La colocación internacional del Bono San Juan logró reunir cerca de 80 inversores extranjeros, entre fondos de pensión, bancos, aseguradoras y grandes inversores institucionales, en una operación que terminó recibiendo ofertas por USD 1.037 millones para una emisión de USD 600 millones.
Entre los compradores aparecen nombres de peso internacional como J.P. Morgan, Santander y MetLife. La composición de la demanda mostró además una amplia diversificación, con los títulos distribuidos entre numerosos inversores y sin una concentración excesiva en un grupo reducido.
Una de las primeras señales importantes durante el proceso llegó desde un fondo de pensión de California, que presentó inicialmente una orden por USD 50 millones y finalmente terminó comprando USD 15 millones.
Esa participación funcionó como una referencia durante las primeras horas de la operación y contribuyó a fortalecer la demanda sobre los títulos provinciales.
Por qué resultaron atractivos los bonos sanjuaninos
La colocación se realizó en un contexto financiero internacional y nacional complejo. La Provincia salió al mercado con una tasa elevada de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y con el Riesgo País argentino por encima de los 550 puntos.
Desde el Gobierno provincial atribuyeron el nivel de demanda a la situación fiscal de San Juan y a las expectativas económicas vinculadas especialmente con el desarrollo de los grandes proyectos mineros de cobre.
El mineral aparece como uno de los principales factores de interés a largo plazo debido a su utilización en infraestructura energética, tecnología y otros sectores vinculados con el desarrollo de la inteligencia artificial.
La recepción de ofertas cerró el jueves 24 de septiembre. Las órdenes alcanzaron USD 1.037 millones, ampliamente por encima de los USD 600 millones que finalmente decidió colocar la Provincia.
La demanda también tuvo una participación relevante de inversores nacionales, que realizaron ofertas por alrededor de USD 360 millones.
Una emisión a nueve años
San Juan cerró la colocación con un cupón del 9,55%. El ministro de Economía, Hacienda y Finanzas, Roberto Gutiérrez, siguió desde Nueva York las últimas instancias de la operación, mediante la cual la Provincia regresó al mercado internacional para financiar su programa de infraestructura.
El bono tiene un plazo de nueve años y su vencimiento está previsto para 2035. Los intereses serán abonados semestralmente, mientras que la devolución del capital seguirá un esquema denominado soft bullet.
Esto significa que los USD 600 millones no serán amortizados de manera regular durante toda la vida del título, sino que el grueso del capital quedará concentrado en los últimos años.
Según las condiciones de la emisión, la Provincia deberá devolver el 33% del capital en 2033, otro 33% en 2034 y el 34% restante en 2035.
No prevén otra emisión en el corto plazo
Desde Casa de Gobierno indicaron que no contemplan por el momento una nueva colocación internacional de bonos en el corto plazo.
En caso de que la Provincia necesitara acceder a más financiamiento en dólares, el Gobierno considera que existen otras alternativas disponibles antes de recurrir nuevamente al mercado internacional de deuda.
La operación dejó así no solamente USD 600 millones de financiamiento para infraestructura, sino también una radiografía del tipo de inversores que estuvieron dispuestos a apostar por los títulos sanjuaninos: bancos, fondos de pensión, aseguradoras e instituciones financieras de distintos mercados.
La colocación internacional del Bono San Juan por USD 600 millones reunió cerca de 80 inversores extranjeros, entre fondos de pensión, bancos, aseguradoras y grandes jugadores institucionales. Entre los compradores aparecen J.P. Morgan, Santander y MetLife. Las ofertas totales alcanzaron USD 1.037 millones y la Provincia cerró la emisión con un cupón del 9,55% y vencimiento en 2035.
San Juan salió a buscar USD 600 millones y recibió ofertas por USD 1.037 millones. Cerca de 80 inversores extranjeros levantaron la mano, entre bancos, aseguradoras y fondos de pensión. Una de las primeras órdenes importantes llegó desde California, porque aparentemente hasta los jubilados estadounidenses terminaron mirando de reojo el cobre sanjuanino.
Entre los nombres que participaron aparecen J.P. Morgan, Santander y MetLife. La distribución entre numerosos compradores fue uno de los datos que destacó el Gobierno provincial: no hubo un único jugador llevándose media góndola, sino una fila bastante más larga frente a la caja.
La operación tampoco se hizo precisamente con viento de cola. San Juan salió al mercado con una tasa elevada del Tesoro estadounidense y un Riesgo País por encima de los 550 puntos, dos invitados que normalmente no llegan a una colocación para repartir caramelos.
Desde la Provincia atribuyen el interés a la situación fiscal local y, especialmente, a las expectativas que generan los proyectos de cobre. En tiempos en que la inteligencia artificial consume cada vez más infraestructura, energía y minerales, el cobre volvió a cotizar también como palabra mágica en cualquier presentación ante inversores.
Una de las primeras señales llegó desde un fondo de pensión de California, que inicialmente presentó una orden por USD 50 millones y finalmente compró USD 15 millones. No fue el comprador más grande, pero sirvió como referencia en las primeras horas, cuando una colocación internacional tiene bastante de subasta y otro poco de mirar quién se anima primero.
La Provincia cerró finalmente con un cupón del 9,55%, un plazo de nueve años y vencimiento en 2035. Los intereses se pagarán cada seis meses, mientras que el capital comenzará a devolverse fuerte al final: 33% en 2033, otro 33% en 2034 y el 34% restante en 2035.
San Juan consiguió los dólares y, por ahora, no planea repetir la salida al mercado en el corto plazo. La tarjeta pasó; ahora toca demostrar en qué se gastó.