La red de transporte eléctrico de 500 kV de San Juan quedó en el centro del debate este miércoles 8 de julio durante una nueva reunión del Consejo Asesor de Acompañamiento del E.P.R.E. El encuentro fue convocado a partir de inquietudes planteadas por municipios, sectores comerciales, industriales, usuarios residenciales y distintas organizaciones de la provincia, con eje en la presentación realizada ante el ENReGE por el pedido de acceso y ampliación de esa infraestructura vinculado a la primera etapa del proyecto minero Vicuña.
Amplio respaldo institucional
La reunión contó con la participación de los intendentes de Jáchal, Calingasta, Ullum e Iglesia, además de diputados provinciales que representan a Sarmiento y Jáchal. También asistieron el referente de la Cámara Minera de Calingasta, Adolfo Ibaceta, junto con representantes de la Defensoría del Pueblo, la CGT San Juan, el Sindicato Luz y Fuerza, la Asociación Amas de Casa, el Centro de Ingenieros de San Juan, la Asociación de Viñateros Independientes y la Cámara de Energías Renovables, entre otras entidades.
Durante la exposición, las autoridades del E.P.R.E. presentaron los fundamentos técnicos, jurídicos y económicos de la propuesta elevada al organismo nacional. El análisis estuvo orientado a compatibilizar el crecimiento de la actividad minera con la preservación de los derechos adquiridos por los usuarios del sistema eléctrico provincial.
Respaldo técnico y criterio de mitigación
El organismo informó que un estudio técnico-normativo independiente, elaborado por el Instituto de Energía Eléctrica de la Universidad Nacional de San Juan y el CONICET, validó el criterio de mitigación propuesto. Según el informe, ese esquema se encuentra alineado con prácticas regulatorias aplicadas en países como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Chile y Perú.
Los participantes expresaron su apoyo al desarrollo de la actividad minera y al inicio de las obras previstas. Al mismo tiempo, respaldaron de manera unánime la oposición formal presentada por el E.P.R.E., señalando que la medida restrictiva podrá levantarse únicamente si la empresa minera suscribe los correspondientes Acuerdos de Mitigación.
La infraestructura y los usuarios
Como conclusión del encuentro, el Consejo Asesor de Acompañamiento consideró que la propuesta impulsada por San Juan presenta solidez técnica, equidad económica y sustento normativo acorde con estándares internacionales.
Asimismo, los participantes coincidieron en que el principio de libre acceso previsto por la normativa vigente no constituye un derecho absoluto que permita a una empresa privada utilizar sin costo la capacidad remanente de una red pública.
El Consejo recordó que esta infraestructura eléctrica fue financiada históricamente mediante recursos de la provincia y aportes realizados por los propios usuarios a través de sus facturas de energía. Finalmente, resolvió mantener un seguimiento permanente del expediente mientras se aguarda la resolución definitiva que deberá emitir el ENReGE.
Municipios, gremios, cámaras empresarias y organizaciones de San Juan respaldaron la postura presentada por el E.P.R.E. para resguardar la infraestructura eléctrica provincial ante la primera etapa del proyecto minero Vicuña. El planteo, debatido en el Consejo Asesor de Acompañamiento, busca compatibilizar el desarrollo minero con la protección de los derechos de los usuarios del sistema eléctrico.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Una autopista eléctrica de 500 kV puede parecer un asunto para ingenieros, hasta que alguien intenta ocupar el carril rápido sin pasar por la cabina de peaje. Ahí la discusión deja de ser un plano técnico y empieza a convocar intendentes, sindicatos, industriales y medio gabinete de actores provinciales.
La escena tuvo algo de consorcio discutiendo quién paga el arreglo del ascensor después de décadas de expensas. Todos quieren que el edificio siga creciendo, pero nadie parece dispuesto a que el vecino nuevo use la instalación como si hubiera estado pagando desde el primer ladrillo.
El debate no giró sobre si la minería debe avanzar, porque el respaldo al desarrollo del proyecto fue explícito. La discusión pasó por otro lado: quién asume el costo de utilizar una infraestructura que la provincia fue construyendo durante años con recursos públicos y con el aporte de los usuarios en cada factura de electricidad.
Por eso el E.P.R.E. llevó una presentación con argumentos técnicos, jurídicos y económicos, respaldada además por un estudio elaborado por el Instituto de Energía Eléctrica de la UNSJ y el CONICET. El informe concluyó que el criterio de mitigación aplicado se ajusta a prácticas regulatorias utilizadas en países con larga tradición minera y energética como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Chile y Perú.
La condición planteada también quedó clara: las restricciones podrían levantarse si la empresa minera firma los correspondientes Acuerdos de Mitigación. No parece una barricada contra la inversión, sino una discusión sobre las reglas de ingreso a una infraestructura que ya existía antes de que llegara el nuevo pasajero.
