La Cámara de Diputados de San Juan aprobó este jueves 2 de julio la Ley de Desarrollo Local Minero, una iniciativa impulsada por el Gobierno de Marcelo Orrego para fortalecer la participación de trabajadores y empresas sanjuaninas en la actividad minera.
Tras más de dos horas de debate, el proyecto fue aprobado con 32 votos a favor y 2 en contra. El oficialismo contó con el acompañamiento del bloque justicialista, mientras que los únicos votos negativos correspondieron a los diputados Graciela Seva y Mario Herrero, integrantes del sector del PJ alineado con el giojismo.
Metas para el empleo y los proveedores locales
La nueva legislación establece como objetivo que las empresas mineras alcancen un 80% de contratación de trabajadores sanjuaninos, con prioridad para los habitantes de los departamentos donde se desarrollen los proyectos.
Además, fija que las compañías deberán trabajar para que el 60% del monto anual destinado a compras y contrataciones corresponda a proveedores locales, siempre que existan condiciones de competitividad.
Para cumplir esos objetivos, las operadoras mineras y sus principales contratistas deberán presentar Planes de Desarrollo con metas progresivas y verificables sobre empleo y contratación de proveedores, los cuales deberán actualizarse cada dos años.
Registro, previsibilidad e incentivos
Uno de los ejes centrales de la norma es la creación del Registro de Proveedores Mineros de San Juan (Repromin), una plataforma pública y digital destinada a identificar a las empresas sanjuaninas habilitadas para participar en las contrataciones del sector.
Para integrar el registro, las firmas deberán contar con domicilio operativo en la provincia, tributar en San Juan y acreditar que al menos el 80% de su personal reside en territorio sanjuanino.
La ley también incorpora medidas orientadas a brindar mayor previsibilidad a las pequeñas y medianas empresas. Entre ellas, obliga a las operadoras a publicar con anticipación sus planes de compras, la demanda de bienes y servicios y las futuras licitaciones, con el objetivo de que los proveedores puedan prepararse para competir.
Asimismo, las empresas que cumplan simultáneamente con las metas de empleo local y contratación de proveedores sanjuaninos podrán acceder a un Certificado de Crédito Fiscal transferible, que podrá utilizarse para cancelar impuestos provinciales o transferirse a otras pymes.
Control y sanciones
La normativa establece mecanismos de transparencia en los procesos de contratación, crea un Consejo Consultivo público-privado para acompañar su implementación y deja la fiscalización en manos del Ministerio de Minería.
Además, contempla un régimen de sanciones para quienes incumplan las obligaciones previstas, con multas de hasta 60.000 Unidades Tributarias e incluso la suspensión del registro de proveedores.
Con la sanción de la ley, el Gobierno provincial busca que el crecimiento de la actividad minera tenga un mayor impacto en la generación de empleo, el fortalecimiento de las empresas locales y el desarrollo económico de San Juan.
La Cámara de Diputados de San Juan aprobó este jueves 2 de julio la Ley de Desarrollo Local Minero, impulsada por el Gobierno provincial. La norma busca incrementar la participación de trabajadores y proveedores sanjuaninos en la actividad minera, establece metas de contratación local, crea un registro de proveedores y dispone mecanismos de control, incentivos y sanciones para su cumplimiento.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Ochenta por ciento de empleo sanjuanino y 60% de compras locales. La minería recibió una hoja de ruta con números concretos y una meta que promete que la riqueza no pase por la provincia como colectivo de larga distancia.
Durante años se habló de «derrame» con la misma fe con la que se espera que una fila del banco avance rápido. Ahora la apuesta es ponerle porcentajes, registros y controles a una promesa que siempre sonó mejor en los discursos que en los balances.
La ley obliga a las operadoras a presentar planes verificables, actualizar objetivos cada dos años y anticipar sus compras para que las empresas locales puedan prepararse. También crea un registro que fija reglas claras para quienes quieran competir en el sector y suma incentivos fiscales para quienes cumplan las metas establecidas. Porque parece que, además de extraer minerales, ahora habrá que extraer planillas de cumplimiento.
El debate duró más de dos horas y terminó con una mayoría amplia. En una provincia donde la minería ocupa buena parte de la conversación económica, la discusión dejó de ser si la actividad genera oportunidades y pasó a ser cuántas de esas oportunidades quedan efectivamente en San Juan. El desafío empieza cuando los porcentajes abandonan el papel y conocen la realidad. Ahí suele arrancar la verdadera auditoría.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Cámara de Diputados de San Juan aprobó este jueves 2 de julio la Ley de Desarrollo Local Minero, una iniciativa impulsada por el Gobierno de Marcelo Orrego para fortalecer la participación de trabajadores y empresas sanjuaninas en la actividad minera.
