El presidente Javier Milei convocó a inversores internacionales a participar del desarrollo de Vaca Muerta durante su exposición de este miércoles 23 de septiembre ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. El mandatario combinó el llamado al capital privado con una advertencia relacionada con la explotación de recursos naturales en áreas alcanzadas por el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas.
Durante su intervención, Milei presentó a la formación no convencional como una oportunidad para el sector energético y buscó exhibirla como uno de los principales activos argentinos para atraer inversiones.
El llamado a invertir en Vaca Muerta
El Presidente dirigió parte de su mensaje a las compañías energéticas interesadas en desarrollar proyectos en el país y destacó el potencial de Vaca Muerta. La formación constituye uno de los ejes de la estrategia oficial para incrementar la producción y las exportaciones de hidrocarburos.
Sin embargo, el mandatario estableció un límite vinculado con Malvinas. En su discurso sostuvo que la Argentina no será indiferente frente a empresas que participen de la explotación de recursos en las islas y espacios marítimos involucrados en la disputa de soberanía sin autorización argentina.
La posición se encuentra en línea con medidas anunciadas previamente por el Ejecutivo. Durante septiembre, el Gobierno informó el inicio de procedimientos sancionatorios contra empresas y personas que, según la administración nacional, habrían participado en actividades hidrocarburíferas desarrolladas sin autorización argentina en la plataforma continental.
El reclamo argentino por Malvinas
Milei volvió además sobre el reclamo de soberanía por las Islas Malvinas y cuestionó el funcionamiento de los mecanismos multilaterales frente a la disputa con el Reino Unido.
En ese marco, aseguró: «Hoy la Argentina no va a esperar más a que la ONU accione, vamos a tomar nosotros las decisiones». La declaración acompañó la postura del Ejecutivo de avanzar con herramientas propias mientras sostiene su reclamo diplomático.
El Gobierno había informado previamente que utilizará instancias administrativas, diplomáticas y judiciales frente a compañías vinculadas con actividades de explotación de recursos que considere realizadas en violación de la legislación argentina.
Energía y política exterior
El discurso vinculó de manera directa dos aspectos de la agenda oficial: la búsqueda de inversiones internacionales para desarrollar Vaca Muerta y la política argentina respecto de la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.
La posición expresada por Milei mantiene, por un lado, una convocatoria abierta a capitales privados interesados en el sector energético argentino y, por otro, establece restricciones para aquellas compañías que desarrollen determinadas actividades relacionadas con los recursos de las Islas Malvinas sin autorización del Estado argentino.
De esta manera, Vaca Muerta volvió a ocupar un lugar central en la presentación internacional del Gobierno, esta vez dentro de un discurso que también puso el foco en la soberanía, el reclamo por Malvinas y la relación de la Argentina con Naciones Unidas.
El presidente Javier Milei convocó este miércoles 23 de septiembre a empresas internacionales a invertir en Vaca Muerta durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU. Al mismo tiempo, vinculó la política energética con el reclamo argentino sobre Malvinas y advirtió que el Gobierno avanzará contra compañías que exploten recursos en áreas reclamadas por el país sin autorización argentina.
Vengan a invertir en Vaca Muerta, pero hay una puerta que el Gobierno decidió cerrar: quienes participen de la explotación de recursos en Malvinas sin autorización argentina quedarán bajo la lupa estatal. Javier Milei llevó a la Asamblea General de la ONU una combinación bastante argentina: carpeta para inversores en una mano y expediente de soberanía en la otra.
El Presidente presentó a Vaca Muerta como una oportunidad para el capital internacional y, al mismo tiempo, utilizó ese atractivo energético para reforzar la posición oficial frente a las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en torno a las Islas Malvinas. El mensaje fue parecido al cartel de una estación de servicio: hay combustible para rato, pero primero mirá bien dónde cargaste antes.
La advertencia no apareció de la nada. Durante septiembre, el Gobierno ya había anunciado procedimientos sancionatorios y acciones judiciales contra empresas y personas presuntamente involucradas en actividades hidrocarburíferas realizadas sin autorización argentina en zonas vinculadas al reclamo de soberanía.
Milei también cuestionó los tiempos de Naciones Unidas y sintetizó la postura que pretende asumir su administración: «Hoy la Argentina no va a esperar más a que la ONU accione, vamos a tomar nosotros las decisiones». El Gobierno sostiene que continuará utilizando herramientas administrativas, diplomáticas y judiciales para avanzar sobre esas actividades.
Vaca Muerta quedó así presentada como oportunidad económica y, al mismo tiempo, como pieza de una estrategia vinculada al conflicto por Malvinas. Diplomacia, petróleo y sanciones: una reunión internacional con más capas que expediente público un viernes a última hora.