Vallecito se prepara para recibir a miles de visitantes durante las vacaciones de invierno con una agenda gratuita de actividades culturales, recreativas, educativas y de naturaleza. La propuesta acompaña la renovación integral que atraviesa el paraje Difunta Correa, impulsada por el Gobierno de San Juan a través del Master Plan para Vallecito.
Quienes lleguen al santuario para cumplir promesas o expresar su devoción a Deolinda Correa encontrarán, además de los tradicionales espacios de peregrinación, una programación pensada para toda la familia, con el objetivo de enriquecer la experiencia de quienes visitan uno de los principales destinos turísticos y religiosos de la provincia.
Una agenda para disfrutar en familia
Las actividades comenzarán el jueves 9 de julio a las 15 en la Plaza del Promesante con un Taller de Molinos de Viento, donde niños y adultos podrán confeccionar sus propios molinos utilizando materiales reciclados y llevarse la creación como recuerdo.
El domingo 12 de julio, desde las 12, el mismo espacio será escenario del Taller de Pintura y Reforestación. La propuesta permitirá decorar macetas, conocer especies autóctonas de San Juan y realizar la siembra de plantas con un enfoque orientado al cuidado del ambiente.
Ese mismo día, a las 15.30, se desarrollará una Visita Guiada por la Naturaleza a través del Sendero Los Miradores. El recorrido incluirá información sobre la flora, la fauna, la geología y la historia del lugar, y finalizará con una mateada y un fogón musical para quienes se inscriban previamente.
Búsqueda del tesoro, peñas y juegos
La programación continuará el sábado 18 de julio desde las 10, cuando el Museo de la Fe sea el punto de partida de «Tras los Pasos de Deolinda», una búsqueda del tesoro que recorrerá distintos sectores del paraje hasta llegar al premio final.
En simultáneo, el escenario principal albergará una nueva edición de Peñitas en la Difunta, con la participación de artistas de Vallecito y de distintos departamentos de San Juan, quienes ofrecerán espectáculos de música y danzas tradicionales.
A partir de las 11 horas, la Plaza del Promesante también abrirá el espacio Recreo en la Difunta, destinado a niños y adolescentes con juegos tradicionales, desafíos y propuestas recreativas al aire libre.
El cierre de las vacaciones
La agenda finalizará el sábado 25 de julio, a las 15, con un Taller de Galletas Decoradas con Pastillaje que se realizará en el Hotel Terraza. La actividad será gratuita, contará con inscripción previa y cupos limitados, e incluirá todos los materiales para que los participantes puedan llevarse sus elaboraciones.
Con esta programación, Vallecito amplía su propuesta turística manteniendo a la fe como eje central, al tiempo que incorpora nuevas alternativas culturales, recreativas y gastronómicas para incentivar una mayor permanencia de los visitantes durante el receso invernal y fortalecer el desarrollo del destino.
El paraje Difunta Correa, en Vallecito, ofrecerá durante el receso invernal una agenda gratuita con talleres, caminatas, actividades recreativas y espectáculos para todas las edades. La propuesta forma parte de la renovación impulsada por el Gobierno de San Juan mediante el Master Plan para Vallecito, con el objetivo de fortalecer el turismo, la cultura y la experiencia de los visitantes.
Hay lugares donde uno llega para cumplir una promesa. Y hay otros donde, además, puede terminar decorando galletas, pintando macetas, buscando un tesoro o aprendiendo sobre flora autóctona. Vallecito decidió que la fe puede seguir siendo el motor principal, pero que tampoco viene mal darle una mano con una agenda que tenga más actividades que un grupo familiar organizando el fin de semana largo por WhatsApp.
Durante años, la Difunta Correa fue ese sitio donde el silencio, las botellas de agua y las promesas convivían con un ritual casi inalterable. Ahora el paisaje suma otra postal: chicos construyendo molinos con materiales reciclados, caminatas por senderos naturales, fogones musicales y familias descubriendo que la espiritualidad también puede compartir cartel con un taller de pastillaje sin que el universo entre en conflicto diplomático.
La transformación tiene algo de serie de remodelaciones, pero sin el conductor que derriba paredes gritando «¡mirá este cambio!». En Vallecito las modificaciones aparecen con menos dramatismo y más árboles, senderos y espacios renovados. El Master Plan busca que el visitante encuentre razones para quedarse un rato más. Porque, seamos sinceros, todo destino turístico sueña con que el viajero no haga la clásica visita exprés de «saco una foto, compro un recuerdo y desaparezco antes de que hierva el agua del mate».
La búsqueda del tesoro promete demostrar que todavía existen aventuras donde el premio no depende de abrir cien cofres virtuales ni de derrotar a un dragón generado por computadora. Alcanzará con recorrer el paraje siguiendo las huellas de Deolinda Correa mientras algún adulto intenta convencer a los chicos de que caminar también puede ser entretenimiento y no solamente el castigo oficial cuando se rompe el Wi-Fi.
Entre peñas, talleres, caminatas y actividades ambientales, Vallecito parece decidido a demostrar que el turismo religioso también puede reinventarse sin perder su esencia. La fe continúa ocupando el centro de la escena. Lo demás llega para acompañar. Y, por una vez, la única cola que todos esperan hacer con gusto será la del fogón, donde el humo tiene más posibilidades de anunciar una guitarra que un trámite administrativo.