Históricamente asociados al uso recreativo o cultural, los compuestos psicodélicos están experimentando un renacimiento global impulsado por la ciencia médica. En este escenario de vanguardia, la provincia de San Juan se consolidó como el epicentro de la investigación psicodélica en la Argentina: es el único lugar del país y de Sudamérica donde se ha llevado a cabo un ensayo clínico aprobado para evaluar el uso terapéutico de estas sustancias en la salud humana. Laura Noguera, neuropsicóloga, habló con Estamos a Tiempo, el magazine informativo de Tiempo Streaming, y dio detalles del estudio con pacientes que podría significar un antes y un después del uso de fármacos psicodélicos para tratar la ansiedad o la depresión.

El estudio pionero se desarrolló con éxito en el ámbito de la salud pública, específicamente en las instalaciones del Hospital Marcial Quiroga. Bajo el rigor que exigen las agencias estatales, el proyecto contó con el aval del Comité de Ética del Ministerio de Salud de San Juan y la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), superando las estrictas barreras regulatorias que suelen limitar la investigación con este tipo de sustancias.

Noguera explicó que convocaron a personas que tuvieran cierto malestar emocional para poder realizar las primeras pruebas en seres humanos. «Convocamos a personas que cumplieran con el requisito de tener síntomas elevados de ansiedad y de ánimo (depresión)», explicó Laura, investigadora del proyecto. Para ello, el equipo de profesionales utilizó cuestionarios de evaluación clínica validados para medir con precisión estos estados antes y después del tratamiento.

El diseño del estudio se rigió por los estándares más exigentes de la medicina basada en la evidencia: fue un ensayo controlado por placebo y de doble ciego. Esto significa que a lo largo de un proceso de seis semanas, con visitas semanales al hospital, ni los pacientes ni los investigadores sabían quiénes estaban recibiendo la dosis activa del compuesto y quiénes un placebo, neutralizando así el factor de sugestión que naturalmente acompaña a cualquier consulta médica.

El compuesto utilizado fue el 5-MeO-DMT (5-metoxitetrahidroharmina / 5-metoxidimetiltriptamina), un psicodélico de una amplia familia de compuestos, fabricado especialmente por un laboratorio certificado para uso humano. A diferencia de lo que se asocia popularmente con los viajes psicodélicos, la administración se realizó en dosis muy bajas, que no alteraban la conciencia de los participantes, y mediante una vía no invasiva: un comprimido sublingual colocado debajo de la lengua.

Resultados concluyentes: eficacia y seguridad

Los hallazgos del ensayo clínico resultaron sumamente alentadores. Por un lado, se demostró la eficacia del tratamiento: los pacientes que recibieron las dosis activas del psicodélico experimentaron una reducción de los síntomas de ansiedad y depresión significativamente mayor que aquellos que recibieron el placebo.

Por otro lado, y quizás lo más crucial para el futuro desarrollo de un fármaco, el estudio demostró la seguridad del compuesto en las dosis administradas. El equipo de investigación monitoreó exhaustivamente múltiples parámetros de salud de los participantes durante las seis semanas del protocolo.

«En ningún momento se observaron parámetros alterados», detalló la investigadora, confirmando que la administración secuencial de dosis bajas durante cuatro semanas es segura y no causa daño biológico o cognitivo.

El futuro: neuroplasticidad y deterioro cognitivo leve

El éxito de este primer paso ha garantizado la continuidad de la línea de investigación en la provincia. El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) otorgó recientemente una beca posdoctoral a Laura para profundizar y expandir este proyecto en San Juan.

La nueva fase de la investigación apunta a una frontera aún no explorada a nivel internacional con psicodélicos: pacientes con deterioro cognitivo leve (DCL), un estadio previo a la demencia.

«Las personas con deterioro cognitivo leve que además presentan síntomas elevados de ansiedad o depresión tienen un riesgo sustancialmente mayor de progresar a demencias como el Alzheimer o la demencia frontotemporal», señaló la psicóloga.

Esta segunda etapa, que planea incorporar herramientas de alta complejidad como estudios por resonancia magnética y un mayor espectro de biomarcadores, se encuentra en fase de diseño y búsqueda de financiamiento externo para su implementación en el corto plazo. Con estos desarrollos, San Juan busca consolidar su lugar en la investigación sobre psicodélicos y neurociencia.