El receso invernal abrió una pausa en la actividad política nacional antes de una nueva etapa de negociaciones que tendrá como protagonistas al Gobierno, los gobernadores y los bloques aliados. La Casa Rosada busca reconfigurar su estrategia legislativa y concentrará durante agosto sus esfuerzos en la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, mientras prepara el terreno para avanzar posteriormente con la reforma política.
Una de las principales figuras de esa estrategia será el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien también actúa como ministro del Interior y mantiene el diálogo con los gobernadores que cuentan con mayor influencia legislativa.
En el entorno del ministro coordinador aseguran que “retomará las recorridas por el interior del país a partir de la primera semana de agosto”.
Santilli prepara una nueva recorrida por las provincias
Todavía no existe una agenda oficial para esos viajes. Sin embargo, durante la reunión de la mesa política realizada la semana pasada surgió preliminarmente la posibilidad de que Santilli visite Catamarca y Santiago del Estero para iniciar una nueva ronda de contactos con las provincias.
Desde la Jefatura de Gabinete aclararon que ambos desplazamientos todavía no están confirmados, aunque reconocieron que forman parte de las alternativas que analiza el funcionario.
Hasta el momento tampoco hubo contactos formales concretos con las dos administraciones provinciales. Desde una de las gobernaciones, sin embargo, admitieron que “es cuestión de un llamado y que vaya”.
La elección de Catamarca y Santiago del Estero no resulta casual. Tanto el gobernador catamarqueño Raúl Jalil como el santiagueño Elías Suárez cuentan con influencia sobre legisladores nacionales que pueden resultar relevantes para las próximas votaciones.
El año pasado, Jalil produjo una ruptura dentro del bloque de diputados de Fuerza Patria y tres legisladores pasaron a conformar el espacio provincial “Elijo Catamarca”. La decisión marcó una diferenciación respecto del kirchnerismo y amplió el margen para negociar con el Gobierno nacional.
En el Senado, los dos representantes catamarqueños del PJ mantienen una relación estrecha con el gobernador, aunque Guillermo Andrada, integrante de Convicción Federal, es quien sigue de manera más consistente su línea política. La exgobernadora Lucía Corpacci, que ocupa la otra banca, permanece alineada con Cristina Kirchner. En el cálculo general, Jalil tiene influencia sobre tres diputados y un senador.
En Santiago del Estero, Suárez es considerado un dirigente estrechamente vinculado al exgobernador Gerardo Zamora, quien continúa al frente del Frente Cívico por Santiago del Estero y asumió como senador nacional el año pasado.
Al Frente Cívico le responden siete diputados y dos senadores. En la Cámara baja, sus legisladores integran el bloque conducido por Germán Martínez. En el Senado, Zamora y Elia Esther del Carmen Moreno conformaron un bloque del partido provincial, mientras José Emilio “Pichón” Neder permanece dentro del bloque justicialista.
La particularidad santiagueña es que los tres senadores de la provincia responden a una misma vertiente política, una situación única dentro de la Cámara alta.
La reforma del Banco Central, la primera prueba
Dentro del entorno de Santilli señalan que la prioridad inmediata del Gobierno es modificar la Carta Orgánica del Banco Central. “La intención es enviar el proyecto al Congreso para que ingrese por la Cámara de Diputados y pueda avanzar rápidamente en su tratamiento y sanción”, sostienen cerca del jefe de Gabinete.
La decisión representa un cambio en la estrategia parlamentaria del oficialismo. Hasta ahora, la prioridad era que las iniciativas comenzaran su recorrido por el Senado, donde las negociaciones están estrechamente relacionadas con los gobernadores. La lógica era alcanzar primero un consenso en la Cámara alta para posteriormente facilitar el tratamiento en Diputados.
Sin embargo, la acumulación de proyectos generó un cuello de botella en el Senado. Frente a ese escenario, el oficialismo considera conveniente derivar nuevas iniciativas hacia Diputados, iniciar allí las conversaciones sobre las reformas económicas y otorgar margen a la Cámara alta para destrabar otros debates pendientes.
