El Gobierno de San Juan confirmó este miércoles 29 de julio de 2026 el fallecimiento de las siete personas que viajaban en el helicóptero siniestrado mientras participaban de una capacitación vinculada al combate de incendios forestales.
De acuerdo con la información oficial, la actividad había sido organizada por la Agencia Nacional de Lucha contra el Fuego y contaba con la participación de autoridades provinciales, brigadistas y personal relacionado con la operación de la aeronave.
El Gobierno confirmó las identidades de las siete víctimas
Las personas fallecidas son el comisario general Rubén Castro, jefe de Bomberos; el comisario inspector Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos; Carlos Heredia, director de Protección Civil; y el comisario general Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan.
También fallecieron Matías Valenzuela, piloto del helicóptero particular; Andres Bosch, brigadista de AFE; y Rodrigo Aimeta, brigadista de AFE.
Los siete se encontraban a bordo de la aeronave durante una capacitación en combate de incendios forestales cuando ocurrió el siniestro aéreo.

El mensaje del Gobierno de San Juan
Tras confirmarse los fallecimientos, el Gobierno provincial expresó su “profundo dolor” por lo ocurrido durante la jornada de este miércoles.
Además, manifestó su acompañamiento a las familias, seres queridos y compañeros de tareas de las víctimas en este difícil momento e hizo llegar sus más sinceras condolencias.
La tragedia golpeó directamente a diferentes organismos vinculados con la seguridad y la respuesta ante emergencias de la provincia, debido a que entre las víctimas se encontraban autoridades de Bomberos, Policía y Protección Civil.
Una capacitación que terminó en tragedia
El siniestro ocurrió mientras los ocupantes participaban de una capacitación destinada al combate de incendios forestales. En la aeronave viajaban funcionarios provinciales, brigadistas y el piloto encargado de operar el helicóptero particular.
La confirmación oficial de las siete muertes cerró horas de incertidumbre alrededor del estado de los ocupantes y dio paso al acompañamiento institucional a sus familiares, seres queridos y compañeros de tareas.
El Gobierno de San Juan confirmó el fallecimiento de las siete personas que viajaban en el helicóptero siniestrado este 29 de julio de 2026, mientras participaban de una capacitación en combate de incendios forestales. Entre las víctimas había autoridades de Bomberos, Policía y Protección Civil, además del piloto de la aeronave y dos brigadistas de AFE.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hay noticias frente a las que el humor debe correrse del camino. No porque falten palabras, sino porque sobran razones para guardar respeto. El operativo que durante horas mantuvo a San Juan pendiente de un helicóptero siniestrado en una zona de difícil acceso terminó con la confirmación que nadie esperaba recibir: las siete personas que viajaban en la aeronave fallecieron.
Lo que había comenzado como una jornada de capacitación para prepararse frente a una de las amenazas más difíciles de combatir, los incendios forestales, terminó convertido en una tragedia. Entre quienes viajaban estaban hombres vinculados precisamente a las tareas que aparecen cuando una emergencia obliga al resto a retroceder: integrantes de Bomberos, Policía, Protección Civil y brigadistas, además del piloto del helicóptero.
Esta vez no corresponde buscar un remate ni una ironía detrás de los acontecimientos. Los nombres difundidos por el Gobierno representan siete historias y siete entornos familiares, laborales y afectivos atravesados por una pérdida inesperada. También representan áreas esenciales del sistema de respuesta ante emergencias de San Juan, que este miércoles quedaron golpeadas directamente por el siniestro.
El Gobierno provincial expresó su profundo dolor y acompañó con sus condolencias a familiares, seres queridos y compañeros de las víctimas. Una capacitación pensada para enseñar cómo actuar frente al fuego terminó dejando una jornada marcada por otra clase de emergencia, una para la que no existen manuales, protocolos ni entrenamientos suficientes.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Gobierno de San Juan confirmó este miércoles 29 de julio de 2026 el fallecimiento de las siete personas que viajaban en el helicóptero siniestrado mientras participaban de una capacitación vinculada al combate de incendios forestales.
De acuerdo con la información oficial, la actividad había sido organizada por la Agencia Nacional de Lucha contra el Fuego y contaba con la participación de autoridades provinciales, brigadistas y personal relacionado con la operación de la aeronave.
El Gobierno confirmó las identidades de las siete víctimas
Las personas fallecidas son el comisario general Rubén Castro, jefe de Bomberos; el comisario inspector Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos; Carlos Heredia, director de Protección Civil; y el comisario general Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan.
También fallecieron Matías Valenzuela, piloto del helicóptero particular; Andres Bosch, brigadista de AFE; y Rodrigo Aimeta, brigadista de AFE.
Los siete se encontraban a bordo de la aeronave durante una capacitación en combate de incendios forestales cuando ocurrió el siniestro aéreo.

El mensaje del Gobierno de San Juan
Tras confirmarse los fallecimientos, el Gobierno provincial expresó su “profundo dolor” por lo ocurrido durante la jornada de este miércoles.
Además, manifestó su acompañamiento a las familias, seres queridos y compañeros de tareas de las víctimas en este difícil momento e hizo llegar sus más sinceras condolencias.
La tragedia golpeó directamente a diferentes organismos vinculados con la seguridad y la respuesta ante emergencias de la provincia, debido a que entre las víctimas se encontraban autoridades de Bomberos, Policía y Protección Civil.
Una capacitación que terminó en tragedia
El siniestro ocurrió mientras los ocupantes participaban de una capacitación destinada al combate de incendios forestales. En la aeronave viajaban funcionarios provinciales, brigadistas y el piloto encargado de operar el helicóptero particular.
La confirmación oficial de las siete muertes cerró horas de incertidumbre alrededor del estado de los ocupantes y dio paso al acompañamiento institucional a sus familiares, seres queridos y compañeros de tareas.
El Gobierno de San Juan confirmó el fallecimiento de las siete personas que viajaban en el helicóptero siniestrado este 29 de julio de 2026, mientras participaban de una capacitación en combate de incendios forestales. Entre las víctimas había autoridades de Bomberos, Policía y Protección Civil, además del piloto de la aeronave y dos brigadistas de AFE.
Hay noticias frente a las que el humor debe correrse del camino. No porque falten palabras, sino porque sobran razones para guardar respeto. El operativo que durante horas mantuvo a San Juan pendiente de un helicóptero siniestrado en una zona de difícil acceso terminó con la confirmación que nadie esperaba recibir: las siete personas que viajaban en la aeronave fallecieron.
Lo que había comenzado como una jornada de capacitación para prepararse frente a una de las amenazas más difíciles de combatir, los incendios forestales, terminó convertido en una tragedia. Entre quienes viajaban estaban hombres vinculados precisamente a las tareas que aparecen cuando una emergencia obliga al resto a retroceder: integrantes de Bomberos, Policía, Protección Civil y brigadistas, además del piloto del helicóptero.
Esta vez no corresponde buscar un remate ni una ironía detrás de los acontecimientos. Los nombres difundidos por el Gobierno representan siete historias y siete entornos familiares, laborales y afectivos atravesados por una pérdida inesperada. También representan áreas esenciales del sistema de respuesta ante emergencias de San Juan, que este miércoles quedaron golpeadas directamente por el siniestro.
El Gobierno provincial expresó su profundo dolor y acompañó con sus condolencias a familiares, seres queridos y compañeros de las víctimas. Una capacitación pensada para enseñar cómo actuar frente al fuego terminó dejando una jornada marcada por otra clase de emergencia, una para la que no existen manuales, protocolos ni entrenamientos suficientes.