Más de 3.000 camiones permanecen varados en distintos puntos de Mendoza y Neuquén como consecuencia del fuerte temporal de nieve y viento que mantiene cerrados pasos internacionales entre Argentina y Chile.
Las condiciones meteorológicas adversas continúan impidiendo la normalización del tránsito fronterizo y, hasta el momento, no existe una fecha concreta para la reapertura de los principales corredores.
La situación obliga a numerosos transportistas a permanecer durante días dentro de sus vehículos, acumulando gastos y enfrentando, especialmente en los sectores alejados de los centros urbanos, dificultades para acceder a baños, alimentos y otros servicios básicos.
Unos 2.000 camiones esperan en Mendoza
Uno de los escenarios más complejos se registra en el Sistema Cristo Redentor, principal corredor terrestre entre Argentina y Chile, donde alrededor de 2.000 camiones permanecen en diferentes zonas de espera.
El paso está cerrado desde mediados de julio y acumula más de veinte días sin habilitación. La ruta nacional 7 también permanece interrumpida en el sector correspondiente al Túnel Internacional.
La prolongación del bloqueo provocó cuestionamientos de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), que advirtió sobre el estado de las rutas y de los equipos utilizados para las tareas de despeje.
La entidad también alertó sobre el impacto económico que provoca el cierre, debido a que las empresas deben afrontar mayores costos por las esperas o buscar corredores alternativos para trasladar sus cargas.
Otros 1.581 vehículos permanecen demorados en Neuquén
En Neuquén, otras 1.581 unidades permanecen distribuidas entre playas de estacionamiento y diferentes localidades mientras continúan las restricciones en los pasos cordilleranos.
El Paso Internacional Pino Hachado sigue cerrado debido a la acumulación de nieve y hielo sobre la ruta nacional 242. El tránsito internacional permanece suspendido y continúa vigente la obligación de utilizar cadenas en aquellos sectores donde todavía está permitida la circulación.
La cantidad de vehículos demorados llevó a Gendarmería Nacional a implementar un protocolo de aparcamiento de alta montaña para distribuir los camiones en diferentes puntos y evitar una concentración excesiva cerca de la frontera.
Las unidades fueron ubicadas en Cutral Có, Plaza Huincul, Las Lajas, Zapala, el Alto Valle, Neuquén capital, Añelo y el área correspondiente al Paso Cardenal Samoré.
Solamente en Las Lajas se contabilizaban durante el fin de semana alrededor de 280 camiones.
Guisos, bebidas calientes y asistencia para los choferes
Ante la prolongación de las demoras, las autoridades comenzaron a desplegar distintos mecanismos de asistencia para los transportistas.
Gendarmería Nacional trabaja con una cocina de campaña destinada a preparar guisos, sopas y bebidas calientes, utilizando insumos proporcionados por municipios y vecinos de las localidades cordilleranas.
También se distribuyen agua y alimentos entre los conductores. Sin embargo, las condiciones resultan especialmente complicadas para quienes quedaron detenidos lejos de los principales centros urbanos.
En esos sectores, el acceso a baños, alimentos y otros servicios puede resultar considerablemente más difícil durante una espera que ya se prolonga durante varios días.
Entre los transportistas circuló además la posibilidad de habilitar un autódromo en Neuquén con capacidad para aproximadamente 500 camiones y servicios de baños y duchas. Sin embargo, no estaba confirmado que todos los choferes pudieran ser trasladados hasta ese lugar.
El clima complica las tareas para despejar las rutas
Vialidad Nacional mantiene trabajos sobre los sectores afectados con el objetivo de retirar la nieve y el hielo acumulados sobre las rutas.
Las tareas dependen directamente de las condiciones meteorológicas. Los fuertes vientos, las temperaturas bajo cero y la escasa visibilidad dificultan el trabajo de los equipos y retrasan la posibilidad de normalizar el tránsito.
