La Provincia de San Juan concretó este jueves la colocación de US$600 millones en el mercado internacional, alcanzando el monto máximo autorizado para la emisión del denominado Bono San Juan.
La operación recibió una demanda superior al volumen finalmente adjudicado: las ofertas alcanzaron los US$1.037 millones y participaron 67 fondos e inversores. La tasa de cupón quedó establecida en 9,55%.
El proceso había comenzado durante la mañana con JP Morgan y Banco Santander como entidades colocadoras. La recepción de propuestas cerró alrededor de las 13, mientras el ministro de Economía, Hacienda y Finanzas, Roberto Gutiérrez, permanecía en Nueva York siguiendo la operación.
San Juan consiguió los US$600 millones previstos
La Provincia tenía autorización para captar hasta US$600 millones y finalmente decidió adjudicar la totalidad de ese monto luego de evaluar las ofertas presentadas.
La demanda superó ampliamente el volumen disponible, con propuestas por US$1.037 millones. Además, el mercado local presentó ofertas por aproximadamente US$360 millones, de acuerdo con los datos difundidos después del cierre.
Entre los participantes hubo bancos, compañías mineras, empresas argentinas y fondos de inversión, en una emisión con la que San Juan regresó al mercado internacional de deuda después de varias décadas.
Uno de los principales interrogantes previos estaba relacionado con la tasa. Durante los días anteriores se manejaban referencias cercanas al 9% y 9,5%, aunque la evolución del mercado y el incremento del riesgo país habían generado dudas sobre el costo final.
La emisión terminó cerrándose con una tasa de cupón del 9,55%. Al momento de la operación, el Gobierno provincial tomó como referencia un rendimiento del Tesoro estadounidense a diez años del 5,15% y un riesgo país argentino de 567 puntos básicos.
Cómo se devolverá el Bono San Juan
El título tendrá un plazo de nueve años y vencerá en 2035. Los intereses serán abonados semestralmente, mientras que el capital será amortizado durante los últimos tres años de vigencia.
El esquema contempla la devolución del 33% del capital en 2033, otro 33% en 2034 y el 34% restante en 2035.
La emisión está regida por legislación de Nueva York y había establecido un monto mínimo de inversión de US$1.000.
Los recursos obtenidos mediante la colocación serán destinados a obras de infraestructura y proyectos de inversión de capital, según el esquema presentado por la Provincia ante los inversores.
El contexto financiero que rodeó la operación
San Juan salió al mercado en una jornada atravesada por un contexto financiero más exigente que el registrado semanas atrás. El riesgo país argentino se encontraba por encima de los 550 puntos básicos, situación que había incrementado las expectativas sobre el rendimiento que exigirían los compradores.
El escenario llevó incluso a otras jurisdicciones a revisar sus planes de financiamiento. La Ciudad de Buenos Aires decidió postergar una emisión prevista por hasta US$150 millones debido a las condiciones del mercado, mientras San Juan mantuvo su cronograma y completó la colocación.
Durante las presentaciones realizadas ante inversores internacionales, la Provincia había destacado su situación fiscal y las perspectivas vinculadas con el desarrollo minero y particularmente con los proyectos de cobre como parte de los fundamentos económicos de la emisión.
Con el cierre de la operación, San Juan consiguió finalmente los US$600 millones que había salido a buscar, con una demanda que superó los US$1.000 millones y una tasa del 9,55%.
San Juan concretó este jueves la colocación de US$600 millones en el mercado internacional mediante un bono a nueve años. La emisión recibió ofertas por US$1.037 millones de 67 fondos e inversores y cerró con una tasa de cupón del 9,55%. Los recursos serán destinados a obras de infraestructura y proyectos de inversión de la Provincia.
San Juan salió a buscar US$600 millones a Nueva York y terminó recibiendo ofertas por más de US$1.000 millones, una situación que en la vida cotidiana sería equivalente a pedir un préstamo y descubrir que el banco, en lugar de esconder al gerente cuando uno entra, pregunta cuánto dinero más necesita. La Provincia finalmente tomó el monto máximo previsto y cerró la operación con una tasa del 9,55%, porque hasta las buenas noticias financieras llegan acompañadas por una calculadora que recuerda amablemente que los dólares también cobran alquiler.
La colocación tuvo 67 fondos e inversores interesados y una demanda de US$1.037 millones. Entre los compradores aparecieron bancos, compañías mineras y empresas argentinas, mientras que desde el mercado local llegaron ofertas por alrededor de US$360 millones. El bono sanjuanino consiguió así algo que cualquier candidato en campaña envidiaría profundamente: más interesados que lugares disponibles.
La tasa terminó en 9,55%, muy cerca de los números que circulaban antes de la emisión, aunque en un contexto financiero bastante menos amable que semanas atrás. El riesgo país se encontraba por encima de los 550 puntos y hasta otras jurisdicciones habían comenzado a reconsiderar sus propias salidas al mercado. San Juan, en cambio, avanzó con la operación y terminó colocando la totalidad autorizada.
Ahora llega la parte menos glamorosa de toda colocación internacional: transformar esos US$600 millones en infraestructura y, dentro de algunos años, empezar a devolverlos. Porque Wall Street puede emocionarse con minería, cobre y balances fiscales, pero conserva una tradición bastante menos romántica: eventualmente quiere que le devuelvan la plata.