El respaldo unánime del Consejo terminó convirtiendo una discusión eléctrica en un mensaje político y económico. Porque la energía podrá viajar a la velocidad de la luz, pero las cuentas siempre llegan en papel. Y alguien las termina pagando.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La red de transporte eléctrico de 500 kV de San Juan quedó en el centro del debate este miércoles 8 de julio durante una nueva reunión del Consejo Asesor de Acompañamiento del E.P.R.E. El encuentro fue convocado a partir de inquietudes planteadas por municipios, sectores comerciales, industriales, usuarios residenciales y distintas organizaciones de la provincia, con eje en la presentación realizada ante el ENReGE por el pedido de acceso y ampliación de esa infraestructura vinculado a la primera etapa del proyecto minero Vicuña.
Amplio respaldo institucional
La reunión contó con la participación de los intendentes de Jáchal, Calingasta, Ullum e Iglesia, además de diputados provinciales que representan a Sarmiento y Jáchal. También asistieron el referente de la Cámara Minera de Calingasta, Adolfo Ibaceta, junto con representantes de la Defensoría del Pueblo, la CGT San Juan, el Sindicato Luz y Fuerza, la Asociación Amas de Casa, el Centro de Ingenieros de San Juan, la Asociación de Viñateros Independientes y la Cámara de Energías Renovables, entre otras entidades.
Durante la exposición, las autoridades del E.P.R.E. presentaron los fundamentos técnicos, jurídicos y económicos de la propuesta elevada al organismo nacional. El análisis estuvo orientado a compatibilizar el crecimiento de la actividad minera con la preservación de los derechos adquiridos por los usuarios del sistema eléctrico provincial.
Respaldo técnico y criterio de mitigación
El organismo informó que un estudio técnico-normativo independiente, elaborado por el Instituto de Energía Eléctrica de la Universidad Nacional de San Juan y el CONICET, validó el criterio de mitigación propuesto. Según el informe, ese esquema se encuentra alineado con prácticas regulatorias aplicadas en países como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Chile y Perú.
Los participantes expresaron su apoyo al desarrollo de la actividad minera y al inicio de las obras previstas. Al mismo tiempo, respaldaron de manera unánime la oposición formal presentada por el E.P.R.E., señalando que la medida restrictiva podrá levantarse únicamente si la empresa minera suscribe los correspondientes Acuerdos de Mitigación.
La infraestructura y los usuarios
Como conclusión del encuentro, el Consejo Asesor de Acompañamiento consideró que la propuesta impulsada por San Juan presenta solidez técnica, equidad económica y sustento normativo acorde con estándares internacionales.
Asimismo, los participantes coincidieron en que el principio de libre acceso previsto por la normativa vigente no constituye un derecho absoluto que permita a una empresa privada utilizar sin costo la capacidad remanente de una red pública.
El Consejo recordó que esta infraestructura eléctrica fue financiada históricamente mediante recursos de la provincia y aportes realizados por los propios usuarios a través de sus facturas de energía. Finalmente, resolvió mantener un seguimiento permanente del expediente mientras se aguarda la resolución definitiva que deberá emitir el ENReGE.
Municipios, gremios, cámaras empresarias y organizaciones de San Juan respaldaron la postura presentada por el E.P.R.E. para resguardar la infraestructura eléctrica provincial ante la primera etapa del proyecto minero Vicuña. El planteo, debatido en el Consejo Asesor de Acompañamiento, busca compatibilizar el desarrollo minero con la protección de los derechos de los usuarios del sistema eléctrico.
Una autopista eléctrica de 500 kV puede parecer un asunto para ingenieros, hasta que alguien intenta ocupar el carril rápido sin pasar por la cabina de peaje. Ahí la discusión deja de ser un plano técnico y empieza a convocar intendentes, sindicatos, industriales y medio gabinete de actores provinciales.
La escena tuvo algo de consorcio discutiendo quién paga el arreglo del ascensor después de décadas de expensas. Todos quieren que el edificio siga creciendo, pero nadie parece dispuesto a que el vecino nuevo use la instalación como si hubiera estado pagando desde el primer ladrillo.
El debate no giró sobre si la minería debe avanzar, porque el respaldo al desarrollo del proyecto fue explícito. La discusión pasó por otro lado: quién asume el costo de utilizar una infraestructura que la provincia fue construyendo durante años con recursos públicos y con el aporte de los usuarios en cada factura de electricidad.
Por eso el E.P.R.E. llevó una presentación con argumentos técnicos, jurídicos y económicos, respaldada además por un estudio elaborado por el Instituto de Energía Eléctrica de la UNSJ y el CONICET. El informe concluyó que el criterio de mitigación aplicado se ajusta a prácticas regulatorias utilizadas en países con larga tradición minera y energética como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Chile y Perú.
La condición planteada también quedó clara: las restricciones podrían levantarse si la empresa minera firma los correspondientes Acuerdos de Mitigación. No parece una barricada contra la inversión, sino una discusión sobre las reglas de ingreso a una infraestructura que ya existía antes de que llegara el nuevo pasajero.
El respaldo unánime del Consejo terminó convirtiendo una discusión eléctrica en un mensaje político y económico. Porque la energía podrá viajar a la velocidad de la luz, pero las cuentas siempre llegan en papel. Y alguien las termina pagando.