumento de la banana. Una caja, que contiene entre 18 y 20 kilos, pasó de valer $30.000 a $50.000“, remarcó.
Fletes más caros y menor abastecimiento
La falta de tránsito por el principal corredor bioceánico obligó a numerosas cargas a buscar rutas alternativas. En algunos casos, los transportistas debieron desviarse hacia pasos ubicados más al sur, una modificación que llegó a duplicar el costo de los viajes.
El incremento de los gastos logísticos se trasladó a los distintos eslabones de la cadena comercial y terminó reflejándose en los precios finales. A la suba de los fletes se sumó una menor disponibilidad de mercadería, especialmente en aquellos productos que dependen del ingreso desde Chile.
Los comerciantes esperan que la reapertura del Paso Cristo Redentor permita normalizar el abastecimiento y estabilizar los valores. Sin embargo, advirtieron que la recuperación no será inmediata, debido a los costos acumulados durante las semanas de interrupción.
Pérdidas en el sector transportista
Las consecuencias del cierre también alcanzaron a las empresas de transporte. Carlos Messina, presidente de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza, aseguró que el sector atraviesa una situación compleja por la paralización de la actividad y la falta de rotación de las unidades.
Durante las semanas de cierre, las empresas dejaron de facturar y debieron afrontar gastos vinculados con el pago del personal, el mantenimiento de los camiones detenidos, el combustible y la espera de las cargas.
Según Messina, esta situación podría traducirse en un incremento de entre el 30% y el 35% respecto de los valores habituales de las operaciones de transporte.
El dirigente agregó que el sector trabaja actualmente con un horizonte de apenas tres días de pronóstico meteorológico para organizar la actividad. También remarcó que, a diferencia de temporadas anteriores, los cierres registrados responden exclusivamente a condiciones climáticas y no a restricciones preventivas.
El cierre prolongado del Paso Cristo Redentor encareció frutas y verduras comercializadas en Mendoza. Los aumentos, impulsados por la menor disponibilidad y el mayor costo de los fletes, alcanzaron entre un 30% y un 40%. La banana ecuatoriana fue el producto más afectado, mientras transportistas advirtieron sobre pérdidas y mayores gastos operativos.
El Paso Cristo Redentor permaneció cerrado durante más de 20 días y la economía mendocina volvió a confirmar una de sus leyes fundamentales: cuando la cordillera estornuda, la verdulería aumenta los precios. El fenómeno comenzó con el kiwi y la palta, avanzó sobre el tomate y finalmente encontró en la banana ecuatoriana a su protagonista dramática, obligada a recorrer medio continente como si estuviera participando en una competencia internacional de logística extrema.
La banana, que llega desde Ecuador pero utiliza Chile como vía de ingreso, pasó de ser una fruta cotidiana a convertirse en una inversión amarilla de alto riesgo. La caja de entre 18 y 20 kilos trepó de $30.000 a $50.000, una evolución que probablemente ya esté siendo estudiada por especialistas financieros que hasta ayer consideraban al dólar como la principal fuente de sobresaltos nacionales.
Con el corredor internacional bloqueado, algunos camiones debieron buscar pasos ubicados más al sur, una alternativa que duplica el costo del flete y transforma cada viaje en una expedición digna de un documental narrado con voz solemne. El transporte paga más combustible, acumula gastos y pierde rotación, mientras el consumidor contempla cómo una ensalada comienza a exigir una planificación presupuestaria semejante a la compra de un electrodoméstico.
Los comerciantes esperan que la reapertura normalice el abastecimiento, aunque reconocen que los precios no regresarán inmediatamente a su estado anterior. La cordillera podrá habilitarse en cuestión de horas, pero el bolsillo necesita procesos administrativos más complejos: suele aceptar los aumentos con velocidad supersónica y analizar las bajas con la paciencia de una comisión especial.