Los Azules informó este viernes 23 de octubre que el personal regresó después de ese retiro, dispuesto por las condiciones climáticas. En julio, las nevadas en Calingasta habían llevado a la empresa a retirar de forma preventiva a 37 trabajadores.
Candadito está a 3.150 metros sobre el nivel del mar, a 54 kilómetros de Villa Calingasta y a 79 kilómetros de Barreal, según informaron medios locales. Funciona como punto intermedio de apoyo y relevo para trabajadores y equipos del proyecto.
Qué trabajos retoma el campamento
El campamento tiene capacidad habilitada para alojar hasta 36 personas. Cuenta con suministros de alimentos, agua y combustible, según informaron medios locales.
Los trabajos previstos incluyen mejorar el camino de acceso existente, replantear y ejecutar obras de una nueva traza vial y construir alcantarillas.
Los Azules atribuyó la reactivación al trabajo coordinado de las áreas de Seguridad e Higiene, Caminos y Servicios Generales, junto con la contratista del campamento. Las tareas incluyeron recuperar los accesos, acondicionar las instalaciones y restablecer los servicios para recibir otra vez al personal.
«La reactivación de Candadito es el resultado de un trabajo en el que ninguna área podía avanzar sola», dijo Emmanuel Navarta, superintendente de Servicios Generales de Los Azules.
Qué prevé Los Azules para 2027
La compañía prevé obras tempranas para 2027. Ubica la decisión final de inversión y el financiamiento completo a mediados de ese año.
Los Azules informó la reactivación del campamento Candadito, en Calingasta, tras la desmovilización preventiva de julio. El predio, a 3.150 metros, funciona como apoyo y relevo, con lugar para 36 personas, alimentos, agua y combustible. Están previstos el arreglo del camino, una traza nueva y alcantarillas. La empresa prevé obras tempranas para 2027 y ubica la decisión final de inversión y el financiamiento completo a mediados de ese año.
Candadito volvió a operar y Los Azules tiene otra vez dónde dejar gente, comida y combustible a 3.150 metros. En el parte suena a cinta cortada de un yacimiento. En el terreno es más terrenal: se recuperaron accesos, se acondicionaron las instalaciones y volvieron los servicios. Como el mensaje del grupo de WhatsApp que dice «ya está todo listo» cuando recién encontraron la llave del candado.
La empresa lo informó este viernes 23 de octubre. El personal regresó después de la desmovilización preventiva de julio, dispuesta por el clima. En esas nevadas, Los Azules había retirado de forma preventiva a 37 trabajadores. La nieve logró algo que pocas reuniones consiguen: bajar a la gente de la montaña sin pedirles que opinen.
El campamento queda a 54 kilómetros de Villa Calingasta y a 79 de Barreal. Es el punto intermedio de apoyo y relevo, o sea el lugar donde el camino te avisa que todavía falta camino. A esa altura, discutir el asado rinde menos que mirar si la huella sigue ahí.
La capacidad habilitada es de 36 personas, con alimentos, agua y combustible. Treinta y seis. En el centro, un turno del banco un lunes. En Candadito, el pueblo entero, con el detalle de que el pueblo abre solo si alguien dejó el acceso en condiciones antes de que el clima repita julio.
Lo que sigue en el papel es mejorar el camino que ya existe, replantear y ejecutar una traza nueva y construir alcantarillas. Emmanuel Navarta, superintendente de Servicios Generales, dijo que ninguna área podía avanzar sola. Seguridad e Higiene, Caminos, Servicios Generales y la contratista del campamento se necesitaban a la vez: el mismo trámite de salir del garage cuando faltan la llave, el auxilio y el que sabe manejar.
Los Azules prevé obras tempranas para 2027 y deja la decisión final de inversión, con el financiamiento completo, para mediados de ese año. Mediados de 2027. En este país, «mediados» tiene la precisión de un turno en el municipio: el año está, el resto lo confirma el camino.
