En la actualización del tercer trimestre, publicada el miércoles 21 de octubre, Tesla informó que la producción arrancó en las líneas de alto volumen de Fremont. Dijo que son sus primeros robots fabricados con calidad de producción y que seguirá ajustando el hardware y el proceso de manufactura.
El cuadro de capacidad clasifica a Optimus en California como Early Ramp y a la planta de Texas como Construction. La capacidad anual del robot figura en blanco. Tesla no informó cuántos Optimus produce por ahora.
Qué dijo Musk del ritmo semanal
En la llamada de resultados de ese mismo miércoles, Musk dijo que alcanzar un ritmo anualizado de 20.000 Optimus por semana tomaría al menos un año y quizá algo más. Describió la fase inicial como una producción temprana y gradual.
Musk se refirió a la línea prevista para un millón de unidades: la mayor parte, dijo, ya había llegado a Fremont.
Qué sigue con las entregas
Musk ubicó hacia fines de 2027 las entregas de Optimus a empresas externas, si se resuelven la inteligencia artificial, el diseño electromecánico, la fiabilidad y la duración de uso. Los primeros clientes, dijo, serían industriales, para tareas peligrosas, repetitivas o de operación continua.
Un ritmo de 20.000 robots por semana, sostenido durante 52 semanas, suma 1,04 millones de unidades al año. Esa cifra traduce la meta semanal a doce meses.
La venta para hogares, según Musk, quedaría para cuando escale la producción. En Dinamarca hay una prueba con robots humanoides que reponen góndolas de noche en un supermercado. En Buenos Aires el plan es otro: una apuesta a autos sin conductor y robots de reparto.
Tesla informó el miércoles 21 de octubre que empezó a fabricar Optimus en Fremont.
Son los primeros robots con calidad de producción, según la empresa. Elon Musk dijo que un ritmo de 20.000 unidades por semana tomaría al menos un año y quizá más. El cuadro marca California en Early Ramp y Texas en Construction, y deja en blanco la capacidad anual. Las entregas a empresas externas las ubicó hacia fines de 2027.
Optimus ya salió de una línea de Fremont y el casillero de cuántos quedó en blanco. Tesla avisó el miércoles 21 de octubre que arrancó en las líneas de alto volumen y que esos son sus primeros robots con calidad de producción. En el mismo aviso dijo que va a seguir ajustando el hardware y el proceso. Entregar el robot y dejar al mecánico adentro del capó es una tradición que la industria ya tenía patentada.
En el cuadro, California figura como Early Ramp y Texas como Construction. Una línea que recién acelera y una planta que, por ahora, es obra. La capacidad anual salió vacía, el único renglón de una planilla que no se anima a poner un número. En un Excel argentino, ese casillero suele llenarse solo a la hora de la cena, con tres versiones distintas en el grupo de WhatsApp.
Elon Musk contó que la mayor parte de una línea pensada para un millón de unidades ya llegó a Fremont. Llegó el hierro. El millón de robots sigue en la lista de invitados. El ritmo de 20.000 por semana, dijo, pide al menos un año y quizá algo más, en una producción temprana y gradual. El número lindo es de la temporada que viene, si nadie reescribe el guion a mitad de función.
Si ese ritmo aguantara 52 semanas, la cuenta da 1,04 millones de robots al año: la meta semanal puesta en el almanaque, doce meses seguidos. Musk ubicó las entregas a empresas de afuera hacia fines de 2027, si se resuelven la inteligencia artificial, el diseño electromecánico, la fiabilidad y la duración de uso. Los primeros clientes serían industriales, para lo peligroso, lo repetitivo y lo que no corta a las cinco. El turno que en una fábrica se discute con cara de «yo no».
La venta para hogares queda para cuando la producción escale. Dinamarca ya prueba humanoides que reponen góndolas de noche en un supermercado. Buenos Aires va por otro lado: una apuesta a autos sin conductor y robots de reparto. Optimus, por ahora, camina en Fremont. El living puede esperar sentado, que es lo que mejor se le da a un sillón.
