El Gobierno de San Juan formalizó el traspaso del barrio Procrear La Ramada a la órbita provincial, un paso clave para retomar la construcción del complejo habitacional paralizado desde 2024. La habilitación fue firmada por el gobernador Marcelo Orrego y permitirá que el Estado provincial continúe con una obra considerada estratégica para reducir el déficit habitacional.
La confirmación fue brindada por el ministro de Infraestructura, Agua y Energía, Fernando Perea, durante una actividad oficial. Según explicó, el complejo podría estar finalizado hacia fines de 2026 si se consigue el financiamiento previsto para su ejecución.
Financiamiento internacional para retomar las obras
La Ramada integra el grupo de 30 barrios que la administración provincial busca financiar mediante créditos internacionales, en el marco de la Ley de Financiamiento de Infraestructura aprobada recientemente. El plan contempla la búsqueda de un empréstito de hasta 600 millones de dólares destinado a obras de vivienda, infraestructura vial y otros proyectos estratégicos.
“Ayer justamente se firmó el tema de la habilitación para terminar el Procrear para ‘La Ramada’, que es el barrio más avanzado de los dos que hay acá. Vamos a evaluar con los fondos que lleguen si podemos continuar con el proyecto de ‘La Nave’, el otro barrio”, expresó Perea.
El funcionario señaló además que La Ramada formará parte del esquema de adjudicación que se implementará para los nuevos barrios y que la entrega de viviendas se realizaría mediante sorteos, siguiendo la modalidad que utiliza actualmente el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV).
Dos barrios que quedaron paralizados
Los complejos La Ramada y La Nave fueron iniciados durante la gestión nacional anterior bajo el programa Procrear. Sin embargo, tras la paralización de la obra pública nacional en 2024, ambos proyectos quedaron detenidos.
Ante esa situación, el Gobierno provincial inició gestiones para obtener el traspaso de las obras y poder concluirlas con financiamiento propio. Aunque la autorización política había sido otorgada anteriormente, restaba la formalización administrativa que finalmente se concretó en las últimas horas.
Ahora las autoridades provinciales deberán avanzar en los procedimientos legales correspondientes para concretar la cesión de derechos y obligaciones entre Nación y Provincia, paso necesario para reactivar formalmente los trabajos.
Distinto nivel de avance y expectativa por el empleo
La Ramada, ubicado en Trinidad, sobre calle Remedios de Escalada de San Martín y Aristóbulo del Valle, registra aproximadamente un 60% de avance. El proyecto contempla la construcción de 249 departamentos distribuidos en torres y comenzó a ejecutarse a mediados de 2022.
Por su parte, La Nave, emplazado en una zona cercana al Centro Cívico, presenta apenas un 8% de ejecución para un total de 100 departamentos. Ese menor grado de avance podría influir en la prioridad que reciba dentro de los planes provinciales de reactivación.
Desde el Gobierno destacan que la continuidad de estas obras no sólo permitirá ampliar la oferta habitacional, sino también generar actividad económica. Entre las estimaciones realizadas previamente se calculó un pico de alrededor de 700 puestos de trabajo vinculados a la construcción.
Como parte de las medidas de transparencia vinculadas al uso de los fondos internacionales, Perea anunció la creación de una plataforma digital para monitorear el avance de cada proyecto. “Cada una de las obras que tendrán este financiamiento van a tener una página a la cual todos los sanjuaninos tendrán acceso”, afirmó.
Según adelantó el funcionario, el sistema permitirá visualizar porcentajes de avance, estado del financiamiento y destino de los recursos invertidos. “Estamos esperando la aprobación, ya tenemos la ley, por lo que ahora estamos ajustando detalles de licitaciones y partes técnicas», concluyó.
El Gobierno de San Juan formalizó el traspaso del barrio Procrear La Ramada a la órbita provincial y quedó habilitado para retomar su construcción. La obra, paralizada desde 2024, será incluida en el plan de infraestructura que la gestión de Marcelo Orrego busca financiar con créditos internacionales. También avanzan las gestiones para incorporar el complejo La Nave.
Durante años, los departamentos de La Ramada protagonizaron una de las disciplinas más exigentes de la burocracia argentina: quedarse quietos mientras alrededor cambiaban gobiernos, programas, funcionarios y hasta los nombres de los planes. El hormigón, paciente como pocos actores de la vida pública, observó cómo los papeles viajaban de oficina en oficina en una travesía administrativa capaz de hacer parecer vertiginosa una fila bancaria.
La historia tuvo esta semana un nuevo capítulo. Después de meses de trámites, firmas y autorizaciones, llegó finalmente el documento que faltaba para que la Provincia pueda hacerse cargo del complejo. En términos burocráticos fue una habilitación. En términos ciudadanos, algo parecido a encontrar la última pieza de un rompecabezas que llevaba meses debajo del sillón. La noticia fue recibida con entusiasmo porque, a diferencia de muchos papeles oficiales, este viene acompañado de la posibilidad de que alguna vez se convierta en llaves.
La Ramada, con sus 249 departamentos y un avance cercano al 60%, aparece hoy como el alumno que estuvo meses sin clases pero igual tiene posibilidades de aprobar el año. Mucho más atrás viene La Nave, que apenas supera el 8% de ejecución y observa la carrera desde el fondo de la tabla. En infraestructura, como en cualquier maratón, siempre hay un favorito y otro que todavía está buscando dónde largó la competencia.
La apuesta oficial es financiar la reactivación mediante créditos internacionales contemplados en la Ley de Financiamiento de Infraestructura. Traducido al idioma cotidiano: la Provincia salió a buscar combustible para poner nuevamente en marcha obras que quedaron congeladas cuando la Nación decidió apagar el motor de la obra pública. Entre calles, viviendas y proyectos estratégicos, la construcción vuelve a ocupar un lugar central en el discurso gubernamental, algo que en San Juan suele generar más expectativa que el pronóstico de lluvia.
Mientras tanto, también se promete una plataforma digital para seguir el avance de cada proyecto. Una novedad que, de concretarse, permitirá que los sanjuaninos puedan controlar en tiempo real cuánto avanzan las obras y dónde se invierten los fondos. Una idea revolucionaria para los estándares locales: que el cemento corra casi tan rápido como la información. Ahora el desafío es que los departamentos avancen al mismo ritmo que las declaraciones y que las firmas estampadas en los convenios se traduzcan finalmente en puertas, ventanas y familias habitando los complejos.