La intención de la Casa Rosada es tramitar la modificación de la Carta Orgánica durante agosto y utilizar esa discusión como una prueba piloto de las alianzas parlamentarias que necesitará posteriormente para avanzar con la reforma política.
La lectura dentro del oficialismo es que buena parte de quienes acompañen la iniciativa económica también podrían mostrarse dispuestos a alcanzar algún acuerdo, explícito o tácito, con el Gobierno en las próximas discusiones.
Patricia Bullrich dejó entrever esa interpretación durante una entrevista con Radio Rivadavia. “Yo creo que en estas leyes se discuten muchos conceptos y es muy importante. Así que creo que sí, que se va a dividir bien claro quiénes son los que, de alguna manera, sin ser parte del Gobierno, acompañan conceptos que ordenan el país”, declaró después de que le plantearan que la votación podía transformarse en “una especie de test” para determinar “si están para acompañar o hacer una alianza con el Gobierno”.
Una escala en Chaco antes de las negociaciones
Santilli ya tiene una actividad confirmada con gobernadores para el próximo lunes. Viajará a Resistencia, Chaco, junto con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva.
En este caso, la convocatoria no estará centrada en las negociaciones legislativas. La misión oficial apunta a coordinar medidas preventivas frente a las consecuencias previstas del fenómeno climático “El Niño”, ante los riesgos derivados de un incremento de las precipitaciones en el nordeste argentino y la Cuenca del Plata.
Está previsto que participen el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, y el mandatario de Corrientes, Juan Pablo Valdés. Tampoco se descarta la incorporación de otros gobernadores a la reunión.
Tras esa actividad, la agenda política volverá a concentrarse en el Congreso y las provincias. Con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central como prioridad para agosto, el Gobierno buscará medir el respaldo efectivo de sus aliados y reconstruir una mayoría que le permita avanzar con la siguiente etapa de su programa legislativo.
El Gobierno nacional prepara una nueva etapa de negociación con gobernadores y aliados para impulsar su agenda en el Congreso. La prioridad para agosto será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ingresaría por Diputados, mientras Diego Santilli retomará las recorridas por el interior y buscará consolidar respaldos legislativos de cara a futuras reformas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El Gobierno necesita votos y agosto será el mes para comprobar cuántos aliados siguen figurando en la agenda cuando llega la hora de levantar la mano. La primera prueba será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, un proyecto que esta vez entraría por Diputados porque el Senado acumuló iniciativas hasta convertirse en una sucursal legislativa del trámite eterno.
La Casa Rosada decidió cambiar el recorrido: antes prefería comenzar por el Senado, cerrar acuerdos con los gobernadores y después bajar a Diputados con buena parte del partido resuelto. Ahora el cuello de botella obligó a modificar la ruta, como cuando Google Maps descubre que adelante hay un camión atravesado y recomienda doblar tres cuadras antes.
En ese esquema aparece Diego Santilli, jefe de Gabinete y ministro del Interior, con la misión de volver a recorrer las provincias desde la primera semana de agosto. Catamarca y Santiago del Estero están bajo consideración, dos destinos donde Raúl Jalil y Elías Suárez tienen influencia sobre legisladores nacionales y donde una visita oficial puede valer bastante más que una colección de fotos con empanadas.
La matemática explica buena parte del entusiasmo federal. Jalil cuenta con influencia sobre tres diputados y un senador, mientras que al Frente Cívico santiagueño le responden siete diputados y dos senadores, además de una configuración provincial que concentra una influencia excepcional sobre las tres bancas del Senado.
La reforma del Banco Central funcionará además como prueba piloto para algo mayor: identificar quiénes, sin integrar La Libertad Avanza, están dispuestos a acompañar al oficialismo. Patricia Bullrich ya anticipó que estas votaciones permitirán distinguir a quienes respaldan determinados conceptos del Gobierno.