Las restricciones tampoco se limitan a Cristo Redentor y Pino Hachado. El temporal obligó a interrumpir la circulación en los pasos Pehuenche y San Francisco, mientras otros cruces cordilleranos también registraron cierres durante los últimos días.
Según un relevamiento realizado sobre el mapa oficial, el sábado permanecían intransitables alrededor de quince pasos internacionales, entre ellos Jama, Socompa, San Francisco, Pircas Negras, Pascua Lama, Cristo Redentor, Pehuenche, Cardenal Samoré, Pino Hachado, Río Puelo y Roballo.
Las autoridades recomendaron consultar el estado de cada ruta y paso internacional antes de iniciar un viaje, respetar las restricciones vigentes y llevar cadenas en aquellos sectores donde su utilización sea obligatoria.
Por el momento, el pronóstico continúa condicionado por nuevas nevadas, temperaturas bajo cero y fuertes vientos en la Cordillera. Mientras no mejoren esas condiciones, los principales pasos hacia Chile seguirán sujetos a restricciones y los más de 3.000 camiones demorados deberán continuar esperando una habilitación para cruzar.
Más de 3.000 camiones permanecen varados en Mendoza y Neuquén debido al temporal de nieve, hielo y viento que mantiene cerrados pasos internacionales hacia Chile. Cristo Redentor acumula alrededor de 2.000 vehículos tras más de veinte días de cierre, mientras otras 1.581 unidades esperan en Neuquén. Las autoridades trabajan en el despeje, pero todavía no existe una fecha concreta de reapertura.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Más de 3.000 camiones varados y ningún calendario capaz de decir cuándo van a cruzar. La nieve y el viento cerraron pasos internacionales entre Argentina y Chile y convirtieron sectores de Mendoza y Neuquén en estacionamientos de alta montaña. Algunos choferes ya acumulan días esperando dentro de sus vehículos, pagando gastos por una demora cuyo vencimiento, por ahora, lo administra la Cordillera.
El escenario más pesado está en el Sistema Cristo Redentor: alrededor de 2.000 camiones después de más de veinte días de cierre. En Neuquén esperan otras 1.581 unidades. Si alguien buscaba una representación gráfica del comercio internacional frenado, la montaña decidió hacerla a escala real y con semirremolques.
Pino Hachado continúa cerrado por nieve y hielo sobre la ruta 242, mientras Gendarmería tuvo que activar un protocolo especial para distribuir los vehículos y evitar que la frontera se transforme definitivamente en la playa de estacionamiento más fría del continente. Los camiones quedaron repartidos entre Cutral Có, Plaza Huincul, Las Lajas, Zapala, el Alto Valle, Neuquén capital, Añelo y la zona de Cardenal Samoré.
Vialidad Nacional trabaja para despejar las rutas, pero tiene enfrente un gerente bastante poco negociador: viento, temperaturas bajo cero, nieve y escasa visibilidad. Cada avance depende del clima y cualquier nueva nevada puede volver a colocar el contador prácticamente en cero.
Mientras tanto, los camioneros necesitan bastante más que paciencia. Gendarmería montó una cocina de campaña y distribuye guisos, sopas, bebidas calientes, agua y alimentos con aportes de municipios y vecinos. Para quienes quedaron lejos de las ciudades, conseguir un baño o comida puede convertirse en una expedición paralela, porque la logística internacional puede esperar veinte días, pero el cuerpo humano conserva plazos bastante menos flexibles.
El cierre también empezó a pasar factura económica. APROCAM cuestionó el estado de las rutas y los equipos disponibles para despejar el corredor mendocino, mientras transportistas y empresas enfrentan costos adicionales por esperas prolongadas o desvíos hacia otros pasos.
Y el problema excede a Cristo Redentor y Pino Hachado: Pehuenche y San Francisco también quedaron afectados, mientras un relevamiento del sábado mostraba alrededor de quince pasos internacionales intransitables. La recomendación oficial sigue siendo verificar las condiciones antes de viajar y respetar las restricciones.
