La industria calera de San Juan mostró señales de recuperación durante el primer semestre de 2026, al registrar un crecimiento del 10% respecto del mismo período del año pasado. Desde el sector atribuyen la mejora a una lenta reactivación de la construcción y mantienen expectativas de que la obra pública consolide esa tendencia durante los próximos meses.
El secretario ejecutivo de la Cámara Minera y referente del sector, Raúl Cabanay, recordó que la actividad sufrió un fuerte impacto tras la paralización de numerosas obras públicas, situación que provocó que durante 2025 la producción local registrara una caída del 18% en comparación con 2024.
La construcción vuelve a impulsar la actividad
Cabanay explicó que la recuperación responde principalmente al movimiento que comienza a registrar el sector de la construcción. «Yo entiendo que esto viene porque el nivel de actividad, sobre todo de la construcción, viene lentamente recuperándose. Y somos optimistas con respecto a que ya se han licitado muchos miles de kilómetros de ruta, por lo que las cales viales van a empezar a levantar también. Así estamos esperanzados de que esta mejora se va a sostener en el año», afirmó.
El empresario también destacó las expectativas generadas por el crédito de USD 600 millones que prevé solicitar el Gobierno de San Juan y que estaría destinado al financiamiento de obras públicas.
«Todas esas cosas creo que van a empezar a generar una reactivación. La industria de la construcción es la madre de las industrias y moviliza a un montón de otras. Así que somos optimistas en ese aspecto», sostuvo.
Además, consideró que la expansión del crédito hipotecario sería un factor clave para fortalecer el sector. «Ni te digo si aparece el crédito hipotecario, que es una cuestión en la que nuestro país tiene un déficit tremendo. Vos te vas al vecino país de Chile y conseguís un crédito hipotecario a 30 años; en cualquier lugar del mundo tenés créditos hipotecarios a muy largo plazo, que es la única manera en la que podés adquirir una vivienda», expresó.
Las exportaciones a Chile continúan creciendo
Otro de los factores que alimenta el optimismo del sector es el crecimiento sostenido de las exportaciones de cal hacia Chile, impulsadas por el desarrollo de los proyectos de minería de cobre y litio en ese país.
Según datos citados por Cabanay, durante 2025 las exportaciones crecieron un 40,74% respecto de 2023, con un incremento de 168.137 toneladas. Mientras que en 2023 se exportaron 412.682 toneladas, en 2025 el volumen alcanzó las 580.819 toneladas.
Sin embargo, el dirigente advirtió que para mejorar la competitividad de la industria resulta fundamental avanzar con la construcción de la Ruta Nacional 153, debido a que actualmente los costos logísticos representan una de las principales dificultades para exportar hacia el norte chileno.
«Hoy el costo del flete hacia el norte de Chile es mayor que el precio de la cal misma», explicó.
La ola polar también afectó a las caleras
El sector también enfrenta dificultades derivadas de las bajas temperaturas registradas durante las últimas semanas. Cabanay indicó que las industrias caleras sufrieron restricciones en el suministro de gas natural, situación que obligó a modificar la matriz energética para mantener la producción.
«Las plantas están recurriendo a una combinación de diferentes energéticos, incluyendo carbón y gas natural licuado (GNL)», señaló.
El referente estimó que las limitaciones podrían extenderse aproximadamente una semana más, hasta que se normalice el abastecimiento energético. «Como todos los inviernos, cuando las olas polares son muy fuertes, tenemos restricciones», concluyó.
La actividad de las caleras de San Juan registró una recuperación del 10% durante el primer semestre de 2026 en comparación con igual período del año anterior, impulsada por una leve reactivación de la construcción. El sector también apuesta al crecimiento de las exportaciones hacia Chile y espera que la obra pública y nuevos créditos contribuyan a consolidar la mejora.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Después de una caída del 18%, un rebote del 10% alcanza para que el sector vuelva a hablar de optimismo. En la industria calera no descorcharon champagne, pero al menos dejaron de mirar el calendario esperando que apareciera una obra pública por arte de magia.
La construcción empezó a dar algunas señales de movimiento y eso, para las caleras, vale más que cualquier discurso. Porque cuando se levantan rutas, viviendas o infraestructura, también se encienden hornos que llevaban demasiado tiempo trabajando a media máquina. La economía argentina tiene esa costumbre: un ladrillo mueve mucho más que una pared.
Las expectativas ahora apuntan a las licitaciones viales, al crédito de 600 millones de dólares que impulsa el Gobierno provincial y a la posibilidad de que la inversión vuelva a derramarse sobre la obra pública. En un sector acostumbrado a depender del cemento, las rutas y las viviendas, cualquier anuncio se mira con la atención con la que se espera la lluvia en el desierto.
A eso se suma un mercado que empieza a mostrar mejores números del otro lado de la cordillera. Las exportaciones hacia Chile crecieron con fuerza gracias al desarrollo de la minería de cobre y litio, un negocio que abre una ventana para las empresas sanjuaninas. El problema es que, muchas veces, llevar la cal hasta destino cuesta más que producirla. Es como vender un auto y descubrir que el flete vale más que el vehículo.
