El huevo continúa siendo uno de los alimentos más completos desde el punto de vista nutricional, aunque durante años estuvo rodeado de dudas por su contenido de colesterol. Sin embargo, especialistas en nutrición sostienen que, para la mayoría de los adultos saludables, consumir hasta un huevo por día, equivalente a siete por semana, puede formar parte de una alimentación cardiosaludable.
La dietista registrada Johannah Katz explicó que esta recomendación está respaldada por la American Heart Association, que considera adecuado el consumo de un huevo entero diario dentro de un patrón alimentario saludable para el corazón. Incluso, indicó que los adultos mayores con niveles normales de colesterol podrían consumir hasta dos huevos por día.
El colesterol del huevo ya no es el principal señalado
La dietista Theresa DeLorenzo, profesora adjunta en Russell Sage College y SUNY Oneonta, aseguró que uno de los mitos más extendidos es atribuir al colesterol del huevo el aumento del colesterol en sangre.
Según explicó, las grasas saturadas presentes en alimentos como la manteca, algunos quesos y las carnes rojas tienen una influencia mucho mayor sobre el colesterol LDL, conocido como «colesterol malo». En ese sentido, aclaró que los huevos no deberían ser considerados los principales responsables del riesgo cardiovascular cuando forman parte de una dieta equilibrada.
Además, investigaciones recientes respaldan esa postura. Un estudio publicado en 2024 observó que hombres que consumían más de cinco huevos por semana no presentaban niveles más elevados de colesterol LDL cuando seguían una alimentación rica en fibra. Otro trabajo, difundido en 2025, encontró que incorporar dos huevos por semana dentro de una dieta baja en grasas saturadas se asociaba con niveles más bajos de colesterol LDL que una dieta sin huevos.
Por qué recomiendan consumir el huevo entero
Las especialistas coincidieron en que no conviene descartar la yema, ya que allí se concentra una gran parte de los nutrientes del alimento. Entre ellos se destacan la colina, fundamental para la función cerebral y muscular; la vitamina B12, la vitamina D, el selenio y los antioxidantes luteína y zeaxantina, relacionados con la salud ocular.
No obstante, señalaron que las claras pueden ser una alternativa para quienes buscan aumentar el consumo de proteínas con menos grasa y calorías. Una opción recomendada consiste en combinar un huevo entero con claras adicionales para incrementar el aporte proteico sin perder los beneficios nutricionales de la yema.
La cantidad recomendada y el contexto de la alimentación
Como orientación general, las especialistas indicaron que siete huevos por semana representan una cantidad adecuada para la mayoría de los adultos sanos. También señalaron que consumir uno o dos huevos en el desayuno puede formar parte de una dieta saludable siempre que el resto de la alimentación mantenga un bajo contenido de grasas saturadas.
En personas con colesterol elevado, diabetes tipo 2, obesidad o mayor riesgo cardiovascular, recomendaron prestar especial atención tanto a la cantidad de huevos consumidos como al perfil general de la dieta.
Asimismo, advirtieron que un consumo superior a dos huevos diarios de forma habitual podría desplazar otros alimentos igualmente importantes desde el punto de vista nutricional, por lo que la variedad sigue siendo un aspecto fundamental.
Cómo incorporarlos en una comida equilibrada
Las especialistas destacaron que el huevo ofrece mayores beneficios cuando se combina con verduras, frutas, palta, legumbres o panes integrales, en lugar de acompañarlo principalmente con carnes procesadas, frituras o productos refinados.
De esta manera, concluyeron que el huevo puede integrar una alimentación saludable durante gran parte de la semana, siempre que forme parte de un patrón nutricional equilibrado y variado.
Especialistas en nutrición señalaron que, para la mayoría de los adultos sanos, consumir hasta siete huevos por semana puede formar parte de una alimentación cardiosaludable. Además, explicaron que el colesterol presente en el huevo no es el principal responsable del aumento del colesterol en sangre y recomendaron consumir el huevo entero para aprovechar todos sus nutrientes.
Durante años el huevo fue tratado como el villano del desayuno. Parecía que romper una cáscara era el primer paso hacia un infarto. Ahora resulta que el problema no era el huevo, sino todo lo que muchas veces lo acompañaba en el plato.
Las nutricionistas vienen a desarmar una de las leyendas urbanas más resistentes de la alimentación. El colesterol del huevo dejó de cargar con toda la culpa y el foco volvió a ponerse donde probablemente siempre debió estar: el conjunto de la dieta. Es como culpar al tomate porque la pizza tiene demasiada mozzarella.
También cayó otro clásico de las cocinas saludables: separar la clara de la yema como si se estuviera desactivando una bomba. La yema concentra buena parte de las vitaminas, la colina y antioxidantes beneficiosos para el organismo. Tirarla por miedo al colesterol es parecido a comprar un libro para arrancarle los capítulos más importantes antes de leerlo.
Eso no significa que ahora la recomendación sea desayunar una docena de huevos todos los días. Los especialistas insisten en que el equilibrio sigue siendo la palabra clave y que la variedad en la alimentación pesa mucho más que un único alimento. La ciencia, una vez más, llegó para arruinar las discusiones eternas del grupo familiar.
El huevo pasó de acusado a testigo. El verdadero juicio sigue siendo contra los excesos.