Tras más de dos horas de debate, el proyecto fue aprobado con 32 votos a favor y 2 en contra. El oficialismo contó con el acompañamiento del bloque justicialista, mientras que los únicos votos negativos correspondieron a los diputados Graciela Seva y Mario Herrero, integrantes del sector del PJ alineado con el giojismo.
Metas para el empleo y los proveedores locales
La nueva legislación establece como objetivo que las empresas mineras alcancen un 80% de contratación de trabajadores sanjuaninos, con prioridad para los habitantes de los departamentos donde se desarrollen los proyectos.
Además, fija que las compañías deberán trabajar para que el 60% del monto anual destinado a compras y contrataciones corresponda a proveedores locales, siempre que existan condiciones de competitividad.
Para cumplir esos objetivos, las operadoras mineras y sus principales contratistas deberán presentar Planes de Desarrollo con metas progresivas y verificables sobre empleo y contratación de proveedores, los cuales deberán actualizarse cada dos años.
Registro, previsibilidad e incentivos
Uno de los ejes centrales de la norma es la creación del Registro de Proveedores Mineros de San Juan (Repromin), una plataforma pública y digital destinada a identificar a las empresas sanjuaninas habilitadas para participar en las contrataciones del sector.
Para integrar el registro, las firmas deberán contar con domicilio operativo en la provincia, tributar en San Juan y acreditar que al menos el 80% de su personal reside en territorio sanjuanino.
La ley también incorpora medidas orientadas a brindar mayor previsibilidad a las pequeñas y medianas empresas. Entre ellas, obliga a las operadoras a publicar con anticipación sus planes de compras, la demanda de bienes y servicios y las futuras licitaciones, con el objetivo de que los proveedores puedan prepararse para competir.
Asimismo, las empresas que cumplan simultáneamente con las metas de empleo local y contratación de proveedores sanjuaninos podrán acceder a un Certificado de Crédito Fiscal transferible, que podrá utilizarse para cancelar impuestos provinciales o transferirse a otras pymes.
Control y sanciones
La normativa establece mecanismos de transparencia en los procesos de contratación, crea un Consejo Consultivo público-privado para acompañar su implementación y deja la fiscalización en manos del Ministerio de Minería.
Además, contempla un régimen de sanciones para quienes incumplan las obligaciones previstas, con multas de hasta 60.000 Unidades Tributarias e incluso la suspensión del registro de proveedores.
Con la sanción de la ley, el Gobierno provincial busca que el crecimiento de la actividad minera tenga un mayor impacto en la generación de empleo, el fortalecimiento de las empresas locales y el desarrollo económico de San Juan.
La Cámara de Diputados de San Juan aprobó este jueves 2 de julio la Ley de Desarrollo Local Minero, impulsada por el Gobierno provincial. La norma busca incrementar la participación de trabajadores y proveedores sanjuaninos en la actividad minera, establece metas de contratación local, crea un registro de proveedores y dispone mecanismos de control, incentivos y sanciones para su cumplimiento.
Ochenta por ciento de empleo sanjuanino y 60% de compras locales. La minería recibió una hoja de ruta con números concretos y una meta que promete que la riqueza no pase por la provincia como colectivo de larga distancia.
Durante años se habló de «derrame» con la misma fe con la que se espera que una fila del banco avance rápido. Ahora la apuesta es ponerle porcentajes, registros y controles a una promesa que siempre sonó mejor en los discursos que en los balances.
La ley obliga a las operadoras a presentar planes verificables, actualizar objetivos cada dos años y anticipar sus compras para que las empresas locales puedan prepararse. También crea un registro que fija reglas claras para quienes quieran competir en el sector y suma incentivos fiscales para quienes cumplan las metas establecidas. Porque parece que, además de extraer minerales, ahora habrá que extraer planillas de cumplimiento.
El debate duró más de dos horas y terminó con una mayoría amplia. En una provincia donde la minería ocupa buena parte de la conversación económica, la discusión dejó de ser si la actividad genera oportunidades y pasó a ser cuántas de esas oportunidades quedan efectivamente en San Juan. El desafío empieza cuando los porcentajes abandonan el papel y conocen la realidad. Ahí suele arrancar la verdadera auditoría.