Murió José Antonio Martinazzo, una de las grandes figuras del hockey sobre patines de San Juan y campeón del mundo con la Selección Argentina.
El exjugador y entrenador atravesaba desde hacía tiempo una dura enfermedad y su fallecimiento generó profundo pesar dentro del ambiente deportivo provincial.
Martinazzo perteneció a una familia estrechamente vinculada con la historia del hockey sanjuanino. Hermano de Daniel Martinazzo, otra de las máximas figuras de la disciplina, construyó una extensa trayectoria propia que incluyó títulos internacionales, una prolongada etapa como profesional en Europa y posteriormente una carrera como entrenador.
En marzo había fallecido además su hermano Carlos, otro golpe para la familia Martinazzo.
Campeón del mundo con Argentina en 1984
Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó en 1984, en Novara, Italia, cuando integró la Selección Argentina que conquistó el segundo campeonato mundial de su historia.
Martinazzo formó parte de un plantel que reunió a varios de los principales nombres del hockey argentino de aquella época.
Entre sus compañeros estuvieron su hermano Daniel, Mario Agüero, Pablo Cairo, Carlos Rubio y Ángel Maldonado. El equipo estuvo dirigido por Miguel Gómez.
La conquista de Novara convirtió a aquella generación en una referencia histórica para el hockey nacional y dejó a José Martinazzo asociado para siempre con uno de los grandes éxitos deportivos de Argentina.
Quince años como profesional en Europa
Su carrera no se limitó a la Selección Argentina.
Siendo joven decidió instalarse en Europa y desarrolló durante 15 años una trayectoria como jugador profesional en algunas de las principales ligas del hockey sobre patines.
Entre los equipos en los que actuó se encuentran HC Castiglione y HC Monza, ambos de Italia.
Esa experiencia internacional le permitió permanecer durante años en el alto nivel competitivo y posteriormente trasladar esos conocimientos a su etapa como entrenador.
De jugador a entrenador de la Selección
Después de retirarse como jugador, Martinazzo continuó vinculado con el hockey y llegó a conducir a la Selección Argentina absoluta.
Uno de los momentos más recordados de esa etapa fue el Mundial de San Juan 2011, disputado en el estadio Aldo Cantoni.
Argentina alcanzó la final de aquella competencia ante un estadio acompañado masivamente por el público sanjuanino.
Martinazzo también dedicó parte de su carrera a la formación de nuevos jugadores.
Durante años trabajó como coordinador técnico y entrenador de seleccionados juveniles argentinos, acompañando el desarrollo de deportistas que comenzaban su recorrido hacia el alto rendimiento.
Su actividad comercial en San Juan
La vida de José Martinazzo también estuvo ligada durante décadas al comercio provincial, particularmente al rubro de la indumentaria y los artículos deportivos.
Junto a su hermano Daniel formó parte de Martinazzo Deportes, un nombre reconocido dentro del comercio sanjuanino.
Posteriormente estuvo al frente de Mart Sports, empresa que llegó a contar con distintos locales en la provincia hasta su cierre definitivo en 2020.
Su trayectoria combinó así el deporte profesional, la conducción técnica, la formación de jóvenes y una prolongada actividad comercial vinculada al mismo universo que había marcado su vida.
Con su muerte, San Juan despide a uno de los integrantes de una generación histórica del hockey argentino, campeón mundial en 1984 y protagonista durante décadas dentro y fuera de las pistas.
Murió José Antonio Martinazzo, histórico referente del hockey sobre patines de San Juan y campeón mundial con la Selección Argentina en 1984. El exjugador, entrenador y formador atravesaba una dura enfermedad. Desarrolló una extensa carrera en Europa, dirigió al seleccionado nacional y también dejó su huella en la actividad comercial sanjuanina vinculada al deporte.
San Juan despide a un campeón del mundo. José Antonio Martinazzo murió después de atravesar una dura enfermedad y dejó atrás una trayectoria que pasó por las pistas de la provincia, Europa y la Selección Argentina. Su apellido ya estaba escrito en la historia del hockey; él se encargó de agregarle capítulos propios.
La consagración más grande llegó en 1984, en Novara, Italia, cuando Argentina conquistó el segundo título mundial de su historia. Martinazzo integró aquel plantel junto a figuras como Daniel Martinazzo, Mario Agüero, Pablo Cairo, Carlos Rubio y Ángel Maldonado. No era precisamente un equipo armado para participar: era una colección de nombres que después terminarían decorando la memoria deportiva de varias generaciones.
Su carrera continuó durante 15 años en Europa, con pasos por clubes como HC Castiglione y HC Monza. Después cambió los patines por el banco de suplentes y llegó a conducir a la Selección Argentina absoluta, además de trabajar con juveniles y nuevas camadas de jugadores.
En San Juan también fue reconocido fuera de la pista. Junto a su hermano Daniel estuvo vinculado a Martinazzo Deportes y posteriormente encabezó Mart Sports, una firma que tuvo distintos locales en la provincia hasta 2020. El deporte terminó atravesando casi todos los rincones de su vida.
En marzo había muerto su hermano Carlos, otro golpe para una familia profundamente ligada a la historia deportiva sanjuanina. Ahora, la noticia de la muerte de José vuelve a enlutar a un ambiente que aprendió a pronunciar el apellido Martinazzo como sinónimo de hockey.
Los títulos quedan en las vitrinas. Los nombres grandes, bastante más tiempo.