El hotel termal de La Laja, uno de los proyectos turísticos más ambiciosos de Albardón, continúa sin fecha de apertura pese a haber sido finalizado y entregado oficialmente hace casi tres años. La demora responde a un conflicto judicial relacionado con la titularidad del terreno donde se construyó el complejo, situación que mantiene paralizado cualquier proceso de licitación o concesión.
El edificio fue reconstruido desde sus cimientos y entregado en agosto de 2023 como parte de los compromisos asumidos por la empresa Ivisa. Sin embargo, las instalaciones permanecen cerradas mientras la Justicia resuelve la situación definitiva de la expropiación.
Una obra terminada que espera definiciones judiciales
El ministro de Turismo de San Juan, Guido Romero, confirmó que el principal obstáculo para avanzar con la puesta en funcionamiento del complejo está vinculado a cuestiones de titularidad del inmueble.
Según explicó el funcionario, la actual gestión detectó al asumir que el proceso de expropiación no se encontraba completamente concluido, pese a que las obras ya habían sido ejecutadas.
La situación se remonta a 2016, cuando la Cámara de Diputados declaró el predio de utilidad pública y sujeto a expropiación. No obstante, el proceso administrativo y judicial no logró cerrarse definitivamente y hoy continúa pendiente de resolución.
«Con La Laja venimos un poquito más demorados» y «desgraciadamente tenemos problemas de titularidad y todo ese tipo de cosas», señaló Romero al referirse al estado actual del proyecto.
La discusión económica aún no tiene sentencia
Desde el Gobierno provincial sostienen que la Provincia posee actualmente el inmueble y cuenta con la documentación que acredita el proceso expropiatorio, aunque todavía falta la sentencia definitiva que determine el monto final de la indemnización a los antiguos propietarios.
La resolución judicial resulta clave para habilitar cualquier futura licitación. Según explicó el ministro, los propietarios originales tienen derecho a cuestionar las tasaciones realizadas por los organismos oficiales, lo que prolonga el proceso.
En ese escenario, corresponde a la Justicia definir el valor definitivo de compensación económica que deberá afrontar el Estado provincial para cerrar la expropiación.
Mientras tanto, Fiscalía de Estado continúa impulsando las acciones legales necesarias para destrabar el conflicto y avanzar hacia una resolución definitiva.
Un hotel listo, pero sin huéspedes
La falta de definiciones mantiene cerrado un complejo que fue diseñado para convertirse en uno de los principales atractivos turísticos termales de la provincia.
Mientras permanece sin actividad, el Estado provincial debe sostener tareas permanentes de mantenimiento y seguridad para preservar la infraestructura y evitar daños o actos de vandalismo.
De acuerdo con los últimos datos oficiales, existe vigilancia permanente en el predio para proteger las instalaciones mientras continúa la espera judicial.
A pesar de las demoras, desde el Ministerio de Turismo mantienen expectativas de que la situación pueda resolverse en el corto plazo. Romero aseguró que mantiene conversaciones permanentes con Fiscalía de Estado y expresó confianza en que existan avances durante los próximos meses.
Hasta que llegue esa definición, el moderno hotel termal de La Laja seguirá siendo una de las obras turísticas más importantes de San Juan que aún no puede recibir visitantes.
El hotel termal de La Laja, en Albardón, permanece cerrado pese a haber sido finalizado y entregado en 2023. La apertura del complejo turístico se encuentra frenada por un conflicto judicial vinculado a la expropiación del terreno, una situación que impide avanzar con la licitación y puesta en funcionamiento de uno de los proyectos turísticos más importantes de San Juan.
Hay hoteles que esperan turistas. Este espera una sentencia judicial. Tiene habitaciones, infraestructura nueva, aguas termales, vigilancia permanente y hasta expectativas oficiales. Lo único que le falta para abrir es resolver quién termina cobrando el terreno donde está parado.
La postal es extraña: un complejo turístico flamante, construido desde cero, listo para recibir visitantes, pero funcionando apenas como una exhibición involuntaria de arquitectura cerrada. Como si alguien hubiera comprado un auto cero kilómetro y decidiera guardarlo años en el garaje porque todavía no terminó el trámite de transferencia.
La Laja quedó atrapado en uno de esos laberintos donde la burocracia y la Justicia juegan un partido sin reloj. El edificio fue entregado en agosto de 2023 y desde entonces permanece inmóvil mientras abogados, tasaciones, expedientes y resoluciones avanzan a la velocidad habitual de los tribunales argentinos: la suficiente para que pasen gobiernos, temporadas turísticas y probablemente varias modas de redes sociales.
El problema no está en las paredes ni en las termas. Está en los papeles. La actual gestión sostiene que la construcción avanzó sin que estuviera completamente resuelta la cuestión dominial del predio expropiado años atrás. Resultado: la provincia tiene la posesión, tiene la constancia de expropiación, tiene el hotel, pero todavía no tiene la sentencia definitiva que cierre la discusión económica con los propietarios originales.
Mientras tanto, el complejo genera un fenómeno bastante singular: un hotel que produce gastos sin producir huéspedes. Seguridad privada, mantenimiento y controles permanentes para proteger una inversión millonaria que observa pasar el tiempo detrás de portones cerrados. Una especie de spa exclusivo para expedientes judiciales.
El turismo espera. Albardón espera. Los potenciales concesionarios esperan. Incluso las aguas termales parecen estar haciendo fila. Porque nadie duda de que el complejo terminará funcionando. El problema es que en Argentina el futuro siempre llega. Lo difícil es precisar la fecha.
Por ahora, el hotel más preparado para recibir visitantes sigue recibiendo únicamente custodios, abogados y resoluciones pendientes.