Una mujer de 84 años que padece Alzheimer fue encontrada sana y salva luego de perderse en un extenso descampado de Rivadavia. El episodio generó preocupación entre sus familiares y motivó un operativo policial que incluyó recorridas a pie y el apoyo de efectivos en motocicletas.
El procedimiento se desarrolló en inmediaciones de Ruta 12 y calle Morón, donde fue enviado el móvil H-3450 de la Comisaría 34ª tras un aviso recibido por el Operador de Turno de Trueno Halcón.
De acuerdo con la información policial, la mujer se habría desorientado en un amplio terreno ubicado en la zona de Ruta 12 y calle Nueva.
El operativo de búsqueda en el descampado
Una vez en el lugar, los efectivos comenzaron a recorrer a pie el terreno y solicitaron colaboración al Comando Oeste, que se sumó al operativo con el móvil motorizado TH-35.
Durante los primeros rastrillajes, sin embargo, no consiguieron localizar a la mujer.
En medio del operativo, los policías entrevistaron a Juan Carlos Gil, de 54 años, nieto de la mujer. Según explicó, había salido del domicilio para realizar compras y había dejado abierto el portón.
Al regresar, advirtió que su abuela, María Florencia Ruiz, ya no se encontraba en la vivienda y que había tomado dirección hacia el descampado.
Ruiz reside en el Lote Hogar N° 20, en La Bebida, departamento Rivadavia. Debido a su diagnóstico de Alzheimer, la situación generó especial preocupación entre sus familiares y los efectivos que participaban de la búsqueda.
La encontraron entre los arbustos
Finalmente, el agente Ramón Bragagnolo logró localizar a Ruiz. La mujer se encontraba sentada sobre un montículo de tierra y parcialmente cubierta por los arbustos y la vegetación del sector.
Al momento de ser encontrada, no presentaba lesiones visibles y se encontraba en buen estado de salud.
Ante la demora informada para la llegada de una ambulancia, los efectivos resolvieron trasladarla en el móvil H-3450, acompañada por su nieto, hasta el Hospital Julieta Lanteri.
En el centro de salud fue atendida por el médico de guardia, Federico Hidalgo, quien le realizó un control de presión arterial y le colocó un inyectable.
Después de la evaluación médica, la mujer recibió el alta y quedó nuevamente al cuidado de su nieto.
El procedimiento finalizó con la correspondiente acta policial y con el regreso de Ruiz junto a su familia, después de varias horas de incertidumbre que culminaron con un desenlace favorable.
Una mujer de 84 años que padece Alzheimer fue hallada sana y salva tras perderse en un descampado de Rivadavia. La Policía desplegó un operativo de búsqueda en inmediaciones de Ruta 12 y calle Morón, con recorridas a pie y apoyo motorizado. Finalmente, fue encontrada entre arbustos y trasladada al Hospital Julieta Lanteri, donde recibió el alta médica.
Durante varias horas, un descampado de Rivadavia se transformó en el centro de una búsqueda que puso en alerta a familiares y policías. Una mujer de 84 años salió de su casa después de que quedara abierto el portón y terminó internándose entre arbustos y montículos de tierra, obligando a desplegar un operativo en una zona donde encontrar a una persona puede parecerse bastante a buscar una llave en el pasto, pero con una urgencia considerablemente mayor.
La preocupación aumentaba porque la mujer padece Alzheimer, por lo que cada minuto contaba. Los efectivos recorrieron el terreno a pie, sumaron apoyo en motocicletas y atravesaron el descampado sin resultados inmediatos. Mientras tanto, la vegetación cumplía con entusiasmo su papel de complicar el trabajo: arbustos, tierra y extensión suficiente como para que cualquier referencia del estilo “por allá” tuviera aproximadamente la precisión de un pronóstico económico a diez años.
Finalmente, el agente Ramón Bragagnolo consiguió localizarla. La encontró sentada sobre un montículo de tierra y parcialmente cubierta por la vegetación. El operativo, que hasta ese momento acumulaba incertidumbre y kilómetros recorridos, terminó con la noticia que todos esperaban: estaba consciente, sin lesiones visibles y en buen estado general.
Como la ambulancia demoraría en llegar, los policías resolvieron trasladarla directamente al Hospital Julieta Lanteri junto a su nieto. Allí recibió atención médica, le controlaron la presión arterial y, después de una evaluación, fue dada de alta. Una jornada que comenzó con un portón abierto y una ausencia angustiante terminó con la mujer nuevamente junto a su familia, mientras el descampado recuperaba su habitual condición de lugar donde, idealmente, no debería haber nadie buscando a su abuela.