Más de 3.000 camiones tienen motor, combustible y destino. Lo único que todavía no tienen es paso.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Más de 3.000 camiones permanecen varados en distintos puntos de Mendoza y Neuquén como consecuencia del fuerte temporal de nieve y viento que mantiene cerrados pasos internacionales entre Argentina y Chile.
Las condiciones meteorológicas adversas continúan impidiendo la normalización del tránsito fronterizo y, hasta el momento, no existe una fecha concreta para la reapertura de los principales corredores.
La situación obliga a numerosos transportistas a permanecer durante días dentro de sus vehículos, acumulando gastos y enfrentando, especialmente en los sectores alejados de los centros urbanos, dificultades para acceder a baños, alimentos y otros servicios básicos.
Unos 2.000 camiones esperan en Mendoza
Uno de los escenarios más complejos se registra en el Sistema Cristo Redentor, principal corredor terrestre entre Argentina y Chile, donde alrededor de 2.000 camiones permanecen en diferentes zonas de espera.
El paso está cerrado desde mediados de julio y acumula más de veinte días sin habilitación. La ruta nacional 7 también permanece interrumpida en el sector correspondiente al Túnel Internacional.
La prolongación del bloqueo provocó cuestionamientos de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), que advirtió sobre el estado de las rutas y de los equipos utilizados para las tareas de despeje.
La entidad también alertó sobre el impacto económico que provoca el cierre, debido a que las empresas deben afrontar mayores costos por las esperas o buscar corredores alternativos para trasladar sus cargas.
Otros 1.581 vehículos permanecen demorados en Neuquén
En Neuquén, otras 1.581 unidades permanecen distribuidas entre playas de estacionamiento y diferentes localidades mientras continúan las restricciones en los pasos cordilleranos.
El Paso Internacional Pino Hachado sigue cerrado debido a la acumulación de nieve y hielo sobre la ruta nacional 242. El tránsito internacional permanece suspendido y continúa vigente la obligación de utilizar cadenas en aquellos sectores donde todavía está permitida la circulación.
La cantidad de vehículos demorados llevó a Gendarmería Nacional a implementar un protocolo de aparcamiento de alta montaña para distribuir los camiones en diferentes puntos y evitar una concentración excesiva cerca de la frontera.
Las unidades fueron ubicadas en Cutral Có, Plaza Huincul, Las Lajas, Zapala, el Alto Valle, Neuquén capital, Añelo y el área correspondiente al Paso Cardenal Samoré.
Solamente en Las Lajas se contabilizaban durante el fin de semana alrededor de 280 camiones.
Guisos, bebidas calientes y asistencia para los choferes
Ante la prolongación de las demoras, las autoridades comenzaron a desplegar distintos mecanismos de asistencia para los transportistas.
Gendarmería Nacional trabaja con una cocina de campaña destinada a preparar guisos, sopas y bebidas calientes, utilizando insumos proporcionados por municipios y vecinos de las localidades cordilleranas.
También se distribuyen agua y alimentos entre los conductores. Sin embargo, las condiciones resultan especialmente complicadas para quienes quedaron detenidos lejos de los principales centros urbanos.
En esos sectores, el acceso a baños, alimentos y otros servicios puede resultar considerablemente más difícil durante una espera que ya se prolonga durante varios días.
Entre los transportistas circuló además la posibilidad de habilitar un autódromo en Neuquén con capacidad para aproximadamente 500 camiones y servicios de baños y duchas. Sin embargo, no estaba confirmado que todos los choferes pudieran ser trasladados hasta ese lugar.
El clima complica las tareas para despejar las rutas
Vialidad Nacional mantiene trabajos sobre los sectores afectados con el objetivo de retirar la nieve y el hielo acumulados sobre las rutas.
Las tareas dependen directamente de las condiciones meteorológicas. Los fuertes vientos, las temperaturas bajo cero y la escasa visibilidad dificultan el trabajo de los equipos y retrasan la posibilidad de normalizar el tránsito.
