La localidad de Mogna, en el departamento Jáchal, fue sede de una reunión entre autoridades provinciales, el municipio y representantes de Barrick para avanzar en una serie de acciones destinadas a mejorar el sistema de riego de la zona. Del encuentro participaron el director del Departamento de Hidráulica, José María Ginestar, el intendente Matías Espejo y referentes de la empresa minera.
500 horas de maquinaria para la limpieza de canales
Uno de los principales acuerdos alcanzados contempla la ejecución de un plan de limpieza de los canales internos de Mogna. A través de un convenio con Barrick – Mina Veladero, se destinaron 500 horas de maquinaria para realizar las tareas de monda, trabajos que ya comenzaron y que se complementan con maquinaria agrícola aportada por el municipio para asistir a los pequeños productores.
Ginestar destacó que estas intervenciones permitirán mejorar la distribución del agua y garantizar que el recurso llegue con mayor eficiencia a las parcelas productivas.
Una toma definitiva para dejar atrás las soluciones temporales
Durante la reunión también se avanzó sobre el proyecto considerado prioritario para la localidad: la construcción de una toma definitiva de agua sobre el río. Según explicó el titular de Hidráulica, una empresa de ingeniería vinculada a la minera propuso elaborar el proyecto ejecutivo como parte de su programa de responsabilidad social empresaria.
«Básicamente tendríamos el proyecto para empezar a trabajar de forma seria y definitiva en esa toma», afirmó el funcionario, quien además señaló que se trata de una obra técnicamente realizable y sin mayores inconvenientes desde el punto de vista de la ingeniería.
La futura infraestructura permitirá reducir la dependencia de soluciones provisorias que suelen verse afectadas por las crecidas del río. Mientras se concreta la obra, se implementará una medida preventiva consistente en mantener materiales disponibles cerca de la toma actual para poder restituir rápidamente el cauce cuando se produzcan eventos climáticos.
Reparaciones y financiamiento para fortalecer el sistema
Durante la recorrida por Mogna, el Departamento de Hidráulica identificó la necesidad de realizar reparaciones en el sistema de compartos, especialmente en las compuertas desarenadoras, obras que el funcionario comparó con las existentes en Caucete por su importancia para el funcionamiento del sistema de riego.
Para financiar estos trabajos, el organismo elabora los presupuestos necesarios con el objetivo de gestionar recursos a través del fideicomiso minero. «Son obras muy importantes para el sistema; estamos armando un proyectito para cotizar eso», indicó Ginestar.
El director de Hidráulica también remarcó el potencial productivo de Mogna, al señalar que la localidad cuenta con un importante caudal de agua y que, con inversiones en infraestructura, podría ampliar significativamente su superficie cultivada.
«Con algunas obras menores y otras no tan menores, realmente se puede sembrar mucho ahí», sostuvo.
La jornada concluyó con el compromiso de la Provincia, el municipio de Jáchal y el sector privado de mantener una agenda de trabajo conjunta para consolidar mejoras en la infraestructura hídrica, optimizar el sistema de canales y fortalecer el desarrollo productivo de la comunidad mediante una planificación de largo plazo.
El Departamento de Hidráulica, el municipio de Jáchal y Barrick acordaron avanzar con tareas para mejorar el sistema de riego de Mogna. El convenio contempla 500 horas de maquinaria para la limpieza de canales, la elaboración del proyecto ejecutivo de una nueva toma de agua sobre el río y obras complementarias destinadas a fortalecer la producción agrícola local.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
500 horas de maquinaria para limpiar canales. A veces una cifra alcanza para resumir años de reclamos que venían acumulando sed, barro y promesas con más capas que un expediente.
En Mogna, el agua no es solamente un recurso: es la diferencia entre sembrar o mirar el campo esperando que la próxima creciente tenga mejor humor. Mientras otros lugares discuten inteligencia artificial, acá el desafío sigue siendo que el río llegue donde tiene que llegar y no decida improvisar el recorrido como un GPS sin señal.
La novedad es que la limpieza de los canales ya comenzó y, además, apareció una posibilidad que hasta hace poco parecía quedar siempre para «la próxima reunión»: avanzar con el proyecto ejecutivo de una toma definitiva sobre el río. Porque reconstruir una captación después de cada creciente es más o menos como arreglar el techo cada vez que llueve y sorprenderse cuando vuelve a gotear.
Mientras esa obra toma forma, la estrategia será dejar materiales preparados cerca de la captación actual para responder más rápido cuando el agua vuelva a cambiar las reglas del juego. Es el equivalente hidráulico a tener el auxilio listo antes de pinchar una cubierta en la Ruta 40: nadie quiere usarlo, pero todos saben que tarde o temprano puede hacer falta.
También aparecieron reparaciones menos vistosas, aunque igual de necesarias, sobre compuertas y sistemas desarenadores. Son esas obras que rara vez cortan cintas o protagonizan discursos, pero sin las cuales el resto del sistema funciona con la misma precisión que una persiana sostenida con alambre.
