El Departamento General de Irrigación (DGI) de Mendoza puso en marcha una medida preventiva para preparar la infraestructura hídrica provincial ante las posibles contingencias climáticas asociadas con el fenómeno El Niño durante la temporada 2026-2027. El organismo habilitó un régimen excepcional que permitirá agilizar las contrataciones necesarias para intervenir ante situaciones de emergencia.
La decisión quedó establecida mediante la Resolución 333, fechada el 22 de septiembre y publicada este viernes 25 en el Boletín Oficial de Mendoza. La normativa busca facilitar una respuesta rápida ante eventuales fenómenos meteorológicos que puedan comprometer el funcionamiento de la infraestructura hidráulica.
La medida contempla escenarios de precipitaciones intensas, crecidas, aumentos de caudales, erosión, obstrucciones y posibles daños en las instalaciones destinadas a la conducción y administración del agua.
Mendoza se prepara ante las posibles consecuencias de El Niño
La iniciativa forma parte de las acciones preventivas que desarrolla el Departamento General de Irrigación frente a las contingencias que podrían registrarse durante la próxima temporada.
El objetivo central es garantizar que las Inspecciones de Cauce cuenten con herramientas administrativas para actuar rápidamente ante situaciones que requieran intervenciones inmediatas.
La eventual influencia del fenómeno El Niño sobre las condiciones meteorológicas de Mendoza representa uno de los factores considerados para reforzar la preparación de la infraestructura hídrica provincial.
Entre los escenarios contemplados se encuentran las precipitaciones de elevada intensidad y sus posibles consecuencias sobre los cauces, como incrementos repentinos del caudal, procesos de erosión y acumulación de materiales que puedan generar obstrucciones.
Estas situaciones podrían afectar el funcionamiento de las instalaciones hidráulicas y demandar intervenciones urgentes para evitar daños adicionales.
Un régimen excepcional para acelerar las contrataciones
La principal modificación introducida por la Resolución 333 está relacionada con los mecanismos administrativos disponibles para atender las emergencias.
El régimen excepcional permitirá a las Inspecciones de Cauce acelerar las contrataciones cuando exista una situación de urgencia que requiera una respuesta inmediata.
La finalidad es evitar que los tiempos establecidos por los procedimientos administrativos ordinarios demoren las intervenciones necesarias frente a una contingencia climática.
De esta manera, Irrigación busca contar con una herramienta preventiva que permita actuar con mayor rapidez ante los posibles efectos de lluvias intensas, crecidas y daños en la infraestructura hidráulica.
La implementación del mecanismo excepcional estará vinculada con la existencia de situaciones de urgencia y con la necesidad de realizar intervenciones que no puedan quedar sujetas a las demoras propias de los procedimientos habituales.
La resolución se incorpora a la planificación preventiva de Mendoza para la temporada 2026-2027, con el propósito de mejorar la capacidad de respuesta del sistema hídrico provincial ante eventuales contingencias climáticas.
El Departamento General de Irrigación de Mendoza aprobó un régimen excepcional para acelerar contrataciones ante posibles emergencias hídricas durante la temporada 2026-2027, marcada por la eventual influencia del fenómeno El Niño. La medida, establecida mediante la Resolución 333, busca facilitar intervenciones urgentes frente a lluvias intensas, crecidas y daños en la infraestructura hidráulica de la provincia.
Mendoza decidió prepararse para una eventual visita de El Niño, un fenómeno climático que, pese a su nombre aparentemente inocente, tiene antecedentes suficientes como para mantener ocupados a meteorólogos, ingenieros y funcionarios. Esta vez, el Departamento General de Irrigación resolvió adelantarse a los posibles inconvenientes con una herramienta revolucionaria para la administración pública: permitir que los trámites urgentes se resuelvan con mayor rapidez.
La iniciativa contempla un régimen excepcional para que las Inspecciones de Cauce puedan acelerar contrataciones cuando las condiciones climáticas lo requieran. Una medida que busca evitar una situación bastante incómoda: que una creciente avance por un canal mientras el procedimiento administrativo todavía intenta determinar cuántas firmas necesita para autorizar una intervención.
La Resolución 333 llega con una misión concreta: impedir que las urgencias hidráulicas terminen compitiendo contra los tiempos de la burocracia. Porque las lluvias intensas, los aumentos de caudal y las obstrucciones tienen la desagradable costumbre de producirse sin solicitar previamente una autorización administrativa. La naturaleza continúa demostrando una preocupante falta de consideración por los horarios de oficina.
El régimen excepcional permitirá actuar con mayor rapidez ante eventuales daños en la infraestructura hídrica. La estrategia consiste en anticiparse a los problemas y disponer de mecanismos que faciliten las respuestas inmediatas. Una propuesta que, expresada de manera sencilla, busca conseguir que las soluciones lleguen antes de que una emergencia se convierta en un problema todavía mayor.
Por ahora, El Niño no presentó ningún cronograma oficial de actividades y su eventual influencia sobre Mendoza durante la próxima temporada continúa siendo motivo de prevención. Irrigación, en cambio, ya tiene una resolución publicada y un mecanismo administrativo preparado. Quedará por comprobar cómo funcionará frente a las contingencias, aunque conseguir que los procedimientos burocráticos intenten seguirles el ritmo a los fenómenos climáticos ya representa un desafío considerable.