Blanca Martínez, madre de Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años desaparecido desde los terremotos que afectaron a La Guaira, Venezuela, anunció que dejará de utilizar sus redes sociales de manera temporal debido a las críticas que recibió mientras continúa la búsqueda de su hijo.
Desde el 24 de junio, cuando dos sismos impactaron la región, la mujer había utilizado sus perfiles para compartir fotografías, videos y pedidos de oración con el objetivo de mantener visible la búsqueda del menor. En ese tiempo recibió numerosas muestras de apoyo desde distintos países, aunque también comentarios cuestionando la manera en que enfrenta la situación.
En un mensaje publicado este martes, explicó su decisión: «Leyendo tantas cosas en las redes, he decidido que lo mejor es dejar un tiempo la cuenta. Es doloroso leer gente que opina sobre cómo debería llevar este proceso. O personas que critican que le cantamos el cumpleaños».
El cumpleaños de Lucas y el mensaje de su madre
El lunes, Lucas cumplió 9 años. Sus padres, que permanecen desde hace más de dos semanas en la zona del desastre, llevaron una torta y una vela para recordarlo junto a quienes participan del operativo de búsqueda.
Martínez también aseguró que recibió mensajes de personas que sostienen que su hijo ya habría sido encontrado y que toda la situación sería una puesta en escena. «Definitivamente gente con alma oscura y Dios perdone que se atrevan a tanto», expresó.
En el cierre de su publicación pidió mantener la esperanza. «Por ahora, la gente que sí está esperanzada por el milagro de volver a ver a Lucas, les pedimos oración y fe. Que el enemigo siempre intentará atacar pero que Dios es más fuerte que todo», escribió, además de agradecer el acompañamiento recibido durante los últimos días.
Los avances en el operativo de búsqueda
Entre las novedades más recientes del operativo, el lunes se confirmó la geolocalización del celular de Lucas. Taylor Villarreal, especialista que llegó a La Guaira con equipos de localización, informó que pudo determinar la ubicación del dispositivo y transmitir esos datos a los rescatistas.
«Hicimos una prueba de pulsamiento del microchip del teléfono. Sacamos una altura sobre nivel exacto y dimos indicaciones a los rescatistas. El teléfono está apagado, pero se puede localizar igual», explicó.
Además, durante la madrugada del domingo se realizaron pruebas acústicas utilizando la voz de la madre del niño para intentar detectar movimientos, golpes o posibles signos vitales debajo de los escombros.
Blanca Martínez relató que, aunque no obtuvieron una respuesta concluyente, el procedimiento se realizó en un horario de máximo silencio para mejorar la precisión de los equipos. «Escuchamos un par de cosas, pero puede ser que se está cayendo todo, propio del edificio», señaló.
A pesar del paso de los días, la madre mantiene la esperanza de encontrar con vida a su hijo. «Tengo mucha fe, anoche conseguimos sacar una tortuguita. Sigue saliendo vida, hay aire ahí», afirmó.
Blanca Martínez, madre de Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años desaparecido tras los terremotos en Venezuela, anunció que se alejará temporalmente de las redes sociales por las críticas que recibe mientras continúa la búsqueda. En paralelo, los equipos de rescate avanzan con nuevas tareas apoyadas en la geolocalización del celular del menor y pruebas de detección bajo los escombros.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hay personas que enfrentan una tragedia. Y hay otras que encuentran tiempo para explicarles por internet cómo deberían sufrirla. En 2026, las redes sociales lograron convertir el duelo en un deporte donde nunca falta un entrenador desde el sillón de su casa.
Mientras rescatistas buscan señales de vida entre toneladas de concreto, en otro rincón aparecen especialistas en cumpleaños ajenos, expertos en emociones prestadas y detectives convencidos de que todo es una puesta en escena. El algoritmo nunca pierde la oportunidad de mezclar esperanza con ruido.
Blanca Martínez decidió bajarse por un tiempo de ese escenario. Durante más de dos semanas utilizó sus redes para compartir fotos de Lucas, pedir oraciones y mantener viva la búsqueda del niño desaparecido tras los terremotos que golpearon La Guaira. La cuenta que había nacido para pedir ayuda terminó convirtiéndose también en un espacio donde algunos eligieron cuestionar cada decisión de una madre que todavía espera noticias de su hijo.
Las críticas alcanzaron incluso el cumpleaños número nueve de Lucas. Sus padres llevaron una torta y una vela hasta la zona del desastre para recordarlo junto a quienes colaboran con el operativo. Para algunos usuarios eso fue motivo suficiente para opinar sobre cómo se atraviesa una tragedia. Internet sigue convencido de que siempre tiene un manual para la vida de los demás.
Mientras tanto, la búsqueda continúa lejos del ruido digital. Especialistas lograron geolocalizar el celular del niño y aportaron esa información a los equipos de rescate. También se realizaron pruebas acústicas para detectar movimientos o signos vitales bajo los escombros. Cada avance alimenta una esperanza que todavía resiste, aunque sea mucho más silenciosa que cualquier comentario publicado desde una pantalla.