Mientras tanto, el invierno volvió a recordar que la producción también depende del clima. Las restricciones en el suministro de gas obligaron a las plantas a combinar distintos combustibles para no detener la actividad. Porque en Argentina nunca alcanza con que el mercado mejore: siempre aparece otra variable para poner a prueba la paciencia industrial.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La industria calera de San Juan mostró señales de recuperación durante el primer semestre de 2026, al registrar un crecimiento del 10% respecto del mismo período del año pasado. Desde el sector atribuyen la mejora a una lenta reactivación de la construcción y mantienen expectativas de que la obra pública consolide esa tendencia durante los próximos meses.
El secretario ejecutivo de la Cámara Minera y referente del sector, Raúl Cabanay, recordó que la actividad sufrió un fuerte impacto tras la paralización de numerosas obras públicas, situación que provocó que durante 2025 la producción local registrara una caída del 18% en comparación con 2024.
La construcción vuelve a impulsar la actividad
Cabanay explicó que la recuperación responde principalmente al movimiento que comienza a registrar el sector de la construcción. «Yo entiendo que esto viene porque el nivel de actividad, sobre todo de la construcción, viene lentamente recuperándose. Y somos optimistas con respecto a que ya se han licitado muchos miles de kilómetros de ruta, por lo que las cales viales van a empezar a levantar también. Así estamos esperanzados de que esta mejora se va a sostener en el año», afirmó.
El empresario también destacó las expectativas generadas por el crédito de USD 600 millones que prevé solicitar el Gobierno de San Juan y que estaría destinado al financiamiento de obras públicas.
«Todas esas cosas creo que van a empezar a generar una reactivación. La industria de la construcción es la madre de las industrias y moviliza a un montón de otras. Así que somos optimistas en ese aspecto», sostuvo.
Además, consideró que la expansión del crédito hipotecario sería un factor clave para fortalecer el sector. «Ni te digo si aparece el crédito hipotecario, que es una cuestión en la que nuestro país tiene un déficit tremendo. Vos te vas al vecino país de Chile y conseguís un crédito hipotecario a 30 años; en cualquier lugar del mundo tenés créditos hipotecarios a muy largo plazo, que es la única manera en la que podés adquirir una vivienda», expresó.
Las exportaciones a Chile continúan creciendo
Otro de los factores que alimenta el optimismo del sector es el crecimiento sostenido de las exportaciones de cal hacia Chile, impulsadas por el desarrollo de los proyectos de minería de cobre y litio en ese país.
Según datos citados por Cabanay, durante 2025 las exportaciones crecieron un 40,74% respecto de 2023, con un incremento de 168.137 toneladas. Mientras que en 2023 se exportaron 412.682 toneladas, en 2025 el volumen alcanzó las 580.819 toneladas.
Sin embargo, el dirigente advirtió que para mejorar la competitividad de la industria resulta fundamental avanzar con la construcción de la Ruta Nacional 153, debido a que actualmente los costos logísticos representan una de las principales dificultades para exportar hacia el norte chileno.
«Hoy el costo del flete hacia el norte de Chile es mayor que el precio de la cal misma», explicó.
La ola polar también afectó a las caleras
El sector también enfrenta dificultades derivadas de las bajas temperaturas registradas durante las últimas semanas. Cabanay indicó que las industrias caleras sufrieron restricciones en el suministro de gas natural, situación que obligó a modificar la matriz energética para mantener la producción.
«Las plantas están recurriendo a una combinación de diferentes energéticos, incluyendo carbón y gas natural licuado (GNL)», señaló.
El referente estimó que las limitaciones podrían extenderse aproximadamente una semana más, hasta que se normalice el abastecimiento energético. «Como todos los inviernos, cuando las olas polares son muy fuertes, tenemos restricciones», concluyó.
La actividad de las caleras de San Juan registró una recuperación del 10% durante el primer semestre de 2026 en comparación con igual período del año anterior, impulsada por una leve reactivación de la construcción. El sector también apuesta al crecimiento de las exportaciones hacia Chile y espera que la obra pública y nuevos créditos contribuyan a consolidar la mejora.
Después de una caída del 18%, un rebote del 10% alcanza para que el sector vuelva a hablar de optimismo. En la industria calera no descorcharon champagne, pero al menos dejaron de mirar el calendario esperando que apareciera una obra pública por arte de magia.
La construcción empezó a dar algunas señales de movimiento y eso, para las caleras, vale más que cualquier discurso. Porque cuando se levantan rutas, viviendas o infraestructura, también se encienden hornos que llevaban demasiado tiempo trabajando a media máquina. La economía argentina tiene esa costumbre: un ladrillo mueve mucho más que una pared.
Las expectativas ahora apuntan a las licitaciones viales, al crédito de 600 millones de dólares que impulsa el Gobierno provincial y a la posibilidad de que la inversión vuelva a derramarse sobre la obra pública. En un sector acostumbrado a depender del cemento, las rutas y las viviendas, cualquier anuncio se mira con la atención con la que se espera la lluvia en el desierto.
A eso se suma un mercado que empieza a mostrar mejores números del otro lado de la cordillera. Las exportaciones hacia Chile crecieron con fuerza gracias al desarrollo de la minería de cobre y litio, un negocio que abre una ventana para las empresas sanjuaninas. El problema es que, muchas veces, llevar la cal hasta destino cuesta más que producirla. Es como vender un auto y descubrir que el flete vale más que el vehículo.
Mientras tanto, el invierno volvió a recordar que la producción también depende del clima. Las restricciones en el suministro de gas obligaron a las plantas a combinar distintos combustibles para no detener la actividad. Porque en Argentina nunca alcanza con que el mercado mejore: siempre aparece otra variable para poner a prueba la paciencia industrial.