Las doctoras Lucía del Mar Daddona y Federica Solano, integrante del equipo del Hospital Pediátrico de San Luis y residente de tercer año de Cirugía Pediátrica, respectivamente, participaron de una capacitación especializada en el Hospital Garrahan de la Ciudad de Buenos Aires, uno de los centros de referencia en atención pediátrica.
Las profesionales asistieron al curso intensivo ‘Tratamiento Quirúrgico de Problemas Colorrectales en Niños’, una instancia de formación orientada a profundizar los conocimientos sobre el diagnóstico y tratamiento de patologías colorrectales infantiles.
Dos becas que permitieron acceder a una capacitación especializada
La participación de ambas médicas fue posible gracias a dos becas otorgadas por la Asociación Civil Argentina de Cirugía Pediátrica (ACACIP), que les permitieron acceder a esta propuesta académica de formación especializada.
El curso fue organizado por el Servicio de Cirugía General del Hospital Garrahan y contó con la participación de referentes internacionales, quienes compartieron conocimientos, experiencias y criterios de abordaje de patologías colorrectales complejas en pacientes pediátricos.
La capacitación incluyó cirugías en vivo, discusión de casos clínicos y actualización sobre tratamientos diagnósticos, médicos y quirúrgicos. Estas actividades permitieron a las participantes conocer técnicas y procedimientos aplicados por equipos especializados con amplia experiencia.
Conocimientos que podrán fortalecer la atención pediátrica en San Luis
La experiencia representa una oportunidad de crecimiento profesional para Daddona y Solano, además de un aporte para el fortalecimiento del equipo médico del Hospital Pediátrico de San Luis.
Los conocimientos adquiridos durante la capacitación podrán compartirse con los profesionales del establecimiento provincial, lo que contribuirá a ampliar las herramientas disponibles para el abordaje de patologías colorrectales infantiles.
De esta manera, la participación en el curso del Hospital Garrahan abre nuevas posibilidades de intercambio académico y actualización profesional, con el objetivo de fortalecer la atención de niñas y niños con enfermedades colorrectales complejas en San Luis.
Las médicas Lucía del Mar Daddona y Federica Solano, vinculadas al Hospital Pediátrico de San Luis, participaron de una capacitación especializada en cirugía colorrectal infantil en el Hospital Garrahan de Buenos Aires. Ambas accedieron al curso mediante becas otorgadas por la Asociación Civil Argentina de Cirugía Pediátrica. La formación permitirá incorporar conocimientos y fortalecer la atención de pacientes pediátricos en la provincia.
Mientras buena parte de la humanidad considera que completar un formulario digital sin sufrir una crisis existencial constituye un logro académico, dos médicas vinculadas al Hospital Pediátrico de San Luis decidieron elevar considerablemente las exigencias. Lucía del Mar Daddona y Federica Solano viajaron a Buenos Aires para perfeccionarse en cirugía colorrectal infantil, una especialidad que requiere conocimientos, precisión y una capacidad de concentración que dejaría fuera de competencia a cualquiera que necesite tres intentos para recordar dónde estacionó el automóvil.
Las profesionales consiguieron dos becas de la Asociación Civil Argentina de Cirugía Pediátrica y participaron de una capacitación intensiva en el Hospital Garrahan. No se trató precisamente de uno de esos cursos donde alcanza con conectarse, apagar la cámara y responder una encuesta para recibir un certificado. El programa incluyó cirugías en vivo, discusión de casos clínicos y actualización de tratamientos junto a referentes internacionales. Una agenda académica en la que la expresión «prestar atención» adquiere dimensiones bastante más importantes que en cualquier reunión administrativa.
El encuentro permitió conocer técnicas quirúrgicas y criterios de trabajo utilizados por especialistas con amplia experiencia en patologías complejas. Mientras en algunos ámbitos profesionales la actualización consiste en aprender dónde trasladaron los botones de una aplicación, en medicina implica incorporar conocimientos que pueden contribuir directamente a mejorar la atención de los pacientes. Una diferencia que convendría recordar cada vez que alguien presume de haber realizado un curso de liderazgo de cuarenta minutos.
La buena noticia es que los conocimientos adquiridos no quedarán exclusivamente en los currículums de las participantes. La experiencia abre la posibilidad de compartir lo aprendido con el equipo del Hospital Pediátrico de San Luis y fortalecer la atención local. Porque cuando se trata de salud infantil, la mejor inversión en capacitación es aquella cuyos beneficios pueden llegar a quienes verdaderamente importan: los pacientes.