El gobernador Marcelo Orrego participó de un simulacro de sismo y destacó la importancia de este tipo de ejercicios para fortalecer la capacidad de respuesta frente a emergencias. Durante la actividad, remarcó el trabajo coordinado del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y sostuvo que la preparación permanente es una responsabilidad del Estado para enfrentar eventuales catástrofes naturales.
«Es una verdadera oportunidad estar presentes en este tipo de simulacros porque nos permiten dar una respuesta clara de que debemos estar preparados para las catástrofes naturales», expresó el mandatario.
Además, explicó que en el COE trabajan de manera conjunta fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, Defensa Civil, equipos de salud y otros organismos especializados. «Lo más importante es que todos hablemos el mismo idioma cuando llegue el momento de actuar. Ojalá nunca ocurra una emergencia de esa magnitud, pero gobernar también es estar preparados aunque nada suceda», afirmó.
Capacitación permanente frente al riesgo sísmico
Orrego recordó que San Juan cuenta con una extensa experiencia en materia sísmica y señaló que ese aprendizaje acumulado obliga a mantener el entrenamiento constante. «Los sanjuaninos nunca debemos dejar de capacitarnos. Tenemos que entrenarnos de manera permanente y seguir planificando obras e infraestructura preparada para este tipo de situaciones», sostuvo.
La experiencia provincial, a disposición
Durante el contacto con la prensa también fue consultado por la situación de Venezuela y explicó que la provincia puso su experiencia a disposición de las autoridades nacionales. «Nos comunicamos con Cancillería para ofrecer toda la experiencia que tiene San Juan en materia de emergencias. Ahora queda en manos del Gobierno nacional disponer de esa colaboración si fuera necesaria», indicó.
Asimismo, destacó que durante cinco jornadas trabajarán equipos interdisciplinarios para perfeccionar los protocolos de actuación. «Cada organismo aporta su conocimiento, pero el objetivo principal es que, cuando haya que intervenir, la respuesta sea coordinada, concreta y eficaz», remarcó.
<p>El gobernador Marcelo Orrego participó de un simulacro de sismo y destacó la importancia de fortalecer la preparación ante emergencias mediante entrenamientos periódicos y el trabajo coordinado de los organismos que integran el Centro de Operaciones de Emergencias. Además, afirmó que San Juan puso su experiencia en gestión de crisis a disposición del Gobierno nacional.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un terremoto no manda mensaje antes de llegar. Por eso el Gobierno volvió a poner a prueba el engranaje que debería responder cuando el suelo decida recordar que San Juan vive sobre una de las zonas sísmicas más activas del país.
Los simulacros tienen algo de ensayo general para una obra que nadie quiere estrenar. Parecen una coreografía donde cada organismo sabe cuándo entrar en escena, salvo que acá el libreto no admite improvisaciones. Es como practicar una evacuación en un edificio: el día que hay humo ya no hay tiempo para discutir quién tenía la llave.
La coordinación entre fuerzas de seguridad, Defensa Civil, equipos sanitarios y organismos especializados suena menos épica que inaugurar una obra, pero suele volverse bastante más importante cuando las paredes empiezan a moverse. Ahí desaparecen los discursos largos y quedan los procedimientos. El objetivo no es lucirse; es que nadie tenga que preguntar qué hacer mientras todo alrededor tiembla.
San Juan carga con una memoria sísmica que no necesita campañas publicitarias para mantenerse vigente. La experiencia acumulada funciona como ese vecino que siempre recuerda dónde estaban las salidas antes de que cambiaran el cartel. Puede parecer repetitivo entrenar una y otra vez, hasta que un temblor convierte la repetición en la diferencia entre el orden y el caos.
También apareció Venezuela en la conversación y la provincia ofreció compartir su experiencia en gestión de emergencias con la Nación. Porque el conocimiento, a diferencia de los sismos, conviene que viaje cuando alguien lo necesita.
Prepararse para que no pase nada siempre parece un gasto hasta el día en que deja de parecerlo. La naturaleza nunca confirmó asistencia.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El gobernador Marcelo Orrego participó de un simulacro de sismo y destacó la importancia de este tipo de ejercicios para fortalecer la capacidad de respuesta frente a emergencias. Durante la actividad, remarcó el trabajo coordinado del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y sostuvo que la preparación permanente es una responsabilidad del Estado para enfrentar eventuales catástrofes naturales.
«Es una verdadera oportunidad estar presentes en este tipo de simulacros porque nos permiten dar una respuesta clara de que debemos estar preparados para las catástrofes naturales», expresó el mandatario.
Además, explicó que en el COE trabajan de manera conjunta fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, Defensa Civil, equipos de salud y otros organismos especializados. «Lo más importante es que todos hablemos el mismo idioma cuando llegue el momento de actuar. Ojalá nunca ocurra una emergencia de esa magnitud, pero gobernar también es estar preparados aunque nada suceda», afirmó.
Capacitación permanente frente al riesgo sísmico
Orrego recordó que San Juan cuenta con una extensa experiencia en materia sísmica y señaló que ese aprendizaje acumulado obliga a mantener el entrenamiento constante. «Los sanjuaninos nunca debemos dejar de capacitarnos. Tenemos que entrenarnos de manera permanente y seguir planificando obras e infraestructura preparada para este tipo de situaciones», sostuvo.
La experiencia provincial, a disposición
Durante el contacto con la prensa también fue consultado por la situación de Venezuela y explicó que la provincia puso su experiencia a disposición de las autoridades nacionales. «Nos comunicamos con Cancillería para ofrecer toda la experiencia que tiene San Juan en materia de emergencias. Ahora queda en manos del Gobierno nacional disponer de esa colaboración si fuera necesaria», indicó.
Asimismo, destacó que durante cinco jornadas trabajarán equipos interdisciplinarios para perfeccionar los protocolos de actuación. «Cada organismo aporta su conocimiento, pero el objetivo principal es que, cuando haya que intervenir, la respuesta sea coordinada, concreta y eficaz», remarcó.
Un terremoto no manda mensaje antes de llegar. Por eso el Gobierno volvió a poner a prueba el engranaje que debería responder cuando el suelo decida recordar que San Juan vive sobre una de las zonas sísmicas más activas del país.
Los simulacros tienen algo de ensayo general para una obra que nadie quiere estrenar. Parecen una coreografía donde cada organismo sabe cuándo entrar en escena, salvo que acá el libreto no admite improvisaciones. Es como practicar una evacuación en un edificio: el día que hay humo ya no hay tiempo para discutir quién tenía la llave.
La coordinación entre fuerzas de seguridad, Defensa Civil, equipos sanitarios y organismos especializados suena menos épica que inaugurar una obra, pero suele volverse bastante más importante cuando las paredes empiezan a moverse. Ahí desaparecen los discursos largos y quedan los procedimientos. El objetivo no es lucirse; es que nadie tenga que preguntar qué hacer mientras todo alrededor tiembla.
San Juan carga con una memoria sísmica que no necesita campañas publicitarias para mantenerse vigente. La experiencia acumulada funciona como ese vecino que siempre recuerda dónde estaban las salidas antes de que cambiaran el cartel. Puede parecer repetitivo entrenar una y otra vez, hasta que un temblor convierte la repetición en la diferencia entre el orden y el caos.
También apareció Venezuela en la conversación y la provincia ofreció compartir su experiencia en gestión de emergencias con la Nación. Porque el conocimiento, a diferencia de los sismos, conviene que viaje cuando alguien lo necesita.
Prepararse para que no pase nada siempre parece un gasto hasta el día en que deja de parecerlo. La naturaleza nunca confirmó asistencia.