Primero la Carta Orgánica, después la reforma política y, entre ambas, gobernadores, bloques provinciales y calculadoras trabajando horas extra. En el Congreso argentino las alianzas pueden ser tácitas, explícitas o circunstanciales; lo único que nunca puede ser tácito es el voto.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El receso invernal abrió una pausa en la actividad política nacional antes de una nueva etapa de negociaciones que tendrá como protagonistas al Gobierno, los gobernadores y los bloques aliados. La Casa Rosada busca reconfigurar su estrategia legislativa y concentrará durante agosto sus esfuerzos en la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, mientras prepara el terreno para avanzar posteriormente con la reforma política.
Una de las principales figuras de esa estrategia será el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien también actúa como ministro del Interior y mantiene el diálogo con los gobernadores que cuentan con mayor influencia legislativa.
En el entorno del ministro coordinador aseguran que “retomará las recorridas por el interior del país a partir de la primera semana de agosto”.
Santilli prepara una nueva recorrida por las provincias
Todavía no existe una agenda oficial para esos viajes. Sin embargo, durante la reunión de la mesa política realizada la semana pasada surgió preliminarmente la posibilidad de que Santilli visite Catamarca y Santiago del Estero para iniciar una nueva ronda de contactos con las provincias.
Desde la Jefatura de Gabinete aclararon que ambos desplazamientos todavía no están confirmados, aunque reconocieron que forman parte de las alternativas que analiza el funcionario.
Hasta el momento tampoco hubo contactos formales concretos con las dos administraciones provinciales. Desde una de las gobernaciones, sin embargo, admitieron que “es cuestión de un llamado y que vaya”.
La elección de Catamarca y Santiago del Estero no resulta casual. Tanto el gobernador catamarqueño Raúl Jalil como el santiagueño Elías Suárez cuentan con influencia sobre legisladores nacionales que pueden resultar relevantes para las próximas votaciones.
El año pasado, Jalil produjo una ruptura dentro del bloque de diputados de Fuerza Patria y tres legisladores pasaron a conformar el espacio provincial “Elijo Catamarca”. La decisión marcó una diferenciación respecto del kirchnerismo y amplió el margen para negociar con el Gobierno nacional.
En el Senado, los dos representantes catamarqueños del PJ mantienen una relación estrecha con el gobernador, aunque Guillermo Andrada, integrante de Convicción Federal, es quien sigue de manera más consistente su línea política. La exgobernadora Lucía Corpacci, que ocupa la otra banca, permanece alineada con Cristina Kirchner. En el cálculo general, Jalil tiene influencia sobre tres diputados y un senador.
En Santiago del Estero, Suárez es considerado un dirigente estrechamente vinculado al exgobernador Gerardo Zamora, quien continúa al frente del Frente Cívico por Santiago del Estero y asumió como senador nacional el año pasado.
Al Frente Cívico le responden siete diputados y dos senadores. En la Cámara baja, sus legisladores integran el bloque conducido por Germán Martínez. En el Senado, Zamora y Elia Esther del Carmen Moreno conformaron un bloque del partido provincial, mientras José Emilio “Pichón” Neder permanece dentro del bloque justicialista.
La particularidad santiagueña es que los tres senadores de la provincia responden a una misma vertiente política, una situación única dentro de la Cámara alta.
La reforma del Banco Central, la primera prueba
Dentro del entorno de Santilli señalan que la prioridad inmediata del Gobierno es modificar la Carta Orgánica del Banco Central. “La intención es enviar el proyecto al Congreso para que ingrese por la Cámara de Diputados y pueda avanzar rápidamente en su tratamiento y sanción”, sostienen cerca del jefe de Gabinete.
La decisión representa un cambio en la estrategia parlamentaria del oficialismo. Hasta ahora, la prioridad era que las iniciativas comenzaran su recorrido por el Senado, donde las negociaciones están estrechamente relacionadas con los gobernadores. La lógica era alcanzar primero un consenso en la Cámara alta para posteriormente facilitar el tratamiento en Diputados.
Sin embargo, la acumulación de proyectos generó un cuello de botella en el Senado. Frente a ese escenario, el oficialismo considera conveniente derivar nuevas iniciativas hacia Diputados, iniciar allí las conversaciones sobre las reformas económicas y otorgar margen a la Cámara alta para destrabar otros debates pendientes.
