Mañoso: Mickey Rourke, sin casa y con deudas, se niega a trabajar por «poca plata»

Redacción Cuyo News
6 min

La caída libre de Mickey Rourke (73 años) ha sumado un capítulo definitivo esta semana. El Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles confirmó el desalojo oficial del actor de la propiedad que alquilaba en la ciudad californiana. La sentencia se dictó «en rebeldía», ya que el actor optó por no comparecer a las citaciones judiciales ni presentar defensa alguna ante la demanda por falta de pago iniciada por el propietario, Eric Goldie.

Cronología de un naufragio habitacional

La situación crítica del actor se volvió de dominio público en diciembre de 2025, cuando se reveló una deuda acumulada de US$ 70.000 en concepto de meses de alquiler impagos. Ante la inminencia del desalojo, una seguidora lanzó una campaña en la plataforma GoFundMe que logró recaudar US$ 56.000 gracias a la solidaridad de sus fans.

Sin embargo, en un giro que dejó atónitos a sus colaboradores, Rourke rechazó el dinero de forma agresiva a través de sus redes sociales: «No pediría una maldita caridad; prefiero meterme una pistola en el c… y apretar el gatillo», sentenció, desvinculándose de la colecta y calificando la iniciativa de «frustrante».

La paradoja: Exigencias millonarias y deudas de lujo

El informe financiero de su actual entorno, liderado por su manager Kimberly Hines, describe una situación contradictoria que mezcla la escasez de liquidez con una mentalidad de opulencia:

  • Inflexibilidad laboral: Rourke se niega sistemáticamente a aceptar roles en cine o TV por una tarifa inferior a los US$ 200.000 diarios, cifra que el mercado actual no está dispuesto a pagar por su figura.
  • Gasto desmedido: Fuentes cercanas aseguran que el actor mantiene un ritmo de gastos de «estrella de rock», arrastrando deudas por excesos de años anteriores.
  • Paradero: Tras abandonar su hogar en enero, fue localizado en un exclusivo hotel de West Hollywood con tarifas que superan los US$ 550 por noche, una decisión que, según expertos, acelera su inestabilidad financiera.

Lo mas bajo

Este desalojo marca el punto más bajo en la carrera del actor. Su aislamiento voluntario, la negativa a aceptar ayuda externa y pretensiones salariales fuera de la realidad de la industria sugieren un futuro profesional incierto. Rourke, el hombre que personificó la resiliencia en la pantalla, parece hoy incapaz de aplicar esa misma fuerza para enderezar su propia vida fuera de los sets.

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