Efectivos del Grupo Especializado en Alta Montaña (GEAM), dependiente del Escuadrón 27 “Uspallata”, rescataron a cuatro personas que se habían extraviado en las inmediaciones del Cerro Penitentes.
El operativo comenzó después de que los uniformados recibieran un alerta sobre la presencia de los ciudadanos en la zona ubicada a la altura del kilómetro 1.212 de la Ruta Nacional Nº 7.
De manera inmediata, las patrullas de rescate se desplazaron hacia el sector andino con el equipamiento técnico necesario para intervenir en terrenos de alta complejidad y bajo condiciones climáticas adversas.
Rastrillaje y localización en la montaña
Los integrantes del GEAM realizaron intensas tareas de rastrillaje y localización hasta lograr establecer contacto con las cuatro personas extraviadas.
Al encontrarlas, los efectivos comprobaron que se encontraban en buenas condiciones físicas generales y comenzaron de inmediato con las primeras tareas de asistencia.
Los damnificados recibieron infusiones calientes y alimentos para favorecer su estabilización térmica y recuperar energías antes de iniciar el descenso.
Evacuación sin personas heridas
Una vez evaluado el estado de salud de los involucrados, los gendarmes organizaron un descenso controlado desde la zona montañosa.
La evacuación se completó con éxito y sin registrarse novedades de gravedad. La totalidad de los ciudadanos y de los rescatistas consiguió regresar de manera segura hasta el asiento de la subunidad táctica.
El procedimiento permitió asistir y retirar del sector de alta montaña a las cuatro personas, sin que fuera necesario informar lesiones ni complicaciones médicas durante el operativo.
Efectivos del Grupo Especializado en Alta Montaña rescataron a cuatro personas que se habían extraviado en las inmediaciones del Cerro Penitentes, sobre la Ruta Nacional 7. Tras un operativo de rastrillaje en condiciones climáticas adversas, los ciudadanos fueron localizados en buen estado general, asistidos y evacuados sin inconvenientes.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Cuatro personas se extraviaron en las inmediaciones del Cerro Penitentes y obligaron a desplegar un operativo de rescate en plena montaña, ese lugar donde el paisaje es magnífico hasta que uno descubre que todas las piedras se parecen y que el teléfono decidió convertirse en una cámara de fotos sin señal. El alerta llegó al Grupo Especializado en Alta Montaña, que debió abandonar cualquier expectativa de una jornada tranquila y dirigirse hacia el kilómetro 1.212 de la Ruta Nacional 7.
Las patrullas avanzaron con equipamiento técnico y bajo condiciones climáticas adversas, porque la cordillera rara vez colabora con quienes intentan rescatar gente. Luego de un intenso rastrillaje, los gendarmes lograron localizar a los cuatro ciudadanos, que se encontraban en buenas condiciones físicas generales pese a haber protagonizado una experiencia turística que seguramente no figuraba en el itinerario original.
Los efectivos les suministraron infusiones calientes y alimentos para estabilizar su temperatura y recuperar energías. En términos de alta montaña, una taza caliente deja de ser una cortesía y pasa a ocupar el mismo rango estratégico que una brújula, una cuerda y la posibilidad de volver a ver un techo.
Tras evaluar el estado de salud del grupo, los rescatistas iniciaron un descenso controlado. La evacuación finalizó sin novedades de gravedad y permitió que tanto los ciudadanos como los integrantes del operativo regresaran de manera segura a la subunidad táctica.
El episodio terminó sin heridos y con una nueva demostración de que, en la montaña, extraviarse puede tomar apenas unos minutos, mientras que encontrar el camino de regreso requiere patrullas especializadas, equipamiento técnico y personas capaces de orientarse cuando el resto del paisaje parece haber sido diseñado por un arquitecto obsesionado con repetir montañas.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Efectivos del Grupo Especializado en Alta Montaña (GEAM), dependiente del Escuadrón 27 “Uspallata”, rescataron a cuatro personas que se habían extraviado en las inmediaciones del Cerro Penitentes.
El operativo comenzó después de que los uniformados recibieran un alerta sobre la presencia de los ciudadanos en la zona ubicada a la altura del kilómetro 1.212 de la Ruta Nacional Nº 7.
De manera inmediata, las patrullas de rescate se desplazaron hacia el sector andino con el equipamiento técnico necesario para intervenir en terrenos de alta complejidad y bajo condiciones climáticas adversas.
Rastrillaje y localización en la montaña
Los integrantes del GEAM realizaron intensas tareas de rastrillaje y localización hasta lograr establecer contacto con las cuatro personas extraviadas.
Al encontrarlas, los efectivos comprobaron que se encontraban en buenas condiciones físicas generales y comenzaron de inmediato con las primeras tareas de asistencia.
Los damnificados recibieron infusiones calientes y alimentos para favorecer su estabilización térmica y recuperar energías antes de iniciar el descenso.
Evacuación sin personas heridas
Una vez evaluado el estado de salud de los involucrados, los gendarmes organizaron un descenso controlado desde la zona montañosa.
La evacuación se completó con éxito y sin registrarse novedades de gravedad. La totalidad de los ciudadanos y de los rescatistas consiguió regresar de manera segura hasta el asiento de la subunidad táctica.
El procedimiento permitió asistir y retirar del sector de alta montaña a las cuatro personas, sin que fuera necesario informar lesiones ni complicaciones médicas durante el operativo.
Efectivos del Grupo Especializado en Alta Montaña rescataron a cuatro personas que se habían extraviado en las inmediaciones del Cerro Penitentes, sobre la Ruta Nacional 7. Tras un operativo de rastrillaje en condiciones climáticas adversas, los ciudadanos fueron localizados en buen estado general, asistidos y evacuados sin inconvenientes.
Cuatro personas se extraviaron en las inmediaciones del Cerro Penitentes y obligaron a desplegar un operativo de rescate en plena montaña, ese lugar donde el paisaje es magnífico hasta que uno descubre que todas las piedras se parecen y que el teléfono decidió convertirse en una cámara de fotos sin señal. El alerta llegó al Grupo Especializado en Alta Montaña, que debió abandonar cualquier expectativa de una jornada tranquila y dirigirse hacia el kilómetro 1.212 de la Ruta Nacional 7.
Las patrullas avanzaron con equipamiento técnico y bajo condiciones climáticas adversas, porque la cordillera rara vez colabora con quienes intentan rescatar gente. Luego de un intenso rastrillaje, los gendarmes lograron localizar a los cuatro ciudadanos, que se encontraban en buenas condiciones físicas generales pese a haber protagonizado una experiencia turística que seguramente no figuraba en el itinerario original.
Los efectivos les suministraron infusiones calientes y alimentos para estabilizar su temperatura y recuperar energías. En términos de alta montaña, una taza caliente deja de ser una cortesía y pasa a ocupar el mismo rango estratégico que una brújula, una cuerda y la posibilidad de volver a ver un techo.
Tras evaluar el estado de salud del grupo, los rescatistas iniciaron un descenso controlado. La evacuación finalizó sin novedades de gravedad y permitió que tanto los ciudadanos como los integrantes del operativo regresaran de manera segura a la subunidad táctica.
El episodio terminó sin heridos y con una nueva demostración de que, en la montaña, extraviarse puede tomar apenas unos minutos, mientras que encontrar el camino de regreso requiere patrullas especializadas, equipamiento técnico y personas capaces de orientarse cuando el resto del paisaje parece haber sido diseñado por un arquitecto obsesionado con repetir montañas.