Las redes pueden amplificar la solidaridad. También descubrieron que la opinión viaja mucho más rápido que la empatía.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Blanca Martínez, madre de Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años desaparecido desde los terremotos que afectaron a La Guaira, Venezuela, anunció que dejará de utilizar sus redes sociales de manera temporal debido a las críticas que recibió mientras continúa la búsqueda de su hijo.
Desde el 24 de junio, cuando dos sismos impactaron la región, la mujer había utilizado sus perfiles para compartir fotografías, videos y pedidos de oración con el objetivo de mantener visible la búsqueda del menor. En ese tiempo recibió numerosas muestras de apoyo desde distintos países, aunque también comentarios cuestionando la manera en que enfrenta la situación.
En un mensaje publicado este martes, explicó su decisión: «Leyendo tantas cosas en las redes, he decidido que lo mejor es dejar un tiempo la cuenta. Es doloroso leer gente que opina sobre cómo debería llevar este proceso. O personas que critican que le cantamos el cumpleaños».
El cumpleaños de Lucas y el mensaje de su madre
El lunes, Lucas cumplió 9 años. Sus padres, que permanecen desde hace más de dos semanas en la zona del desastre, llevaron una torta y una vela para recordarlo junto a quienes participan del operativo de búsqueda.
Martínez también aseguró que recibió mensajes de personas que sostienen que su hijo ya habría sido encontrado y que toda la situación sería una puesta en escena. «Definitivamente gente con alma oscura y Dios perdone que se atrevan a tanto», expresó.
En el cierre de su publicación pidió mantener la esperanza. «Por ahora, la gente que sí está esperanzada por el milagro de volver a ver a Lucas, les pedimos oración y fe. Que el enemigo siempre intentará atacar pero que Dios es más fuerte que todo», escribió, además de agradecer el acompañamiento recibido durante los últimos días.
Los avances en el operativo de búsqueda
Entre las novedades más recientes del operativo, el lunes se confirmó la geolocalización del celular de Lucas. Taylor Villarreal, especialista que llegó a La Guaira con equipos de localización, informó que pudo determinar la ubicación del dispositivo y transmitir esos datos a los rescatistas.
«Hicimos una prueba de pulsamiento del microchip del teléfono. Sacamos una altura sobre nivel exacto y dimos indicaciones a los rescatistas. El teléfono está apagado, pero se puede localizar igual», explicó.
Además, durante la madrugada del domingo se realizaron pruebas acústicas utilizando la voz de la madre del niño para intentar detectar movimientos, golpes o posibles signos vitales debajo de los escombros.
Blanca Martínez relató que, aunque no obtuvieron una respuesta concluyente, el procedimiento se realizó en un horario de máximo silencio para mejorar la precisión de los equipos. «Escuchamos un par de cosas, pero puede ser que se está cayendo todo, propio del edificio», señaló.
A pesar del paso de los días, la madre mantiene la esperanza de encontrar con vida a su hijo. «Tengo mucha fe, anoche conseguimos sacar una tortuguita. Sigue saliendo vida, hay aire ahí», afirmó.
Blanca Martínez, madre de Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años desaparecido tras los terremotos en Venezuela, anunció que se alejará temporalmente de las redes sociales por las críticas que recibe mientras continúa la búsqueda. En paralelo, los equipos de rescate avanzan con nuevas tareas apoyadas en la geolocalización del celular del menor y pruebas de detección bajo los escombros.
Hay personas que enfrentan una tragedia. Y hay otras que encuentran tiempo para explicarles por internet cómo deberían sufrirla. En 2026, las redes sociales lograron convertir el duelo en un deporte donde nunca falta un entrenador desde el sillón de su casa.
Mientras rescatistas buscan señales de vida entre toneladas de concreto, en otro rincón aparecen especialistas en cumpleaños ajenos, expertos en emociones prestadas y detectives convencidos de que todo es una puesta en escena. El algoritmo nunca pierde la oportunidad de mezclar esperanza con ruido.
Blanca Martínez decidió bajarse por un tiempo de ese escenario. Durante más de dos semanas utilizó sus redes para compartir fotos de Lucas, pedir oraciones y mantener viva la búsqueda del niño desaparecido tras los terremotos que golpearon La Guaira. La cuenta que había nacido para pedir ayuda terminó convirtiéndose también en un espacio donde algunos eligieron cuestionar cada decisión de una madre que todavía espera noticias de su hijo.
Las críticas alcanzaron incluso el cumpleaños número nueve de Lucas. Sus padres llevaron una torta y una vela hasta la zona del desastre para recordarlo junto a quienes colaboran con el operativo. Para algunos usuarios eso fue motivo suficiente para opinar sobre cómo se atraviesa una tragedia. Internet sigue convencido de que siempre tiene un manual para la vida de los demás.
Mientras tanto, la búsqueda continúa lejos del ruido digital. Especialistas lograron geolocalizar el celular del niño y aportaron esa información a los equipos de rescate. También se realizaron pruebas acústicas para detectar movimientos o signos vitales bajo los escombros. Cada avance alimenta una esperanza que todavía resiste, aunque sea mucho más silenciosa que cualquier comentario publicado desde una pantalla.
Las redes pueden amplificar la solidaridad. También descubrieron que la opinión viaja mucho más rápido que la empatía.