Las restricciones tampoco se limitan a Cristo Redentor y Pino Hachado. El temporal obligó a interrumpir la circulación en los pasos Pehuenche y San Francisco, mientras otros cruces cordilleranos también registraron cierres durante los últimos días.
Según un relevamiento realizado sobre el mapa oficial, el sábado permanecían intransitables alrededor de quince pasos internacionales, entre ellos Jama, Socompa, San Francisco, Pircas Negras, Pascua Lama, Cristo Redentor, Pehuenche, Cardenal Samoré, Pino Hachado, Río Puelo y Roballo.
Las autoridades recomendaron consultar el estado de cada ruta y paso internacional antes de iniciar un viaje, respetar las restricciones vigentes y llevar cadenas en aquellos sectores donde su utilización sea obligatoria.
Por el momento, el pronóstico continúa condicionado por nuevas nevadas, temperaturas bajo cero y fuertes vientos en la Cordillera. Mientras no mejoren esas condiciones, los principales pasos hacia Chile seguirán sujetos a restricciones y los más de 3.000 camiones demorados deberán continuar esperando una habilitación para cruzar.
Más de 3.000 camiones permanecen varados en Mendoza y Neuquén debido al temporal de nieve, hielo y viento que mantiene cerrados pasos internacionales hacia Chile. Cristo Redentor acumula alrededor de 2.000 vehículos tras más de veinte días de cierre, mientras otras 1.581 unidades esperan en Neuquén. Las autoridades trabajan en el despeje, pero todavía no existe una fecha concreta de reapertura.
Más de 3.000 camiones varados y ningún calendario capaz de decir cuándo van a cruzar. La nieve y el viento cerraron pasos internacionales entre Argentina y Chile y convirtieron sectores de Mendoza y Neuquén en estacionamientos de alta montaña. Algunos choferes ya acumulan días esperando dentro de sus vehículos, pagando gastos por una demora cuyo vencimiento, por ahora, lo administra la Cordillera.
El escenario más pesado está en el Sistema Cristo Redentor: alrededor de 2.000 camiones después de más de veinte días de cierre. En Neuquén esperan otras 1.581 unidades. Si alguien buscaba una representación gráfica del comercio internacional frenado, la montaña decidió hacerla a escala real y con semirremolques.
Pino Hachado continúa cerrado por nieve y hielo sobre la ruta 242, mientras Gendarmería tuvo que activar un protocolo especial para distribuir los vehículos y evitar que la frontera se transforme definitivamente en la playa de estacionamiento más fría del continente. Los camiones quedaron repartidos entre Cutral Có, Plaza Huincul, Las Lajas, Zapala, el Alto Valle, Neuquén capital, Añelo y la zona de Cardenal Samoré.
Vialidad Nacional trabaja para despejar las rutas, pero tiene enfrente un gerente bastante poco negociador: viento, temperaturas bajo cero, nieve y escasa visibilidad. Cada avance depende del clima y cualquier nueva nevada puede volver a colocar el contador prácticamente en cero.
Mientras tanto, los camioneros necesitan bastante más que paciencia. Gendarmería montó una cocina de campaña y distribuye guisos, sopas, bebidas calientes, agua y alimentos con aportes de municipios y vecinos. Para quienes quedaron lejos de las ciudades, conseguir un baño o comida puede convertirse en una expedición paralela, porque la logística internacional puede esperar veinte días, pero el cuerpo humano conserva plazos bastante menos flexibles.
El cierre también empezó a pasar factura económica. APROCAM cuestionó el estado de las rutas y los equipos disponibles para despejar el corredor mendocino, mientras transportistas y empresas enfrentan costos adicionales por esperas prolongadas o desvíos hacia otros pasos.
Y el problema excede a Cristo Redentor y Pino Hachado: Pehuenche y San Francisco también quedaron afectados, mientras un relevamiento del sábado mostraba alrededor de quince pasos internacionales intransitables. La recomendación oficial sigue siendo verificar las condiciones antes de viajar y respetar las restricciones.
Más de 3.000 camiones tienen motor, combustible y destino. Lo único que todavía no tienen es paso.