El gobernador Marcelo Orrego cumplió este lunes una intensa agenda de actividades en el departamento Jáchal, centrada en soluciones habitacionales, incorporación de herramientas tecnológicas para estudiantes y nuevas obras de infraestructura educativa. Durante la jornada estuvo acompañado por el vicegobernador Fabián Martín, el intendente Matías Espejo, ministros del gabinete provincial y autoridades legislativas.
Entrega de 53 viviendas en el barrio Aires del Oeste
La primera actividad fue la entrega de las llaves del nuevo barrio Aires del Oeste, un complejo conformado por 53 viviendas y ubicado sobre calle Florida.
Las unidades cuentan con dos dormitorios, cocina-comedor integrados y posibilidad de ampliación. El complejo dispone además de la infraestructura urbana necesaria, con redes de agua potable, cloacas, electricidad, alumbrado público y espacios verdes equipados.
Más de 800 netbooks para estudiantes de Jáchal
Posteriormente, en el marco del programa «Maestro de América, Cultivando el Futuro», Orrego encabezó la entrega de 835 netbooks destinadas a alumnos de 5° grado de primaria y 2° año de secundaria pertenecientes a 54 establecimientos educativos del departamento.
Durante la actividad, el Gobernador destacó la importancia de garantizar un acceso equitativo a la tecnología y adelantó la adquisición de 50.000 computadoras a través de la ONU, con el objetivo de continuar equipando a las escuelas sanjuaninas.
Un nuevo playón polideportivo para la escuela Antonio Quaranta
Como cierre de la agenda, el mandatario anunció la construcción de un playón polideportivo cerrado de más de 1.000 metros cuadrados para la escuela Antonio Quaranta, una obra que responde a un histórico reclamo de la comunidad educativa.
Según lo anunciado durante la jornada, la apertura de los sobres de licitación se realizará a fines de septiembre, instancia que permitirá avanzar con el inicio formal de los trabajos.
El gobernador Marcelo Orrego desarrolló este lunes una agenda de actividades en Jáchal, donde entregó 53 viviendas del barrio Aires del Oeste, distribuyó 835 netbooks a estudiantes de 54 escuelas y anunció la construcción de un playón polideportivo cubierto para la escuela Antonio Quaranta.
Jáchal tuvo este lunes una de esas jornadas en las que la agenda oficial parece diseñada por alguien que decidió resolver vivienda, educación e infraestructura antes de que terminara el café. Marcelo Orrego llegó acompañado por buena parte de la estructura provincial y, en pocas horas, repartió llaves, computadoras y anuncios de obra, una combinación que convirtió al departamento en una suerte de catálogo gubernamental donde había desde techo propio hasta conexión con el futuro.
La primera parada dejó 53 familias con las llaves del barrio Aires del Oeste, demostrando que pocas ceremonias oficiales pueden competir contra el instante en que alguien recibe una casa y descubre que, por una vez, el papel más importante del acto no es el discurso sino el que acredita que ahora hay una puerta propia para abrir. Las viviendas, además, cuentan con servicios e infraestructura urbana, porque entregar una casa sin agua, cloacas o electricidad sería una experiencia demasiado cercana al modo supervivencia.
Después llegó el capítulo tecnológico: 835 netbooks para estudiantes de 54 establecimientos. En tiempos en los que una tarea escolar puede exigir desde una plataforma educativa hasta una contraseña que nadie recuerda haber creado, contar con una computadora dejó hace rato de ser un lujo futurista. Orrego también adelantó la adquisición de 50.000 equipos a través de la ONU, una cifra suficientemente grande como para imaginar a miles de cargadores comenzando simultáneamente su inevitable destino de desaparecer detrás de algún escritorio.
La jornada cerró con el anuncio de un playón polideportivo cubierto de más de 1.000 metros cuadrados para la escuela Antonio Quaranta, un reclamo histórico de la comunidad educativa. La licitación tendrá apertura de sobres a fines de septiembre. Así, entre viviendas, computadoras y una obra largamente esperada, Jáchal terminó el día con una agenda que dejó bastante más que fotografías protocolares y funcionarios acomodándose para entrar todos en el mismo encuadre.