El Paso Internacional de Agua Negra quedó oficialmente cerrado este martes 9 de junio a las 18 horas, dando por finalizada la temporada 2025-2026. La medida fue informada por el Ministerio de Gobierno de San Juan a partir de lo comunicado por la Coordinación del Centro de Frontera Agua Negra, dependiente de la Dirección Nacional de Asuntos Técnicos de Frontera del Ministerio del Interior de la Nación.

La decisión respondió al ingreso de un frente frío que genera intensas nevadas en la zona de alta montaña, una situación que impide garantizar condiciones seguras para la circulación de vehículos y usuarios. Si bien el cierre estaba previsto para el próximo 14 de junio, las autoridades argentinas y chilenas resolvieron adelantar la medida por razones de seguridad y prevención.

El corredor internacional constituye una de las principales vías de conexión entre la provincia de San Juan y la Región de Coquimbo, en Chile, especialmente durante la temporada estival, cuando es utilizado por miles de turistas y transportistas.

Desde el Gobierno provincial indicaron que la reapertura será informada oportunamente cuando las condiciones climáticas permitan restablecer la transitabilidad de manera segura.

Una temporada con récord de habilitación

Más allá del cierre anticipado respecto de la fecha prevista, la temporada 2025-2026 concluyó con indicadores considerados positivos por las autoridades. El paso registró 72.315 personas y 21.975 vehículos durante el período de funcionamiento, consolidándose nuevamente como una de las conexiones más relevantes entre San Juan y Chile.

Claudia Sarmiento, titular de Relaciones Institucionales de San Juan, destacó la importancia de esos números teniendo en cuenta las características geográficas del corredor. «Es un número importante, teniendo en cuenta que es el paso más alto del país. Por eso nos genera orgullo este resultado, porque es un gran desafío mantenerlo en buenas condiciones y transitable», afirmó.

Uno de los aspectos más destacados fue el récord de tiempo de habilitación. Mientras que en la temporada anterior el cierre se produjo el 23 de mayo, este año la circulación permaneció abierta hasta el 9 de junio. Según explicó la funcionaria, el resultado fue consecuencia del trabajo coordinado entre organismos provinciales y nacionales.

«Todos los funcionarios que estamos vinculados de algún modo a Agua Negra trabajamos para que el paso esté en mejores condiciones y sea lo más ágil posible», señaló.

Menor movimiento de viajeros

A pesar de la extensión de la temporada, la cantidad de usuarios fue inferior a la registrada durante el período anterior. Desde la Provincia atribuyeron esta disminución principalmente a factores económicos y a cambios en las condiciones que históricamente impulsaban el turismo hacia Chile.

«Entendemos que es por varios factores, principalmente por la conveniencia de las personas que van con destino turístico a Chile y por el cambio del dólar, que no era tan conveniente este año como en otros momentos. Consideramos que ese es el factor fundamental por el cual ha habido un porcentaje en baja respecto del año anterior», explicó Sarmiento.

Del total de cruces registrados, 33.718 correspondieron a ingresos al país y 38.448 a egresos. La diferencia, según detalló la funcionaria, puede explicarse porque algunos viajeros realizan el trayecto de ida por Agua Negra y regresan por otros pasos internacionales, entre ellos Cristo Redentor, en Mendoza.

Menos espera en los controles fronterizos

Otro de los puntos valorados por las autoridades fue la reducción de los tiempos de demora en los complejos fronterizos. Durante la temporada se realizaron mejoras en infraestructura eléctrica y conectividad, además de reforzarse la atención mediante la incorporación de más personal de organismos nacionales.

«Estamos conformes con el resultado respecto de la espera y cómo se ha bajado considerablemente la cantidad de horas que la gente esperaba en el complejo», sostuvo Sarmiento.

Los trabajos incluyeron intervenciones en los sistemas eléctricos y de comunicaciones con el objetivo de minimizar interrupciones de energía e internet, factores que históricamente afectaban el funcionamiento de los controles migratorios y aduaneros.

Como resultado, en los días de mayor demanda las demoras rondaron las tres horas. «La espera en San Juan ha sido de aproximadamente tres horas y la verdad es que consideramos que es algo prudencial. La gente también lo ha tomado de ese modo», afirmó.

La reducción adquiere relevancia si se considera que en temporadas anteriores las esperas superaban las cuatro horas durante los períodos de máxima circulación y que, en otros pasos fronterizos del país, las demoras pueden alcanzar incluso las doce horas.