La intención de la Casa Rosada es tramitar la modificación de la Carta Orgánica durante agosto y utilizar esa discusión como una prueba piloto de las alianzas parlamentarias que necesitará posteriormente para avanzar con la reforma política.
La lectura dentro del oficialismo es que buena parte de quienes acompañen la iniciativa económica también podrían mostrarse dispuestos a alcanzar algún acuerdo, explícito o tácito, con el Gobierno en las próximas discusiones.
Patricia Bullrich dejó entrever esa interpretación durante una entrevista con Radio Rivadavia. “Yo creo que en estas leyes se discuten muchos conceptos y es muy importante. Así que creo que sí, que se va a dividir bien claro quiénes son los que, de alguna manera, sin ser parte del Gobierno, acompañan conceptos que ordenan el país”, declaró después de que le plantearan que la votación podía transformarse en “una especie de test” para determinar “si están para acompañar o hacer una alianza con el Gobierno”.
Una escala en Chaco antes de las negociaciones
Santilli ya tiene una actividad confirmada con gobernadores para el próximo lunes. Viajará a Resistencia, Chaco, junto con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva.
En este caso, la convocatoria no estará centrada en las negociaciones legislativas. La misión oficial apunta a coordinar medidas preventivas frente a las consecuencias previstas del fenómeno climático “El Niño”, ante los riesgos derivados de un incremento de las precipitaciones en el nordeste argentino y la Cuenca del Plata.
Está previsto que participen el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, y el mandatario de Corrientes, Juan Pablo Valdés. Tampoco se descarta la incorporación de otros gobernadores a la reunión.
Tras esa actividad, la agenda política volverá a concentrarse en el Congreso y las provincias. Con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central como prioridad para agosto, el Gobierno buscará medir el respaldo efectivo de sus aliados y reconstruir una mayoría que le permita avanzar con la siguiente etapa de su programa legislativo.
El Gobierno nacional prepara una nueva etapa de negociación con gobernadores y aliados para impulsar su agenda en el Congreso. La prioridad para agosto será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ingresaría por Diputados, mientras Diego Santilli retomará las recorridas por el interior y buscará consolidar respaldos legislativos de cara a futuras reformas.
El Gobierno necesita votos y agosto será el mes para comprobar cuántos aliados siguen figurando en la agenda cuando llega la hora de levantar la mano. La primera prueba será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, un proyecto que esta vez entraría por Diputados porque el Senado acumuló iniciativas hasta convertirse en una sucursal legislativa del trámite eterno.
La Casa Rosada decidió cambiar el recorrido: antes prefería comenzar por el Senado, cerrar acuerdos con los gobernadores y después bajar a Diputados con buena parte del partido resuelto. Ahora el cuello de botella obligó a modificar la ruta, como cuando Google Maps descubre que adelante hay un camión atravesado y recomienda doblar tres cuadras antes.
En ese esquema aparece Diego Santilli, jefe de Gabinete y ministro del Interior, con la misión de volver a recorrer las provincias desde la primera semana de agosto. Catamarca y Santiago del Estero están bajo consideración, dos destinos donde Raúl Jalil y Elías Suárez tienen influencia sobre legisladores nacionales y donde una visita oficial puede valer bastante más que una colección de fotos con empanadas.
La matemática explica buena parte del entusiasmo federal. Jalil cuenta con influencia sobre tres diputados y un senador, mientras que al Frente Cívico santiagueño le responden siete diputados y dos senadores, además de una configuración provincial que concentra una influencia excepcional sobre las tres bancas del Senado.
La reforma del Banco Central funcionará además como prueba piloto para algo mayor: identificar quiénes, sin integrar La Libertad Avanza, están dispuestos a acompañar al oficialismo. Patricia Bullrich ya anticipó que estas votaciones permitirán distinguir a quienes respaldan determinados conceptos del Gobierno.
Primero la Carta Orgánica, después la reforma política y, entre ambas, gobernadores, bloques provinciales y calculadoras trabajando horas extra. En el Congreso argentino las alianzas pueden ser tácitas, explícitas o circunstanciales; lo único que nunca puede ser tácito es el voto.