La apuesta ahora es pasar de correr detrás de cada emergencia a planificar. En un país donde muchas veces las soluciones llegan después del problema, la verdadera novedad terminó siendo intentar adelantarse. Parece poco. En materia de riego, puede cambiar bastante.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La localidad de Mogna, en el departamento Jáchal, fue sede de una reunión entre autoridades provinciales, el municipio y representantes de Barrick para avanzar en una serie de acciones destinadas a mejorar el sistema de riego de la zona. Del encuentro participaron el director del Departamento de Hidráulica, José María Ginestar, el intendente Matías Espejo y referentes de la empresa minera.
500 horas de maquinaria para la limpieza de canales
Uno de los principales acuerdos alcanzados contempla la ejecución de un plan de limpieza de los canales internos de Mogna. A través de un convenio con Barrick – Mina Veladero, se destinaron 500 horas de maquinaria para realizar las tareas de monda, trabajos que ya comenzaron y que se complementan con maquinaria agrícola aportada por el municipio para asistir a los pequeños productores.
Ginestar destacó que estas intervenciones permitirán mejorar la distribución del agua y garantizar que el recurso llegue con mayor eficiencia a las parcelas productivas.
Una toma definitiva para dejar atrás las soluciones temporales
Durante la reunión también se avanzó sobre el proyecto considerado prioritario para la localidad: la construcción de una toma definitiva de agua sobre el río. Según explicó el titular de Hidráulica, una empresa de ingeniería vinculada a la minera propuso elaborar el proyecto ejecutivo como parte de su programa de responsabilidad social empresaria.
«Básicamente tendríamos el proyecto para empezar a trabajar de forma seria y definitiva en esa toma», afirmó el funcionario, quien además señaló que se trata de una obra técnicamente realizable y sin mayores inconvenientes desde el punto de vista de la ingeniería.
La futura infraestructura permitirá reducir la dependencia de soluciones provisorias que suelen verse afectadas por las crecidas del río. Mientras se concreta la obra, se implementará una medida preventiva consistente en mantener materiales disponibles cerca de la toma actual para poder restituir rápidamente el cauce cuando se produzcan eventos climáticos.
Reparaciones y financiamiento para fortalecer el sistema
Durante la recorrida por Mogna, el Departamento de Hidráulica identificó la necesidad de realizar reparaciones en el sistema de compartos, especialmente en las compuertas desarenadoras, obras que el funcionario comparó con las existentes en Caucete por su importancia para el funcionamiento del sistema de riego.
Para financiar estos trabajos, el organismo elabora los presupuestos necesarios con el objetivo de gestionar recursos a través del fideicomiso minero. «Son obras muy importantes para el sistema; estamos armando un proyectito para cotizar eso», indicó Ginestar.
El director de Hidráulica también remarcó el potencial productivo de Mogna, al señalar que la localidad cuenta con un importante caudal de agua y que, con inversiones en infraestructura, podría ampliar significativamente su superficie cultivada.
«Con algunas obras menores y otras no tan menores, realmente se puede sembrar mucho ahí», sostuvo.
La jornada concluyó con el compromiso de la Provincia, el municipio de Jáchal y el sector privado de mantener una agenda de trabajo conjunta para consolidar mejoras en la infraestructura hídrica, optimizar el sistema de canales y fortalecer el desarrollo productivo de la comunidad mediante una planificación de largo plazo.
El Departamento de Hidráulica, el municipio de Jáchal y Barrick acordaron avanzar con tareas para mejorar el sistema de riego de Mogna. El convenio contempla 500 horas de maquinaria para la limpieza de canales, la elaboración del proyecto ejecutivo de una nueva toma de agua sobre el río y obras complementarias destinadas a fortalecer la producción agrícola local.
500 horas de maquinaria para limpiar canales. A veces una cifra alcanza para resumir años de reclamos que venían acumulando sed, barro y promesas con más capas que un expediente.
En Mogna, el agua no es solamente un recurso: es la diferencia entre sembrar o mirar el campo esperando que la próxima creciente tenga mejor humor. Mientras otros lugares discuten inteligencia artificial, acá el desafío sigue siendo que el río llegue donde tiene que llegar y no decida improvisar el recorrido como un GPS sin señal.
La novedad es que la limpieza de los canales ya comenzó y, además, apareció una posibilidad que hasta hace poco parecía quedar siempre para «la próxima reunión»: avanzar con el proyecto ejecutivo de una toma definitiva sobre el río. Porque reconstruir una captación después de cada creciente es más o menos como arreglar el techo cada vez que llueve y sorprenderse cuando vuelve a gotear.
Mientras esa obra toma forma, la estrategia será dejar materiales preparados cerca de la captación actual para responder más rápido cuando el agua vuelva a cambiar las reglas del juego. Es el equivalente hidráulico a tener el auxilio listo antes de pinchar una cubierta en la Ruta 40: nadie quiere usarlo, pero todos saben que tarde o temprano puede hacer falta.
También aparecieron reparaciones menos vistosas, aunque igual de necesarias, sobre compuertas y sistemas desarenadores. Son esas obras que rara vez cortan cintas o protagonizan discursos, pero sin las cuales el resto del sistema funciona con la misma precisión que una persiana sostenida con alambre.
La apuesta ahora es pasar de correr detrás de cada emergencia a planificar. En un país donde muchas veces las soluciones llegan después del problema, la verdadera novedad terminó siendo intentar adelantarse. Parece poco. En materia de riego, puede cambiar bastante.