Educación rural en San Juan: el plan para que más jóvenes terminen la secundaria

Redacción Cuyo News
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A casi un año de la inauguración del ciclo orientado rural-pluriaño en la Escuela de Mogna, en Jáchal, San Juan avanza en una transformación de su sistema educativo para ampliar el acceso al nivel secundario en las zonas alejadas. La ministra de Educación, Silvia Fuentes, explicó que la iniciativa busca evitar el desarraigo de los jóvenes rurales, permitiéndoles finalizar sus estudios sin abandonar sus comunidades.

La funcionaria señaló que la medida forma parte del cumplimiento de la Ley de Educación Nacional, que contempla la modalidad rural desde 2006, aunque en la provincia no había sido integrada de manera formal al sistema educativo y durante años funcionó únicamente mediante programas de alcance limitado.

Una propuesta adaptada a cada territorio

Fuentes destacó que el desarrollo del programa requiere adaptar la propuesta pedagógica a las características de cada comunidad. Actualmente, la implementación avanza en departamentos como 25 de Mayo y Angaco, con el objetivo de extender el modelo a las 52 escuelas que todavía tienen pendiente la terminalidad del nivel secundario.

La ministra afirmó que «llevar justicia educativa» significa garantizar que la ruralidad no represente un obstáculo para acceder a la educación, sino un derecho plenamente asegurado para todos los estudiantes.

Cómo funciona el sistema pluriaño

El modelo del ciclo orientado rural-pluriaño modifica la organización tradicional de la escuela secundaria. Según explicó Fuentes, un mismo docente trabaja simultáneamente con estudiantes de distintos años, mediante una planificación diferenciada que responde a los contenidos de cada curso.

A diferencia del sistema de itinerancia, en el que los docentes concurren solo determinados días, el pluriaño garantiza la presencialidad diaria tanto de profesores como de alumnos, fortaleciendo la continuidad pedagógica.

La reorganización también responde a la realidad de escuelas con baja matrícula. En 25 de Mayo, por ejemplo, se reestructuraron cuatro establecimientos que contaban con ciclos básicos graduados, pero que en el ciclo orientado tenían apenas uno o dos estudiantes por curso.

«No es beneficioso para el estudiante ni para los recursos del Estado tener un profesor para un solo alumno», sostuvo la ministra. En ese marco, se decidió reorganizar el funcionamiento de escuelas como Mar Argentino y Comodoro Rivadavia, manteniendo anexos en aquellos lugares donde las distancias lo hacen necesario.

Una deuda histórica que busca saldarse

Fuentes explicó que el diseño del programa fue elaborado por un equipo técnico especializado con el propósito de formalizar una modalidad educativa prevista por ley desde 2006, pero que recién comenzó a incorporarse plenamente al sistema provincial en 2025.

Durante años, la provincia sostuvo la educación secundaria rural mediante el programa nacional Promer, aunque sin desarrollar una estructura propia que garantizara la continuidad y finalización de los estudios.

«La escuela rural siempre golpeó las puertas del sistema educativo», expresó la titular de la cartera educativa. Recordó además que el 40% de las escuelas primarias de San Juan son rurales, mientras que la secundaria fue concebida originalmente para contextos urbanos, situación que generó dificultades tras la ampliación de la obligatoriedad escolar.

La expansión del modelo se desarrolla a partir de un relevamiento territorial. En Mogna, el ciclo orientado ofrece una orientación en Turismo, vinculada a las características de la zona. En Angaco, el proceso ya alcanza tres establecimientos, donde también se implementará el sistema pluriaño con especialidades en Economía y Administración y Turismo.

El Ministerio de Educación identificó 52 ciclos básicos con itinerancia distribuidos en departamentos como Jáchal, Iglesia, Sarmiento, Valle Fértil, Caucete, además de 25 de Mayo y Angaco. La meta es avanzar progresivamente en su transformación para que los estudiantes puedan completar el nivel secundario sin tener que trasladarse largas distancias o residir fuera de sus hogares desde edades tempranas.

«En ruralidad, las decisiones no se toman desde un escritorio; se trabaja con las particularidades del contexto», concluyó la ministra. El objetivo del plan es que el lugar donde vive un estudiante no condicione sus posibilidades de obtener el título secundario.

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